¿Te gustó? ¡Comparte!

Por Saúl Gómez Mantilla

Cúcuta, Colombia, 24 de agosto de 2023 [00:10 GMT-5] (Neotraba)

Cotidiano

Sin pensarlo mucho se arrancó la piel del rostro, bebió su sangre y contempló con agrado el resultado frente al espejo. 
    Quería que la gente al verlo sintiera su dolor, exhibía sus dientes, les mostraba a sus amigos la piel de su cara y éstos con cierto morbo la contemplaban. 
    Todo había concluido, sin la poesía no tenía vida, a sus años lo único que aprendió fue a leer y no dejó de hacerlo hasta hoy. 
    Sus gritos inundaban la casa, él tomó la decisión de volverse loco, nada le importaba, deshojaba sus libros, insultaba a sus amigos y su alimento era consumido por la angustia. 
    Su cuerpo famélico y sin rostro no resistió el puñal que le atravesó las vísceras, la sangre cobijó al cadáver y espera sepultarlo para salir a la calle al acecho de un nuevo suicidio.

Del libro: Ideas de Viaje

Pequeño conteo de los gritos

A Fabio lo mataron saliendo de su casa un 18 de diciembre.  Roberto no soportó su juego y se hundió en sus miedos.  James en lo profundo de una fosa recibe el abrazo de su hermano.   Luis viajó y no dejó noticias de su impenetrable paradero.  A Mireya, el tedio de sus pulmones la arrojó fuera del escenario.  Alexander quedó en la autopista de Villa del Rosario esperando con ansia la fecha de su grado. Javier espera tendido en medio de una emboscada. Arturo no pensó que el miedo de sus vecinos pesara tanto.  Tirso vio a su esposa envolver su cuerpo. Gerson dibujaba sobre los árboles pensando en sus abuelos. Edwin reía y sentía al bailar como se le iba el cuerpo.  
    Los demás como débiles sombras se alejan lastimeramente.
    Todos ellos me reciben en sueños, toman mis libros y desordenan mi ropa.  Todos ellos reclaman mi silencio, penan por mi olvido y esperan un encuentro que no se mida en lágrimas.

Del libro: Rostro que no se encuentra

El secreto que mi silencio guarda

a Carlos Andrés Sánchez Villa

asesinado el 4 de mayo de 2020.

Cada mañana tu recuerdo llega y ayuda en las labores diarias, tender la cama, barrer, hacer las compras. Caminas y nadie te ve, pero estas allí, hablando del clima, de algún proyecto y una cita al caer la tarde.
    Al regresar a casa, en la noche, hay arrugas en la cama, la basura sin sacar, algún olvido en las compras, y lo sé, fuiste tú, es tu forma de abrazarnos, de decirnos que sigues aquí.
    Que no importan las balas, el dolor que nos atravesó aquella mañana, la oscuridad que nos tomó cuando tu cuerpo fue sepultado. Aun lloramos tu ausencia, tu asesinato, por eso llegas y el olvido es tu presencia, recuerdos sencillos que hablan de ti.
    Estos recuerdos, estas acciones tuyas, no las podrán matar, porque al regar las plantas, en un sorbo de cerveza, en el calor y el naranja de la tarde, apareces, te instalas, y en silencio contemplas nuestro rostro.
    Todas las mañanas el perro ladra y te despide; y el regresar a casa y ver cualquier objeto en el piso, algo de desorden, es saber de ti. Entonces reacomodo las cosas, lo sé, de algún modo te comunicas, nos hablas.
    Así lo quiero creer, lo necesito creer, eres tú, tu presencia, el secreto que mi silencio guarda.

Saúl Gómez. Foto por cortesía de Manuel Parra

Saúl Gómez Mantilla. (Cúcuta, Colombia, 1978). Profesional en estudios literarios. Magister en creación literaria. Docente, editor, promotor de lectura y escritura creativa. Dirige la editorial alternativa Épica Ediciones. Ganador del Concurso Nacional de Poesía Joven, XI Festival Internacional de Poesía de Medellín (2001); del Premio Estimulo a la Joven Poesía Colombiana, XVI Festival Internacional de Poesía de Medellín (2006); además del Premio Nacional de Poesía Carlos Héctor Trejos Reyes (2019). Libros: Ideas de viaje (2003); Lección de olvido (2007); Rostro que no se encuentra (2009); El amor y la palabra (2012); Áridos paisajes de la memoria (2017); Otro intento de vacío (2018); Días de mayo, antología (2021); Días de confinamiento, diario gráfico ficcional (2022); Grietas a la noche (2022).


¿Te gustó? ¡Comparte!