
Querida Ayelín
Querida Ayelín: A ti no te mataron, tu brillo sigue en la mirada de tu mamá y en las alegrías de tus hermanas. Te he visto en ellas con entusiasmo, pero al mismo tiempo lamentando no poder mirar mi reflejo directamente en tus ojos. Tu hermanita menor ya creció. Hace poco hizo un dibujo de ti en el que apareces sonriendo, con tu pelo largo y con un osito que sostiene un globo en forma de corazón. Por Fabiola Arellano




































