Mónica Maristain: Yo no creo en el periodismo cultural, creo en el periodismo
Este 16 de diciembre se dio a conocer que falleció la periodista Mónica Maristain. En Neotraba la recordaremos por siempre

Este 16 de diciembre se dio a conocer que falleció la periodista Mónica Maristain. En Neotraba la recordaremos por siempre

Por Óscar Alarcón
Puebla, México, 16 de diciembre de 2025 (Neotraba)
Mónica Maristain (Argentina, 1967-México, 2025). Poeta y periodista. Bromista, experta en rock argentino y series de televisión y streaming; amante de la música de Andrés Calamaro. Recuerdo que prefirió irse a la ruta de los vinos que quedarse a comer en comuna en Baja California.
Alguna vez le pregunté si consideraba que se hacía buen periodismo cultural en nuestro país y me respondió:
Creo que México llegó tarde al periodismo en general. Yo no creo en el periodismo cultural, creo en el periodismo. Me molesta cuando me dicen “la periodista cultural” porque creo, como muchos colegas, que un periodista debe escribir de todo. Está la especialización de la fuente, cuando te metes en un tema te das cuenta de lo que te falta como soporte, pero un periodista profesional tarda menos de cinco días en conseguir ese soporte porque el oficio es lo que te lleva.
Escribió los libros En el nombre del futbol (Ediciones B, 2006); Futbolistas: el club de los 100 vols. 1 y 2 (Ediciones B, 2006); 30 actores hechos en México (Ediciones B, 2008); Drinking Thelonius (Axial, 2010); La última entrevista a Roberto Bolaño y otras charlas con grandes artistas (Axial, 2010); El hijo de Mister Playa. Una semblanza de Roberto Bolaño (Almadía, 2012); Antes. Paisaje sonoro con mujer mirando una ventana (Literal Publishing, 2016); Los mexicanos ejemplares (UANL, 2023); Leeré hasta mi muerte (JUS, 2025), entre otros.

Fue editora de la revista Playboy en su edición para Latinoamérica. También le comenté que había comprado el número en donde le hacen una entrevista a Fito Páez; fue editora del suplemento “Puntos y comas” del portal Sin embargo para después fundar su portal, primero titulado Maremoto Maristain y después simplemente MaremotoM.
La conocí en el año 2012 en Mexicali, Baja California en el encuentro Tiempo de Literatura y desde entonces comenzó una camaradería que se convirtió en un aprendizaje cada vez que platicábamos. Me compartió algunos secretos, varias de sus opiniones y me dio un par de buenos consejos a título personal.
Con la pandemia, en Neotraba, le pedimos que impartiera un curso sobre crónica. Siempre apoyó la página y entendió el periodismo independiente como ninguna otra persona.
Crítica, mordaz, lectora, como buena hincha, se emocionó cuando Argentina levantó por tercera vez la copa. No solo se van a extrañar sus comentarios sobre el futbol en el próximo mundial, se le va a extrañar a ella.

Mucho se le reconoció por el libro La última entrevista a Roberto Bolaño y otras charlas con grandes artistas, cuando le cuestioné si en este momento hacían falta íconos como Roberto Bolaño me respondió:
Me parece que lo que hace falta es ser más humildes con respecto a lo que hacemos, en el sentido de que hay tantos libros escritos que si ya no se escribiera más no pasaría nada, sin embargo, publicamos cada vez más. Me refiero sobre todo a la ficción, porque un libro periodístico, un libro de entrevistas finalmente está contando la época, pero cuando hablamos de ficción en términos de contar una historia, de escribir novelas, de escribir cuentos, es muy difícil que un escritor te sorprenda.
Las últimas veces que nos vimos fueron en Puebla, la Ciudad de México y Guadalajara. En la FIL de 2024 apenas tuvimos tiempo para saludarnos. Escribía y trabajaba arduamente, como si no hubiera mañana. En la Ciudad de México me invitó a comer y me regaló una tarjeta del Metrobús para que no anduviera en taxi; además de que compartimos una mesa de crónica: hablamos de periodismo cultural; de crónica literaria; de suplementos culturales y de páginas electrónicas; de radio y redes sociales. En Puebla presentamos Los mexicanos ejemplares; escuchó las presentaciones de Fernando Yacamán y de Odette Alonso, en 2024.
Compartí con ella varias mesas y una dictaminación de un concurso de cuento al lado de Diana del Ángel: en la deliberación no faltaron los comentarios controvertidos, pero en buena lid. Nos pusimos de acuerdo pronto y decidimos por un ganador.

Apenas este lunes 15 de diciembre le escribí para platicar sobre una nota y el silencio me respondió.
Descansa en paz, querida Mónica.
