Armando Raúl “Basko” Inchaurraga, el compañero y amigo recordado por 5 personas que lo conocieron y lo trataron
Cinco personas recuerdan a Armando Raúl “Basko” Inchaurraga. Compañeros de lucha, de escritura y de vida. Por Fernando "Catuto" Ojeda

Cinco personas recuerdan a Armando Raúl “Basko” Inchaurraga. Compañeros de lucha, de escritura y de vida. Por Fernando "Catuto" Ojeda

Por Fernando “Catuto” Ojeda
Winifreda, La Pampa, República Argentina, 2 de octubre de 2025 (Neotraba)
Todas las fotos aparecen por cortesía de Fernando “Catuto” Ojeda
En nota principal publicada con anterioridad por Neotraba, hicimos referencia a los varios lugares, instituciones y movimientos culturales y políticos en los que se desarrolló Armando Basko Inchaurraga, a modo de recuperar algunos testimonios compartimos con ustedes algunas miradas de amigos y compañeros que lo conocieron y trataron a “Basko” Inchaurraga. También compartiremos con ustedes algunas imágenes de Basko junto a compañeros y amigos sin contar con su palabra, aunque sabemos del afecto que le guardan y le han guardado.


“Mis recuerdos del Basko son muchos y muy cálidos todos. Lo conocí cuando recién llegó a Santa Rosa desde Buenos Aires a radicarse definitivamente entre nosotros. Antes había corrido mundo y en nuestras charlas y encuentros iba desgranando en anécdotas sus recuerdos de militancia, su paso por Cuba y tantas andanzas que nosotros, muy jóvenes aun, escuchábamos con mucha atención sus relatos. Con el tiempo fuimos labrando una linda amistad en torno al ámbito de la Asociación Pampeana de Escritores, cantera y torrentera de tantos proyectos culturales que nos formó en los primeros años ochenta. Sentí su acompañamiento e interés cuando conoció mis primeras investigaciones sobre genealogías de pueblos originarios a través de sus atinados aportes. En fin, el Basko abrió ancha huella entre nosotros…”
José Carlos Depetris. 69 años.
Investigador y escritor especializado en Pueblos Originarios.

“Dicen que lo primero que se olvida de los muertos es la voz. Pero será difícil olvidar la del Basko Inchaurraga. Una voz sensible, profunda, siempre dispuesta al encuentro. Esa voz musical que tejía puentes. Escritor, librepensador y militante de los derechos humanos que supo narrar su historia con ternura y con ese fuego calmo de quien desnuda su corazón.
En tiempos de despojos y discursos vacíos, el Basko hablaba desde un lugar donde la militancia todavía guarda un destello de poesía.
Hay voces que se olvidan, que el tiempo se las lleva y desesperadamente queremos recuperar, huecos que no se borran y que quizás nunca se borrarán porque ya son parte de nosotros. Hay voces que podemos retener y que, en lugar de irse, se quedan flotando, como una brisa suave que nos acaricia la memoria.
La muerte no disuelve los sentimientos, quizás los potencia una vez que podamos vencer el escollo de la necesidad de la presencia física. Son un refugio, y todos necesitamos un refugio a cielo abierto, 2, 3… muchos refugios.
Como la voz del Basko, que sigue ahí: intacta, viva, luminosa.
Nicolás Vicente, 45 años.
Fotógrafo, librero, cinéfilo y lector.

“Cuando Basko presenta su libro de poesía, las chicas (hijas de Basko), Anita y Paulita, me invitan a que cante algo en la presentación del libro. Me dan el libro Poemas del olvido. El lenguaje los convertirá en memoria, que se iba a presentar en dos o tres días, y lo devoré al libro. De ahí me salió un valsecito que está compuesto en su mayoría por frases que provienen en su mayoría de los poemas del Basko, en realidad es un afano a sus poemas, y alguna visión mía en el medio. Con el tiempo y ahora cada vez me gusta más lo que quedó armado. Hace poco en Winifreda, pudimos hacer un homenaje a Baskito, y cuando terminé de cantar el querido Roberto Sessa, se acercó, me apretó el hombro y me dijo ‘¡Que lindo rompecabezas!’. Entonces pensé que había encontrado el título de la canción, porque siempre la nombré como ‘la canción del Basko’ y al volver del viaje a Winifreda hacia Santa Rosa, nos ponemos a charlar y mi hijo Simón, el más chico, y dije que me gustaba lo de rompecabezas, pero no me terminaba de convencer porque poner la palabra rompe hablando del Basko no daba. Porque Basko era un gran constructor. Y ahí es cuando Simón me dice ‘Armando Cabezas’ y Simón no sabía que el Basko se llamaba Armando, entonces pensé que la magia y conexión con Baskito seguía estando y seguía pasando esa magia a mi hijo Simón que no lo había conocido. De alguna manera él nos sigue uniendo entre todos, con todo. Entonces ahora la canción del Basko se llama ‘Armando Cabezas’”.
Javier Avalis. 58 años.
Músico y cantautor popular, trabajador público.

“Armando cabezas”
Javier Avalis.
Sobre Poemas de Olvido. El lenguaje los convertirá en memoria.
Llegan. Parece
Que el aire las mece
Brotan, crujen, rebotan
Germinan la nota Do de corazón
Son las palabras
Vivas. Necesarias.
Martillando olvidos
Tañen el sonido raigal de tu voz.
Nombras, Poeta;
Y sueltas inquietas luchas
Candores y flores.
Pájaros de un terco ciprés narrador.
Viertes tu letra
A golpe y resistencia.
Acollarás mundos:
Y es tu Winifreda tan mi Caleufú.
Porque también busco a Olga en leve arena
Y a Diana en el vuelo de los colibríes
Y a Miguel Hernández en su amor enorme
Y al Edgar patriarca de la Pampeanía.
¡Yo también veo nubes y sueño la lluvia!
¡Y entre las hendijas busco al Hombre Nuevo!
…Y pienso si… ¿amamos todo nacimiento?
¡Y si ¿Protegimos fielmente al más débil?!
Corazón-comarca:
La sangre y la memoria nos responderán.
Vasco…te leo,
Y me sumo a tu vuelo

“Mi relación con Armando Inchaurraga, el querido Basko, en lo laboral se da en los años en que él fue director en la Dirección de Educación para la Salud, en el Gobierno de la provincia de La Pampa; donde continuamos con una tarea que se había iniciado en la década del ‘80, más precisamente en el año 1985, años en que se recupera la democracia en nuestro país. Fueron años complicados, si bien el trabajo en la dirección ya venía de antes cuando Basko se hizo cargo le dio una impronta distintiva de él. En esta dirección de Educación para la Salud, hacíamos producciones relacionadas con lo gráfico, televisivo, musical, junto a compañeros del área como Roberto Sessa, Liliana Martín, Adriana Maggio, y otros, fue un grupo importante y grande. Entre otras cosas hacíamos producción de canciones, de prevención sobre “Sarampión, diarrea” y tantos más, y eran elementos de trabajo con los niños y niñas a través de los jardines de infantes y las escuelas primarias, fue una experiencia bárbara. Todo esto venía de antes de Basko y con Armando lo continuamos. En su literatura se aprecia su afecto por su pueblo, su niñez, y lo mismo sobre lo social, defendiendo lo humanitario, buscando un mundo mejor, lo de Basko ha sido para mí la convivencia con una persona amable, muy buena persona.”
Mario Cejas, 69 años.
Músico y cantautor, realizador audiovisual, trabajador público.

“Con el Basko nos conocimos hace unos 35 años, en algunos de los encuentros de escritores que organizaba la Asociación Pampeana de Escritores, los primeros encuentros de escritores, yo recién llegado a La Pampa. Esta agrupación se planteaba, en momentos de una saliente democracia, como ejes muy claros la construcción de un concepto de identidad regional, desde el que había que plantarse para escribir una defensa muy firme con relación a los Derechos Humanos, como así también en lo que respecta a la temática de los ríos (conflicto con el dique El Nihuil de la provincia de Mendoza en el Departamento de San Rafael).
Estos 3 ejes me llamaron la atención, y Basko era uno de los principales referentes de la ‘APEescritores’ que tenía claro los conceptos. Luego en la década del ’90 el Basko estuvo al frente en la Dirección de Educación para la Salud del gobierno de la provincia de La Pampa, un espacio muy importante desde donde se trabajó sobre la salud como concepto de Derechos Humanos y centralizado en el concepto de Prevención. Armando integró el equipo, si bien el era el director, lo sentimos como un compañero de trabajo, por su puesto que en todo grupo de trabajo hay, existen criterios divergentes, y eso es natural y deseable, es una diversidad deseable, pero para que esos criterios puedan aflorar hace falta una condición de trabajo donde cada uno pueda expresarse, y bajo su dirección pudimos comunicarnos todos como compañeros y eso valoro de Basko. Después, claro está, su producción literaria donde yo puedo hablar no como especialista, sino como lector, disfruto mucho de su pluma, especialmente en su narrativa, es uno de los cuentistas más eficaces, más interesantes de la región por esa capacidad de síntesis y esa reflexión que sabe combinar bien en el enlace del tiempo y la historia con la humanidad del relato y el afecto. El afecto es el eje central que me une al Basko. Él dijo algo en una de sus últimas presentaciones literarias que me conmovió mucho: Al fin y al cabo, con el paso del tiempo lo que más fuerte nos queda entre las personas son los afectos. Y el Basko realmente ha tratado de mantener vivo los afectos siempre.
Roberto Sessa, 72 años.
Músico, docente, investigador, trabajador público, creador de orquestas populares.
