Colima, México, 16 de abril de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 3 minutos

El pájaro, la nada

Un hombre necesitado de su polvo, refugiado en su polvareda, impávido ante la imposibilidad de lo concreto,

un muro hecho con el canto de los pájaros, con la abertura en su revés para mirarse, apagado en las aguas de una mujer, cerrado a su paraíso,

una mujer a contraluz de un hombre, su sombra acompañada de otros siglos, vuelta galope, río de otro fuego, hasta extinguirse,

un pájaro convertido en su propio canto, vacío de alas y de aire, borrado del mapa de la imaginación,

un hombre y una mujer en la fantasía de un pájaro, abiertos a la nada: ese vuelo que no cesa.
La escritura

Un camino que vaya borrando la avanzada, tirando de los caballos del olvido, yendo hacia atrás para encontrarse,

un camino sin memoria, que sea como una palabra dicha de derecha a izquierda, sin nombrarse,

que sea crecer adentro del vacío, asido a otro vacío poblado de presencias, las noches de un cuerpo de mujer al fondo, en la irreconciliable voluntad del borrador,

un camino que invente a un hombre y que lo borre, días y noches borrado por su propia eternidad.
Fragmento

Del sueño a la vigilia sin saberlo, a contracorriente de la rosa y de la piedra, sus hermanas gemelas, y no saber al cabo

si la luz vistió el bosque de sus ojos, o sus ojos permanecieron detenidos en el aire,

confundir los días, el beso, la entrada en el jardín, estar a un tiempo donde nada existe o ser mirada de los siglos,

leerse en el vacío, hacer un hueco en lo infinito para salir y no salir.
Final del juego

Un poema hecho de nubes sin rostro, hecho de pájaros sin canto, un poema necesitado de memoria, nacido en el plexo de la noche

incierta, vuelto de espaldas para no mirar el futuro, un poema en la pisada de dios, con los extremos en lo imposible, invisible el fuego que le diera vida,

un poema hecho de abismos, para que el hombre que lo habite no pueda retornar.
Andamios interiores

Hombre que viaja por lo inmóvil, en círculo por el diapasón de su memoria, tal vez sin darse cuenta de que su pensamiento ya no lo acompaña,

a solas por lo solo, transformado en su caída, atrapado en la palabra que lo escribe, ¿fluencia de lo oscuro?, ¿tapia de pérdidas?, ¿laberintos que lo van borrando?

el horror de encontrar una respuesta sin salida.

Rogelio Guedea (Colima, México, 1974). Abogado y escritor. Es Doctor en Letras Hispánicas por la Universidad de Córdoba (España); cuenta con un PostDoctorado en Literatura Latinoamericana por la Texas A&M University. Entre sus premios, destacan Adonáis de Poesía; Premio Fulbright por su contribución a la cultura y educación neozelandesa; Premio de Traducción otorgado por Creative New Zealand y la New Zealand Publishers Association. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, griego, portugués, chino y alemán. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Sus libros más recientes son O me voy o te vas/One of us must go y Una luz que se alarga: el poema en prosa latinoamericano (en ensayo).


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