Los herederos de Knut Hamsun (primera parte)
Los herederos de Knut Hamsun de Gabriel Duarte nos presenta a viejos conocidos: Bukowski, Fante y Miller

Los herederos de Knut Hamsun de Gabriel Duarte nos presenta a viejos conocidos: Bukowski, Fante y Miller

Por Gabriel Duarte
Ciudad de México, 25 de enero de 2026 (Neotraba)
Tiempo de lectura: 5 minutos
Insensatos lectores: comenzaré esta disertación haciéndole a usted, damita, caballero, una pregunta: ¿de casualidad sabrá qué es el realismo sucio?
Ya sé que hay unas setecientas treinta y dos mil cosas que le importan lo mismo que dos atoles de guayaba y un kilo de barbacoa y seguramente ese asunto del realismo sucio sea la setecientas treinta y dos mil una.
Sin embargo, creo que es un buen momento para hablar de ello: como sabrá usted, su humilde napkin, terminó leyendo Hambre del legendario Knut Hamsun y conforme pasaban las páginas me resultó inevitable pensar en tres autores más: Henry Miller, John Fante y Charles Bukowski.
Pero como dijo Jack el destripador: “vamos por partes”.
Para empezar el realismo sucio es una corriente literaria caracterizada por mantener un estilo directo, minimalista y despojado de adornos, que retrata los aspectos más sórdidos, mundanos o cotidianos de la vida, a menudo enfocándose en personajes marginales, perdedores o gente común lidiando con la pobreza, el alcoholismo o la desesperanza.
Y es así como aparece Knut Hamsun en esta historia: como les comenté en la entrega de la semana pasada, fue un escritor noruego que nació en 1859 y falleció a los 93 años en 1952. Ganó el Premio Nobel de Literatura y ocupa un lugar fundamental como precursor o influencia temprana del realismo sucio, especialmente a través de su obra maestra Hambre (1890).
Aunque Hamsun suele enmarcarse cronológicamente en el neorromanticismo o el modernismo temprano, su estilo crudo de retratar la metafísica y psicología lo vincula estrechamente con la estética de autores posteriores.
El realismo sucio es un término que fue acuñado por Bill Buford en la revista Granta en 1983 para describir una nueva generación de escritores estadounidenses, cuya temática se centra en la vida cotidiana sin refinamientos, a menudo mostrando lo abyecto, la violencia, el sexo o la “estética de la basura”.
Retrata a perdedores sociales, individuos despojados de privilegios y la angustia de la realidad. El estilo apuesta a la economía de las palabras y la eliminación de metáforas extensas o monólogos interiores excesivos.
Aunque Hamsun vivió décadas antes de que se popularizara el término, se le considera un “tótem” o influencia directa para escritores realistas como Bukowski.
Ahora bien, vayamos a la novela Hambre: es considerada un precursor de la literatura moderna y del realismo sucio. Narra la desesperación de un joven escritor que pasa hambre en Oslo, describiendo la degradación física, la soledad, el vacío, la locura y la insatisfacción.
Hamsun no idealiza la pobreza, la describe de una manera cruda que anticipa la “suciedad” del género, enfocándose en la lucha del individuo por sobrevivir.
Se le menciona junto a autores como Céline o Fante, que fueron influencias fundamentales en la formación de la voz cruda de la literatura contemporánea.
Hamsun no es un autor de realismo sucio per se en términos cronológicos, pero su capacidad para retratar la existencia cruda y miserable en Hambre le otorga un lugar de honor como padre espiritual o precursor de esta corriente.
Vayamos ahora con John Fante (uno de mis escritores favoritos): este autor consideraba a Hamsun uno de sus maestros y se ha mencionado que la novela Hambre fue para Fante una obsesión. Los dos autores muestran temáticas compartidas.
El protagonista de Fante, llamado Arturo Bandini, a menudo se enfrenta a la miseria, la desesperación y la lucha por sobrevivir como artista en una gran ciudad, manteniendo una visión trágica y a la vez poética de su existencia.
La forma de escribir de Hamsun, centrada en el flujo de conciencia y el retrato psicológico de personajes marginales, influyó en el estilo directo y crudo de Fante.
Por ahora les mencionaré sus obras principales:
Camino a Los Ángeles
Espera a la primavera, Bandini
Pregúntale al polvo
Sueños de Bunker Hill
Creo que John Fante merece una columna para analizar su carrera y valdrá mucho la pena escribir sobre su obra. Recuerdo que la leí hace algunos años y fue un verdadero placer.
En lo que a mí respecta Fante me devolvió la ilusión, las ganas de escribir y de aprovechar la vida. Su primera obra me resultó fundamental, puedo decirles que sufrí y reí a carcajadas con las ocurrencias de Arturo Bandini.
La primera y única novela que hasta el momento he escrito es un homenaje a este autor. El personaje de mi novela se llama Arthur Gordon Baning.
En fin, que por ahora me voy. Se queda pendiente el análisis de Bukowski (a quien nunca he leído), Henry Miller y algunos otros como Kafka, Thomas Mann y Hermann Hesse.
Para concluir quisiera comentarles una idea en la que quizá después me extienda un poco: me refiero a la importancia que retoma el paso de cada uno de nosotros. La huella que dejamos en el mundo y la continuidad que otros puedan darle a nuestro camino, quizás eso lo dejaremos para la segunda parte.
Sólo piensa si tu vida está teniendo un sentido y si estás haciendo lo suficiente para que otros hallen un poco de inspiración en lo que haces y en lo que dejarás cuando no estés.
Por ahora me voy, escribo esta columna al chingadazo porque hoy es sábado y en unos momentos batalla “Aczino” contra “El Muelas de gallo”, será una batalla histórica. Ya les diré qué tal se ponen los chingadazos.
Se me portan bien, no quiero quejas.
Cualquier duda o sugerencia con esta columna escrita en chinga y que habla sobre Knut Hamsun, John Fante y compañía, favor de mandarnos sus comentarios, madriadora damita, aguerrido caballero.

Gabriel Duarte. Ciudad de México 1972. Es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Tecnológica de México. Estudió literatura en SOGEM. Está por publicar su primera novela.
