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Aguascalientes, Aguascalientes 25 de enero de 2024 (Neotraba)

SIETE POEMAS CASI EN PROSA

Il faut toujours tourner sa langue sept fois

dans sa bouche avant de parler.

Que devrait-on faire avant d’écrire?

Nerval

1. A LOS MORTALES
A los mortales les hablo en este idioma mundano y recompuesto,
ajeno al clamor de los bosques inmóviles,
distante del cabalgar que la luz perpetra en el rostro de la más quieta laguna en la hora clavada. Les digo la brasa brevemente encendida de un vocablo tan simple como el nombre de un barco deslizado en el alambre tenso del horizonte.
Casi muerta la voz, liso murmullo.
Sólo por dar un poco de matices a la sombra, un trozo del espacio común en el que pueda decir en modo comprensivo: las puertas van abiertas a tus ojos ante el reino universal por el que sin embargo marchas como un ciego.
2. PARTIMIENTO
Rómpase el cielo en dos
como se rompe en este clavo vertical el sol del mediodía.
Que se deje de cosas la sustancia:
venga y tome lo suyo a partes justas, a mitades perfectas como las dos alas de la imagen que posas por aquí, por la retina impávida de tu ausencia, por la estatura igual a ti misma en el aire en que no estás.
Se puede andar el mundo y su calaña inútil,
se puede viajar a los polos cardinales de un espejo sin duda. Pero es en tus pasos que los suelos habitados adquirieron su sentido y carácter, su ambición de ser otros, su planitura o tosquedad apostadas bajo tu andar macizo y suave, volátil y tan denso.
Así que se rompa en la balanza de la luz la vida en partes separadas: aquellos momentos de tu estadía en lo que vivo imaginé; aquellos otros en que no supe encontrar la ruta entre las plazas ocultas, las negadas a toda indagación.
3. FRAGMENTOS HAY
Fragmentos hay en los siglos del pasado que no tasaron sus lanzas en los huesos del presente. Son horas ajenas a las redes de la visión, olvidadas del collar donde vamos a la búsqueda de signos como el recolector de frutas llevado por la promesa de un aroma hasta el sitio inverosímil de un árbol demasiado distante.
La fragua de la historia borbotonea y salpica de sentidos las horas que contamos. Mas la incontable sombra arrastra una jauría de fieras invisibles. Por lo que no sabremos el origen de la luz (tan deslumbrados como estaremos al venir sobre ese peñascal desde el cual hubiéramos creído contemplarla).
Tal vez no sólo bullen los momentos sino también las cosas en esta vía de lo ausente de sentido.
No es la locura quien muestra los retratos a lápiz de un espectro casi pertenecido; es el tiempo amarrado al envés de las palabras el que juega con las pupilas sin permitirles traspasar la red.
Una mariposa de piedra se detiene en las fronteras quemadas del fondo del brocal.
4. RESTOS
¿Con cuántos ojos hemos visto lo invisible? ¿Con cuántos más veremos este mundo que los dioses dejaron abandonado en el momento de huir?
Restos de una batalla que apenas comprendemos, estos trastos quebrados son la esencia del mundo. Pedazos de vajilla destrozada entre las patas de caballos oscuros a mitad del festín. Debajo del barro se adivina el esplendor de un siglo que estuvo encendido. Puertas castigadas por un aire ancestral. Astillas que son memorias y son espejos.
Traemos una vela curiosos para verter su sangre secreta en nuestras vidas, igual que husmean las ratas un mendrugo envenenado en su afán de vivir.
5. SURGIMIENTO
Hablo delante del cielo y las cosas surgen de mi voz.
Caléndulas azules en la torre del mundo. El ámbar junto al mar amanecido. Ojos de sombra entre dos casas gemelas que conservan encendida una luz. El espejo que soy cuando allí enfrente, en ese vidrio, se refleja algún alguien del que tomo la forma igual que toman mi forma los mercurios alucinados de un espejo normal. Bordes del mejor desfiladero al cabalgar un peligro. Sitios de olvido a la mitad de un bosque. Lapislázulis a voleo para sembrar los árboles que dan frutos de piedra muy pulida y azul. El deportivo lance de la bola del sol azotado en las raquetas del oriente y el poniente. El cabello peinado por el aire a la cascada. Los patos en su vívido escuadrón. La página que sustenta las últimas palabras del capitán de un barco que nunca regresó.
Así la vida se estremece delante de los dioses que la odian. Vive y se reproduce y permanece sobre un fuego final.
6. EL AMANECER
Ordenadas y tristes las cosas de color negro se agrupan en la mesa.
Son casi fotografías, casi mapas de un extraño país que no se sabe su existencia.
Sólo es notoria su negrura, su faz lanzada al vuelo, su pócima de noche retenida.
Se abre la luz en su abanico intenso. Así las cosas toman cuerpo y color, parecen renovadas sandías en un campo de sed; mangos al fin maduros a media temporada, rocas enfriadas de volcanes furiosamente desatados.
Sus pátinas semejan destempladas ironías. Aquél era yo. Esas personas a mi lado fueron felices algún día.
Las cosas, sombrías, encima de la mesa.
Hasta que implanta su bandera de conquista la primera luz.
7. LA INQUIETUD
No tendrás calma mientras vivas.
Las grandes hojas de un helecho infinito se desbordan
sobre tu cama de guijarros ardientes.
No existe escapatoria cuando buscas en la ceniza tu rostro, tus señales, la huella más tenue de tu nombre. Las horas se revuelcan en la orilla como perros furiosos en su propia espuma.
La soledad es siempre la mejor estrella.
Los árticos desvelos de una luna ulterior se tienden a la sombra de la noche, se ocultan para espiar tus movimientos agónicos. Es la noche la ira del sol al otro lado del planeta: redonda soberbia que jamás te alcanza.
Detenido en la esquina del mal, miras las bestias fumar pausadamente una brasa de copal mientras viene a tropezones la hora señalada.

*Los poemas aquí presentados pertenecen al libro Inscripciones en la piedra


Benjamín Valdivia. Foto por cortesía de Manuel Parra Aguilar

Benjamín Valdivia (Aguascalientes, 1960) es autor de más de medio centenar de libros en los géneros de poesía, novela, cuento, teatro y ensayo, tanto académico como literario, por los cuales ha recibido diversos reconocimientos internacionales y nacionales. En 2010 se publicó por el Instituto Cultural de Aguascalientes la compilación Interpretar la luz. Poesía reunida 1983-2005. Parte de su obra poética ha sido traducida al árabe, inglés, francés, italiano, hebreo, ruso, neerlandés, portugués, bengalí y alemán. Por su parte, ha traducido obras desde el inglés, francés, portugués, italiano, alemán y latín. Es Miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.


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