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Por Zaira Eliette Espinosa

Nuevo León, México, 11 de febrero de 2023 [00:01 GMT-5] (Neotraba)

En el libro Helarte de amar del escritor peruano Fernando Iwasaki, las diferentes historias de amor te dejan frío y al mismo tiempo un fuego encendido. Son nueve cuentos trenzados por la narrativa del roce entre pieles, sus personajes se pueden aproximar hasta tocarse y conmocionarse. El amor resulta en las páginas tan perturbador como la suavidad de la arena que se desvanece entre los dedos.

Antes de leer los cuentos de Iwasaki, hay que prepararse para reír, fruncir el ceño, extrañarse y hasta llorar (Mírame cuando te ame). En palabras del escritor Antonio Ramos Revillas, un buen cuento debería mostrarte la belleza del mundo en un santiamén y dejarte estremecido como lector para siempre. Las historias en Helarte de amar despliegan esa belleza en su sustancia erótica, combinada con el humor y la tragedia, al grado de estremecer y ser memorables.

De manera que, no hay historias convencionales en este libro de relatos y todas al unísono son muestras de amores en el esplendor de las obsesiones, filias, ingenuidades, desventuras y apetitos humanos. Tanto el hombre como la mujer son sujetos del deseo. Iwasaki vierte en cada historia la soltura y la libertad propias de la vida, el fluir de la toma de decisiones –a veces al vapor– que es cuando se definen esas cicatrices en la memoria.

Iwasaki, con ironías y desparpajo, aborda realidades de la juventud, el amor romántico, la presión social, la voracidad con la cual la adultez termina engullendo la frescura de la adolescencia. Los contextos en cada relato se enmarcan con lo citadino de Lima, la playa, burdeles, Nueva York, aulas universitarias y más.

Los personajes de las mujeres en este libro de cuentos marcan sus pasos con plomo. Algunas más que otras. Todas tienen personalidades que les despliegan su sexualidad y por esa misma senda carnal algunas son conducidas a finales desafortunados y estrepitosos. Las protagonistas en su naturaleza amatoria y sensual otorgan a los personajes masculinos finales donde ellos se enfundan de ingenuidad e inocencia.

Sin embargo, Iwasaki con agudeza también hace que las mujeres tengan ese poder ineludible del control sobre su entorno, con el hechizo de su condición de desamparo y a veces con el deseo a cuestas, logran mantener en sus escenarios ese espíritu de victoria sobre quienes las desean.

Fernando Iwasaki nació en Lima en 1961, y vive en Sevilla, España, desde hace más de treinta años. Es uno de los cuentistas latinoamericanos más prolíficos y su obra se divide en novela, cuentos y ensayo. La editorial española Páginas de Espuma, especializada en publicar cuento y con grata presencia en México, es su morada cuentística.


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