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Por Juan Jesús Jiménez

Puebla, México, 12 de julio de 2021 [11:10 GMT-5] (Neotraba)

El baile, como una extensión corporal de lo sensible siempre me ha parecido impresionante –aunque yo no posea facilidad en ello. Sin duda, una de las disciplinas más extensas y rigurosas que conozco, por eso mismo creo que es una gran fortuna conocer a alguien como Diana Torres, profesora de la academia de baile “Gravedad. Centro de danza” a sus diecisiete años.

Es, además, mi amiga desde hace unos años y alguien que me ha visto en situaciones un poco más adversas que las de escribir una entrevista sobre el agotamiento mental. Y como puede ver, ahora no busqué la mirada experta de un psicólogo o un sociólogo, más bien, creo que esta entrevista –y las que vienen en camino– son una excelente oportunidad para demostrar que no importa qué hagas o quién seas, todos enfrentamos el agotamiento mental.

Mirando al techo, hablando de forma miscelánea, acompáñenos.


Juan Jesús Jiménez. ¿Qué es el agotamiento mental para ti?

Diana Torres. Quiero creer que es una forma donde tu cuerpo y mente manifiestan inconformidad contigo mismo o con lo que quieres hacer, lograr, recrear; involucrando la parte sentimental hasta el grado donde uno dice “ya no puedo”. Como una barrera mental.

JJJ. ¿Cómo has lidiado con ello?

DT. En mi caso es a través del arte, yo me inclino más por la danza pero puedes hacerlo saliendo con alguien que estimas mucho, platicando con alguien, hay muchos que incluso escuchando música les cambia el chip. Depende mucho de tu forma de ser.

JJJ. ¿Crees que algo así pueda afectar en tu desempeño artístico?

DT. Hay días en los que puedes sentirte al cien y te sientes súper productivo pero hay otros donde no puedes ni quieres hacer nada. Es esa variación la que nos puede afectar.

Por ejemplo, a ti te ha pasado cuando llega el momento donde no sabes qué escribir y te bloqueas; o a mí, cuando bailo, quiero hacer una coreografía para mi clase, me bloqueo por algunos días pero hay muchas personas que encuentran en ese agotamiento mental el impulso para continuar, entonces sí puede afectar y depende mucho de la persona cómo lo asume.

JJJ. ¿Cómo identificar el agotamiento mental?

DT. Se involucra la parte sentimental, como si un día despertaras, te reconocieras en tu propia existencia y lo tomas como un patrón cotidiano. Al cambiar ese patrón puedes reconocer tus emociones, sabes identificarlas, entonces, cuando sientes que hay algo raro contigo, con algo a lo que estás acostumbrado a hacer pero lo sientes diferente es cuando te empiezas a preguntar por el agotamiento mental. No como tal, no con ese término, pero tú mismo sabes que hay algo distinto en ti, la barrera mental que te dije al principio.

Para poder reconocerlo, porque muchas personas ni siquiera saben que están agotadas –aunque esto ya tiene que ver más con la depresión–, creo que para saber que estás en el proceso de un agotamiento mental debes reconocer mucho de tus emociones y de cómo vives.

JJJ. ¿Qué situaciones te agotan más mentalmente?

DT. Las que te logran sacar de tu zona de confort, porque cuando cambias o haces algo diferente, obvio te sientes raro, puede que hasta frustrado. En lo personal así es, cuando salgo de mi zona de confort el proceso es muy difícil y al menos yo me bloqueo mucho, empiezo a decir “no, no puedo”.

Pero en situaciones más cotidianas de la vida, por ejemplo la escuela, por los maestros, las tareas, incluso las discusiones con seres queridos pueden ocasionar el agotamiento mental.

JJJ. ¿Qué papel juega el arte en este tipo de situaciones?

DT. Yo siempre he dicho –en cualquiera de sus manifestaciones– que es una forma de explicar algo sin necesidad de hablar de forma directa. Cosas que no puedes decir, para eso es el arte; y creo que muchas de las grandes obras, canciones, bailes, han sido después de un bloqueo, un suceso como parte del proceso para llegar a ese producto final.

Entonces yo creo que el arte sí puede ayudar a cualquier persona a encontrar su camino, porque cuando estás en medio de un bloqueo mental te cierras y te empiezas a perder, a perder lo que tú eres.

Y yo, que soy una de las personas que usa el arte para volver a mis objetivos, creo que sí es muy importante tener algo así, incluso si no llevas muchos años en la práctica, con el simple hecho de disfrutarlo, eso te puede ayudar muchísimo.

JJJ. ¿Qué opinas del ghosting como salida al agotamiento mental?

DT. No. Definitivamente no, es muy obvio darle espacio a alguien y aunque cada uno tiene su propio proceso y lo entiendo, creo que en definitiva no es hacer lo correcto.

La otra persona debe entender también lo que sientes y por lo que estás pasando; a pesar de que muchos no son tan abiertos, por respeto, deberían comentarlo y no solo salir de la vida de alguien. Así que no, no creo que sea una salida.

JJJ. Ahora con la pandemia ¿puedes ghostear a alguien con quien no has hablado en persona?

DT. Sí, sostengo la idea de que cuando empiezas a hablar con alguien, sea como pareja o amistad, le estás dando la confianza y el respeto que ya implica un compromiso. Aunque no lo hayas visto a la cara, la otra persona merece una explicación porque, precisamente, puede caer en el agotamiento mental de no saber qué hizo mal o si pasó algo entre ellos. Sí se puede ghostear pero se me hace muy malo.

Diana Torres. Imagen por cortesía de Juan Jesús Jiménez
Diana Torres. Imagen por cortesía de Juan Jesús Jiménez

JJJ. ¿Cómo crees que la pandemia nos afectará a largo plazo?

DT. Me tocó ver que cuando muchas personas tuvieron Covid, llamaron a un psicólogo. Precisamente por el aislamiento que tenían o porque nadie estaba al pendiente, por la repulsión general, esas acciones los empezaban a cerrar a ellos, mientras que a los demás que no estábamos en su situación nos ocurría algo parecido con las clases en línea.

Es horrible para todos. El sentirse aislados sin tener nada qué hacer porque todos ya estábamos acostumbrados a un ritmo de vida. Eso fue una salida a nuestra zona de confort, un cambio muy drástico que no es tanto que nos afecte a la larga, sino que desde el principio se pudo notar.

JJJ. Si el agotamiento mental fuese un sabor de helado ¿qué sabor le pondrías?

DT. Wow. Yo estaba esperando que me preguntaras mi sabor favorito. Siento que podría ser el de chicle, porque tiene su parte buena y su parte mala.

En sí el helado es muy bueno, depende mucho de la persona que lo prueba, pero obviamente no a todos les gusta el chicle y a muchos otros sí, o pueden ser alérgicas, pero objetivamente es un buen helado.

A lo que me refiero es que el agotamiento mental puede ser bueno “después de…”, porque no sé si te pase pero cuando te acabas un helado lo extrañas y quieres otro, y aunque se te queda un mal sabor de boca, sigue siendo un buen helado.

Me gusta ese sabor pero no lo que queda después de comerlo.


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