Ciudad de México, 27 de mayo de 2026 (Neotraba)

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Las imágenes de promoción fueron proporcionadas por la Producción de Patán; las imágenes de la obra aparecen por cortesía de David V. Estrada

Después de seguir proyectos tan divertidos, longevos y exitosos como La Improlucha, que hace pocas semanas tuvo su más reciente versión internacional en el Foro Shakespeare, o la obra H, El Gordito quiere ser cineasta, que tuvo una temporada hace algunos años en el Teatro Helénico, al mirar los nombres de sus artífices: José Luis Saldaña y Omar Medina, en el cartel de la obra Patán, escrita por el dramaturgo hidalguense Enrique Olmos de Ita, me entraron muchas ganas de verla.

Al escuchar la segunda llamada al interior del bonito y acogedor Foro A de La Teatrería en la Colonia Roma de la CDMX, y mirando un escenario donde estaban dos cofres rodantes como de concierto musical, además de una tornamesa, salió Omar Medina ataviado como un divertido perro llamado Patán, que me hizo recordar al famoso Perro Guarumo, pero con un vistoso peinado de Mohawk y una pañoleta punk. Primero estuvo amenizando la entrada de los últimos espectadores con canciones de Manu Chau como todo un gran DJ y maestro de ceremonia, hasta que, entrado el momento de comenzar la obra, inició por ponernos en contexto de lo importante que es la música para los perritos. Habló sobre su gusto por el punk y nos mostró su colección de viniles de diversos puntos del mundo, dando gran relevancia a su afición por el punk realizado en la llamada Madre Patria, pero sin olvidar al punk mexicano.

Después de brindarnos una interesante plática donde nos habló de su origen de perro mestizo que fue adoptado por una buena familia y del tipo de perritas que le gustan cuando lo llevan a dar sus rondines al parque, también nos habló de sus filias y fobias políticas, además de su imperativa necesidad de justicia social.

Uno de los detalles que hacen que la vida de este perrito cambie, es el hecho de tener un cánido vecino español de nombre Segismundo, que un día llevaron a la azotea de la casa de enfrente para cuidarla, pero al verlo que quedó totalmente abandonado y relegado a su suerte, hizo lo posible por salvarlo.

Y así, con diálogos que van sobre el abandono y la condición de muchos perros, como lo difícil que es la vida de los animalitos en la calle, nos embarcamos a una aventura cuando escapa y conoce a una perrita de la que se enamora, además de otros canes que andan de un lado a otro buscando comida y refugio en ambientes sumamente hostiles.

El final no quisiera contárselos porque podría hacerlos estremecer antes de tiempo, lo que sí puedo hacer es recomendarles mucho la obra y, además, si tienen ganas de sumar un perrito a su familia, este es el lugar ideal, ya que, desde la primera función, invitaron a una asociación que rescata y cuida animalitos para colocarlos con familias cariñosas.

Patán se presenta todos los domingos en La Teatrería de la Ciudad de México a las 18:00 hrs. hasta el 12 de junio.

Los boletos cuestan $260 pesos y se pueden adquirir en taquilla o en el sitio en línea del recinto.

Patán. Cartel promocional
Patán. Cartel promocional

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