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Ciudad de México, 22 de enero de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 1 minuto

Las nubes
En el cielo, las nubes desvanecen tu rostro y se hace como pólvora y va a un rumbo misterioso.
La rosa filosa
Entre las sombras del fantasma en la noche, camino en el jardín. Veo la violeta azul cielo a lo lejos, me acerco y toco el pétalo filoso que pincha mi dedo; sale mi lágrima y cae en la sangre y se desliza como cascada y en el pasto se desvanece.
Los cuervos
Con sus alas de avión, corren los cuervos en el cielo y sus chillidos, como ratones atrapados en la jaula, se oyen sin cesar; los algodones forman el rostro de un unicornio rosa que con el cuerno, les lanza pétalos de violetas que llueven al vacío. Vuelan, vuelan los cuervos al destino desconocido.
Silencio
La naranja brilla en las húmedas hojas del árbol con lucecitas blancas como diamantina. De una de ellas sale una fina serpiente que entra a la tierra, recorriendo el tronco. El silencio opaca la alegría de los animales.
Paz
La espuma del mar brilla en mis ojos azul turquesa, que se deslumbran con la mandarina brillante entre los blancos algodones y el aire me electrocuta, como si tuviera escalofríos. Me acuesto en la arena, cierro los ojos y siento calma, calma, cala y llega la paz a mi ser. Hay paz.

Paulina Gutiérrez Jiménez (Ciudad de México, 1990). Estudió la licenciatura en literatura y creación literaria en el Centro de Cultura Casa Lamm. Desea incursionar en el mundo literario publicando poesía y novela. Actualmente se prepara para ser correctora de estilo.


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