10 taquitos con todo para llevar: salsa, cebolla y piña
Gabriel Duarte cumple un año como columnista en Neotraba y esta semana se autoentrevistó con 10 taquitos con todo para llevar, con 12 preguntas

Gabriel Duarte cumple un año como columnista en Neotraba y esta semana se autoentrevistó con 10 taquitos con todo para llevar, con 12 preguntas

Por Gabriel Duarte
Ciudad de México, 9 de noviembre de 2025 (Neotraba)
Insensatos lectores: me parece que este domingo es un buen momento para hacerles una pregunta, que en realidad es una confesión: ¿nunca han soñado que llegan a ser famosos y reconocidos y que alguien los entrevista?
Debo decirle a usted, ambiciosa damita, ávido caballero, que el que escribe estas líneas es un tipo bastante soñador y fantasioso. Alguna vez llegué a pensar que publicaría un libro y me llenaría de presentaciones a lo largo y ancho del país.
En mi alucinación llegué a suponer que habría gente formada esperando con un ejemplar de mi novela en la mano para pedirme un autógrafo.
El sueño completo consistía en que varios medios de comunicación estuvieran desesperados buscándome para pedirme una entrevista.
Ha pasado el tiempo y no ha sucedido ni la una, ni la otra: no he publicado y aún no me he visto interrogado por algún curioso reportero, de preferencia alguna guapísima reportera, que me viera con admiración y un ligero deseo (como cuando Juan Diego vio a la Virgen).
Así que pensé: ¿y si me hago una entrevista a mí mismo?
En Neotraba hay una sección denominada “10 taquitos con todo para llevar”, donde justamente se dedican a entrevistar a algunos personajes interesantes dentro de nuestra literatura.
La dinámica es muy sencilla. El entrevistador realiza 10 preguntas a las que el entrevistado debe responder.
Creo que aún no hago los méritos suficientes para obtener dicha deferencia, así que, con lo impaciente y desesperado que soy decidí que tal vez sería un buen momento para interrogarme a mí mismo.
Sin más preámbulos acá va la muy mentada entrevista:
Gabriel Duarte se encuentra en su departamento, nos abre la puerta y nos recibe con una sonrisa. También nos ofrece un café. Nos instalamos en la sala y observamos un librero lleno de novelas, cuentos, revistas y algunos libros de poesía.
En realidad, el librero está desbordado. No hay espacio para una hoja más. Podemos ver una mesa de trabajo que por supuesto también tiene libros.
Al abrir la alacena para ofrecernos un poco de azúcar observamos más libros entre el chocolate abuelita y las servilletas.
Aparentemente el único sitio donde no hay libros, en aquel hogar, es el baño ya que hasta en el burrito de planchar podemos ver varias novelas.
Después de instalarnos y ponernos cómodos comenzamos con las preguntas:
1. ¿Qué se siente cumplir un año publicando en Neotraba?
Francamente ni yo lo creo. El tiempo pasó muy pronto. Han sido varios meses de trabajo continuo. Aunque debo hacerte una confesión: en realidad este formato es sólo un pretexto para agradecer la oportunidad de publicar en Neotraba.
Debo decirte que escribir es una de las pocas cosas que me devuelven la certeza de estar vivo. Narrar una historia o hacer una columna le da un sentido muy distinto a mis días y me devuelve el espíritu a su lugar. Francamente no encuentro la manera de expresarte la profunda gratitud que siento para con mi editor y su revista.
Espero que sea el primero de muchos años. Debo también confesarte que me llamaron del The New York Times y de la revista National Geographic para ver si podía trabajar con ellos, pero me negué, tengo la agenda saturada y apenas tengo tiempo suficiente para hacer un artículo a la semana con Neotraba.
Tal vez más adelante me anime a publicar con ellos, pero por el momento estoy muy bien.
2. ¿Qué hubieras sido sino fueras escritor?
No seas pendejo, no somos escritores. Vendemos trapos y escribimos por puro y mero placer.
3. ¿Cuáles son los mejores tacos que conoces por dónde vives?
Pues muy cerca, justo en la esquina de mi casa, hay unos que cuestan 14 pechereques. La verdad me da terror comer allí, sin embargo, el hambre es más poderosa que el miedo y en varias ocasiones tuve el valor de rifarme unos tacos de guisado. No están tan mal. Sólo, por piedad, no me preguntes de qué creo que es la carne de los de bistec.
Aunque debo decirte que hay una taquería muy cerca, justo en la colonia de enfrente a la mía. Se llama “La costilla”, es espectacular. Si no la conoces debes ir, es un deber como ciudadano visitar ese sitio. Yo podría proponer que fuera un requisito indispensable para obtener el pasaporte.
Muy cerca hay otros tacos llamados “Hayito”, que significa “mi amor”. Son tacos árabes y están bien de pocamadres.
Para finalizar, te diré que justo detrás de La Costilla hay sitio denominado “El Maquech Púrpura” donde tienen unos tacos de cochinita pibil espectaculares.
4. ¿De qué va la novela que escribiste?
Va de un sujeto que quiere aprender a escribir y se encuentra una revista de esas de hace muchos años en las que podías mandar un cuento y si era bueno podían publicarlo. Se comunica con el editor y entablan una relación epistolar bastante interesante. Creo que no la historia no es mala.
5. ¿Alguna vez te pegó tu jefa con la chancla?
Pues no con la chancla. La verdad sólo recuerdo una vez que la vi fuera de sus cabales. Mi madre es una mujer tierna, paciente y amorosa, pero creo que hasta Jesucristo tenía sus límites y mi mamá no era la excepción.
Un día, junto con mis hermanos, tuvimos a bien despedorrar un cuadro que estaba colgado en la sala. Se nos hizo fácil hacerle un hoyo con un cuchillo y luego nos resultó divertido encajarlo y escuchar cómo se rasgaba el lienzo. Creo que ni siquiera Julio César recibió tantas puñaladas.
Cuando llegó mi mamá y vio su cuadro en el piso hecho mierda, y a nosotros como zopilotes atacando a su presa, enloqueció. Tomó el cable del teléfono (para aquellos menores de 20 años les diré que antes los teléfonos eran fijos y utilizaban un cable. Se puso de moda entre las mamás del país madrear a sus hijos de este modo) y nos puso una santa chinga.
Creo que la reprimenda estuvo bien merecida. Pero debo confesarte que jamás viví los horrores de la chancla vengadora.
6. ¿Porque te gusta hacer una columna dominical?
Me parece que es una forma de vivir para los demás y es la manera que he encontrado para compartirme y compartir las pocas cosas que he aprendido durante estos años.
7. ¿Qué fue lo último que soñaste?
Es curioso que me hagas esta pregunta. Después de 14 años de psicoanálisis aprendí a “leer” mis sueños. De un tiempo a esta parte, le he pedido a ChatGPT que me ayude a traducirlos. No es sencillo hacerlo.
Tuve un sueño muy curioso: estoy en una bodega donde venden ropa y de un momento a otro llega un comando armado y al parecer habrá un enfrentamiento. Las bodegas comienzan a cerrarse y hacemos barricadas con montañas de pantalones de mezclilla.
Logro escapar discretamente antes de que se armen los chingadazos.
Al parecer el sueño simboliza una especie de transición en mi vida, debido a las etapas laborales en las que estoy inmerso y el cierre de un ciclo comercial.
8. ¿Estás escribiendo algo?
Este año empecé a escribir una novela policíaca llamada El factor Shanghai. En realidad es un libro un tanto autobiográfico y es un intento por escribir una especie de Complot Mongol.
He tenido que suspender la escritura por cuestiones de trabajo y porque apenas tengo tiempo de leer un poco y de hacer mi columna para los domingos, pero creo que debo retomar la escritura de esa historia.
Me parece que no va tan mal.
9. ¿Nos podrías mencionar algunos de tus escritores favoritos?
La verdad es que son un chingo. En primerísimo lugar colocaría a Juan Rulfo. No puedo creer que exista un ser humano con la prosa de Rulfo. Simplemente es algo sobrenatural.
Después me gusta mucho Pessoa, Whitman, Sabines, Neruda, Cervantes, Shakespeare, Pedro Mairal, Alejandro Sambra, Benjamín Labatut, Saramago, John Fante, Yuri Herrera y los cuentos de Julio Cortázar. Te diría que Borges por quedabien, pero la neta es que me resulta de lo más aburrrrido.
Me faltaron muchos autores, pero creo que con esos sería suficiente.
10. Si te encontraras con un extraterrestre, ¿qué le dirías?
Que llevamos mucho tiempo buscando vida inteligente fuera de nuestro planeta porque nos dimos cuenta que dentro no existe.
11. Si pudieras realizar una telenovela, ¿de qué trataría?
La verdad haría una metaficción. Una historia donde pudiéramos ver cómo se graba una telenovela de los años ochenta en México y el protagonista sería un asesino serial, cuyo objetivo consistiría en matar a cada uno de los protagonistas de todas las telenovelas con mayor audiencia en México.
Francamente me siento muy apenado por el daño que le hemos hecho a toda América Latina con tanto melodrama. Incluso hay novelas que son muy famosas en Rusia. Mil disculpas por nuestro Chavo del Ocho y por tanta historia facilona y con final feliz.
12. ¿Podríamos hacer otra pregunta?
No, ¿qué no sabes leer? Son 10 taquitos para llevar no son 12: tonto.
***
Y así es cómo finalizan las preguntas. Nos despedimos en la puerta del departamento con un abrazo y un apretón de manos. Prometemos vernos en breve. Tal vez algún día hagamos una nueva entrevista o tal vez una telenovela. Uno nunca sabe.
Creo que por hoy por fin ha llegado el final. Cualquier duda o sugerencia con esta columna que le gusta entrevistarse sola y que no se cansa de darle las gracias a Neotraba y a su editor por la oportunidad de escribir, favor de mandarnos sus comentarios, encantadora damita, hábil y conspicuo caballero.
