Ciudad de México, 9 de mayo de 2026 (Neotraba)

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Hace muchos años en el siglo XII, en una pequeña ciudad de Inglaterra, llegaba el invierno, el clima era espantosamente helado, tan helado que haría que cualquier árbol desprendiera sus hojas. Había una familia que vivía día a día sobreviviendo a base del poco dinero que la familia podría generar toda junta. Esta familia vivía en una casa humilde con grietas en las paredes y un frío techo de madera, la vivienda de esta familia no soportaba los extremos climas que la ciudad estaba pasando.

Esta familia constaba de una mamá, a la cual siempre se referían como Amelia, y un papá que era conocido como George, ambos eran dueños de una tienda de libros antiguos que habían heredado de la difunta madre de Amelia. Esta pareja tuvo 2 hijos varones, uno se llamaba Harry que tenía 17 años y el otro niño llamado Oliver que tenía 16 años.

Harry siempre fue el hijo más educado y el más atento, después de la escuela iba todas las tardes a la tienda de libros de sus padres a preguntarles si les podía ayudar con algo o con qué podía cooperar, siempre demostrando su preocupación por el estado económico de sus padres; aparte de atento, era estricto y aferrado a la teoría, siempre iba a lo seguro. Por otro lado, Oliver era todo lo contrario a Harry, le gustaba hacer experimentos, estudiar la naturaleza y hacer teorías locas. Oliver en ningún momento se preocupó por cómo le iba a sus padres, era rara vez en la que se le veía dentro de esa antigua tienda y si se le veía, siempre eran discusiones con sus padres porque era su culpa vivir en el estado en el que vivían, despreciando totalmente todo el esfuerzo que hacían diariamente para que la familia pudiera siquiera comer. Esto siempre provocaba grandes peleas y discusiones con su hermano Harry debido a la forma tan distinta de pensar de ambos.

Amelia y George, trataban constantemente en hacer cambiar la manera de pensar de Oliver queriendo que dejara sus experimentos, pero no tenían el valor de obligarlo ya que se sentían impotentes y culpables de no poder darle una vida de calidad a sus dos hijos, aunque Harry nunca dejó que Oliver tratara mal a sus padres o llevara a cabo sus experimentos locos ya que decía que esos hechizos no lo llevarían a ningún lado, pues en esos tiempos la ciencia, mejor conocida como alquimia, era considerada como magia o hechicería y era castigada con la muerte, así que preocupado Harry, evitaba profundamente que Oliver siguiera con sus pensamientos locos ya que lo único que quería era cuidar a su hermano aunque significa discutir constantemente con él.

La gota que derramó el vaso fue cuando Oliver, como era costumbre, se enfadó con sus padres debido a que vendieron los materiales que él iba a utilizar para uno de sus cuantos experimentos, sus padres le dijeron que los vendieron para poder remodelar la tienda de libros, cuando él se dio cuenta era justo a la hora de la comida así que lanzó su plato y sus cubiertos al piso provocando que se rompieran por la enorme furia que le había generado el que hubieran vendido sus materiales. En ese momento, Harry, hartó de las actitudes groseras y malagradecidas de su hermano estalló igualmente en enojo poniéndolo en su lugar diciéndole que él podía irse en cualquier momento que quisiera y vivir a su antojo. Lo que más marcó a Oliver fue escuchar a su hermano –que apreciaba mucho a pesar de todas sus diferencias– decir que la vida de sus padres y suya sería mejor sin su presencia.

En ese mismo momento Amelia y George interfirieron la pelea tratando de calmar a los dos hermanos enfurecidos, pero cuando ellos intervinieron ya era demasiado tarde, Oliver ya había tomado la decisión de salir de esa casa y empezar de cero su vida, al igual que sus investigaciones viviendo de una manera más independiente alejándose de toda su familia y conocidos.

Después de dejar su casa la Aventura de Oliver empezó cuando tenía 16 años, que fue cuando decidió irse a su casa y dedicarse al cien por ciento en empezar a hacer sus investigaciones, sin la necesidad de las críticas de su familia. Las cosas no resultaron exactamente como las había planeado, ya que la realidad es más dura de lo que tenía pensado. Solo había pasado una semana y Olver ya no tenía ni un centavo para comprarse de comer, la vida en la ciudad era dura. Después de haber estado dos semanas fuera de su casa, vivía constantemente con hambre y frío. Un día que Oliver estaba vagando por las calles en busca de comida un señor le ofreció vivienda y comida. Sin más opción, tuvo que aceptar la oferta del humilde señor, pero lo que no sabía, era que ese señor era un alquimista al igual que él. Sin pensarlo dos veces, Oliver le dijo aquel señor que le enseñara todo lo que sabía sobre la ciencia, más bien conocida como la alquimia en esos tiempos. Ya se había propuesto una meta, Oliver quería ser el primer alquimista en hacer oro para así poder probarle a su familia que todo lo que hacía no eran simples locuras. El humilde señor, al ver el entusiasmo por aprender, no dudó en enseñarle todo lo que había aprendido durante su larga vida, no obstante el señor le advirtió que lo que él quería conseguir era imposible ya que ningún alquimista lo había logrado antes, así que sugirió que cambiara de meta y que se rindiera ya que solo estaría perdiendo el tiempo. Oliver, necio no le hizo caso al humilde pero sabio señor ya que sabía que de alguna forma lo conseguiría.

Diez años pasaron desde que Oliver había empezado su investigación. Acababa de cumplir 26 años y su investigación no había concluido; aunque cada vez estaba más cerca, se sentía atascado como si algo hiciera falta, confundido fue a una vieja librería en donde encontró un libro extraño con información confusa. Ese libro le despertó curiosidad y rápido lo llevó a su laboratorio. Analizaron la información que tenía ese libro, al terminar de leer el libro tanto como Oliver y el señor estaban asombrados, ese libro estaba lleno de información clave para poder lograr lo que Oliver estuvo esperando por tantos años, rápidamente empezaron a hacer experimentos y resultó que gracias a toda esa información el proyecto tuvo éxito. Oliver descubrió cómo fabricar el oro artificialmente, ambos estallaron en felicidad y emoción.

Finalmente, Oliver sería capaz de sacar a su familia de ese estado de pobreza. El único problema es que había perdido contacto con ellos un largo tiempo atrás, así que se apresuró a ir a su antigua casa. Al llegar lo que vio sorprendió a Oliver, nada había cambiado, ahí seguían sus padres y su hermano, aunque en un estado cercano a la desnutrición. Amelia, Geroge y Harry estaban en shock cuando vieron entrar a Oliver, ellos habían pasado los últimos 10 años buscándolo y lamentándose tanto que descuidaron su salud. Oliver se sentó y les dio la noticia de que había creado oro, su familia se alegró bastante, aunque al principio no querían aceptar su ayuda Oliver terminó persuadiéndolos para así vivir la vida que siempre habían deseado e igualmente sumando a un nuevo familiar.


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