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Por Zaira Eliette Espinosa

Nuevo León, México, 24 de febrero de 2023 [00:05 GMT-5] (Neotraba)

Rozar la existencia de un personaje como lo fue la reconocida poeta Rosario Castellanos en la sociedad mexicana, acercarse así con un lenguaje hecho a medida de una novela nos lleva a los lectores a ver de frente y no ignorar las problemáticas y circunstancias de la mujer de nuestro tiempo.

La novela de Orozco, no sólo es un homenaje a la memoria de Castellanos, también es un acercamiento a la reflexión sobre el trayecto que se ha forjado la lucha sobre la igualdad de género en nuestro país. Las maneras en que Castellanos logra, en su época, distinguirse por su intelecto y labor en la cultura hacen que este libro sea además de inspirador, provocador.

La autora construye la novela a partir de fragmentos de poesía y novela de Castellanos, sus cartas, artículos periodísticos y conferencias. Hace de la misma obra de Castellanos, un ejercicio literario que ella misma (Orozco) llama: contextualizar la vida y el riquísimo mundo interior de la poeta.

El libro aborda la vida de Castellanos de su infancia, describiendo cómo es que a una niña la atenaza la tristeza y el desamor a partir de la muerte de su hermano mayor y la indiferencia de sus padres, su contacto con las primeras lecturas, el impacto que en su adolescencia tiene el cambio de ciudad de Comitán a Ciudad de México.

La novela captura la época de una manera casi fotográfica, muestra a los hacendados de Chiapas y su trato a los indígenas, la nostalgia de la clase social acomodada por la paz porfiriana, la dependencia de la servidumbre y la relevancia en la niñez privilegiada de tener una nana que los cuide y proteja, tal y como se reflexiona en Roma, película de Cuarón.

Castellanos tuvo su nana tzeltal del grupo étnico más grande de Chiapas. La nana al despedirse le habló de su yaltzil, el corazón de todo lo que se siembra y que está vivo, porque no existe naturaleza muerta.

Leer la vida de Castellanos, es mirar los hilos de vida en Comitán, los ruidos del río Grijalva, las jícaras con pozol, el derredor selvático-poético; el escenario cultural de la Ciudad de México, Tlatelolco, las voces de otras mujeres como Dolores Castro y María Izquierdo; la depresión, la maternidad, la voracidad por la escritura.

El aire en que se crece se publicó a tan sólo algunos meses del estreno de la película Los adioses (2018) dirigida por Natalia Beristáin. Aunque esta novela no tuvo que ver con el filme, ambas historias no dejan fuera la personalidad desbordada y contenida de Rosario Castellanos. Rebeca Orozco nació en Ensenada, Baja California, su obra como escritora incluye guion de TV y radio, teatro, novela y también es reconocida escritora de libros para niños.


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