Los herederos de Knut Hamsun (segunda parte)
Los herederos de Knut Hamsun, en su segunda parte, Gabriel Duarte nos habla de Miller y Bukowski a partir de una batalla de rap entre Aczino y Muelas de Gallo

Los herederos de Knut Hamsun, en su segunda parte, Gabriel Duarte nos habla de Miller y Bukowski a partir de una batalla de rap entre Aczino y Muelas de Gallo

Por Gabriel Duarte
Ciudad de México, 1 de febrero de 2026 (Neotraba)
Tiempo de lectura: 3 minutos
Insensatos lectores: como recordarán la semana pasada escribí esta columna hecho mi pinche madre. La razón estaba más que justificada: batallaba “Aczino” contra “El Mú”.
Para los que nos vean en otros países o más allá de nuestras fronteras, me explico: de un tiempo a esta parte me volví adicto a las batallas de rap. Hay dos formas de batallar, una es el freestyle y la otra es a través de batallas escritas.
El freestyle es improvisación pura, vemos a dos rivales en un escenario agrediéndose verbalmente y diciéndose de todo al momento. Haciendo rimas y respondiendo los ataques del rival.
En las batallas escritas cada contrincante tiene 3 rounds. Acá no hay improvisación, los participantes memorizan su batalla y desvelan ante el público los ataques que crearon meses antes del encuentro.
El asunto es que me comprometí a tenerlos enterados del resultado: la verdad, “El Muelas de Gallo” se rifó una clase frente a Mauricio Hernández (“Aczino”).
Debo decirles que “Aczino” es el mejor freestyler de todos los tiempos y es de los pocos raperos que sobresalen en los dos géneros, tanto en batallas escritas como improvisando.
Pues nunca había visto que alguien se plantara frente a “Aczino” y le hablara al tú por tú y no sólo eso: nunca había visto que alguien se tragara la imagen de Mauricio y lo hiciera lucir pequeño.
Me sorprendió ver que “El Mú” fue capaz de decirle a la cara cosas bastante obvias sobre su persona que nadie se había atrevido.
“El Mú” fue sobresaliente. Con un estilo más sobrio y efectivo. Con “barras” directas fue ganando la batalla. Mauricio en cada round hizo malabares con las palabras y con algunas formas poéticas y figuras retóricas. Hay que decir que lo hizo escandalosamente bien, sólo que esta vez no fue suficiente.
“El Muelas de Gallo”, terminó asesinando al asesino. Al final de la batalla dejó una verdadera obra de arte en el escenario. Creo que sus últimos tres minutos serán recordados por mucho, mucho tiempo y definitivamente marcarán la historia del rap de habla hispana.
Y se preguntará usted, damita, caballero, y eso qué mierdas tiene que ver con Knut Hamsun. Pues, aunque no lo crean, encuentro una ligera relación.
Resulta que Hamsun le dio vida a un género nuevo denominado realismo sucio. A través de su novela Hambre podemos observar a un escritor atormentado por la miseria, la soledad y la crueldad de la pobreza.
De este modo es que influyó de una manera trascendente en la literatura. Moldeando a escritores como Henry Miller y Charles Bukowski.
Por otra parte, “El Muelas de Gallo” hizo de la crudeza su estandarte. Todo empezó con una batalla emblemática con un sujeto denominado “Érik el niño”. Le ha puesto una santa putiza en el micrófono, que al ver la batalla se sienten ganas de llorar por “Érik el niño”, la verdad da pena ajena.
La batalla se llevó a cabo hace más de 10 años y es fecha que aún se habla sobre ella.
El asunto es que “El Mú” instauró en las batallas escritas un enfoque personal hacia el oponente con ataques atroces y contundentes.
Desde entonces cambió el modo de batallar y muchos retomaron ese estilo cruel y despiadado sobre la tarima. Digamos que “El Muelas” es un pilar en las batallas escritas.
Del mismo modo, Knut Hamsun es el origen del realismo sucio.
Hablemos de Henry Miller: lo primero que me viene a la mente siempre que pienso en él, es la siguiente frase:
“Para mí el libro es el hombre, y mi libro es el hombre que yo soy, el hombre confuso, el hombre negligente, el hombre descuidado, el lujurioso, el obsceno, el bullanguero, el considerado, el escrupuloso, el mentiroso, el hombre diabólicamente veraz que soy”.
El fragmento anterior aparece en Primavera Negra es para muchos su mejor libro. Algunos otros opinan que es El coloso de Marusi.
Yo más bien pienso que Primavera Negra es un monumento a la literatura.
Pero, vayamos por partes. La bibliografía de Miller es la siguiente:
Trópico de Cáncer, 1934
Aller Retour New York, 1935
Black Spring (Primavera Negra), 1936
Trópico de Capricornio, 1939
What are you going to do about Alf?, 1935
La trilogía de la Crucifixión dorada: Sexus, Plexus, Nexus
Algunos ensayos, memorias y libros de no ficción como:
Pesadilla de aire acondicionado. Recordar para recordar y Los libros en mi vida.
Posteriormente aparecieron:
El Coloso de Marusi, El diablo en el paraíso, Murder the murder, Big Sur y Las naranjas de Hieronimus Bosch entre algunos otros.
El asunto es que, si no han leído Trópico de Cáncer, no sé qué hacen leyendo esto. Corran a la primera librería que encuentren abierta, cómprenlo y denle chicharrón. El libro es brutal.
Miller pensaba que el futuro de la literatura estaba en la autobiografía. Toda su obra tiene ese tinte y es impresionante.
Miller no sólo es sexo, es mucho más. Es un ser biofílico, pobre, complejo, atormentado, mentiroso y vagabundo.
Un ser humano que decidió hacer lo que muchos no se atreven a hacer: vivir.
Viajó, amó, lloró, escribió, trabajó en cualquier cantidad de oficios. Nunca tenía dinero y se la pasaba viendo cómo resolver el día a día. El hambre y el deseo jamás lo abandonaron. Justamente como el protagonista de Hambre.
Miller veía a Hamsun como uno de los autores que más lo influyeron como escritor, especialmente en su juventud y desarrollo literario.
En su obra Los libros en mi vida menciona Misteries de Hansum como uno de los pocos libros que releía una y otra vez, y decía que “aunque veía los defectos del autor, su temperamento y su lenguaje lo conmovían profundamente”.
Podría escribir durante horas sobre Miller, debo decir que también fue una gran influencia en las pocas cosas que escribo y un gran maestro.
Para finalizar les hablaré de Charles Bukowski. Confieso que nunca he hojeado algún libro sobre este sujeto. Quizás pronto me anime.
Estas son sus novelas principales:
Cartero, 1971
Factotum, 1975
Mujeres, 1978
La senda del perdedor, 1982
Hollywood, 1989
Pulp, 1994
Bukowski consideraba que Hamsun era “el mayor escritor que ha vivido jamás”. Lo colocaba junto a escritores como Celiné, Fante o Dostoyevski.
La novela Hambre de Hansum, con su protagonista escritor que lucha por sobrevivir mientras mantiene su dignidad creativa, conectó profundamente con Bukowski.
Para Bukowski, Hansum representaba una forma de escritura visceral y sin concesiones, un escritor que explora al individúo en condiciones extremas y alguien que ponía la experiencia humana directamente sobre la hoja de papel.
Quisiera decirles algunas cuantas cosas más sobre Bukowski, pero como les comenté con antelación: no lo he leído. Espero que pronto me alcancen las ganas de visitar alguna de sus novelas.
Por ahora me voy, está haciendo mucho frío y se me antojó un pozole y dos quesadillas fritas. Se me portan bien, no quiero quejas.
Cualquier duda o sugerencia con esta columna que admira al “Muelas de Gallo” a Henry Miller y al gran Knut Hamsun, favor de mandarnos sus comentarios, legendaria damita, honorable caballero.

Gabriel Duarte. Ciudad de México 1972. Es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Tecnológica de México. Estudió literatura en SOGEM. Está por publicar su primera novela.
