Zacatecas, Zacatecas, 23 de mayo de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 6 minutos

Sarai Guadalupe

Existe una sola valenza para que sea totalmente felice, amor mío: fínate. Cierra los ojos. Deja de respirar. Detén tu corazón. Abandona este orbe. Desaparece. Extínguete. Así me darás la prosperidad irreprehensible. No me des flores, no me musites un te amo, no me abraces. Mátate. Sotiérrate. Apágate. Bórrate. Vete. No regreses. Con tu parentación alcanzo yo el asosiego infinible. Sufro mientras vives. Gozo cuando mueras. Hazlo por mí. Entrégalo todo. Rompe tu último espiración. Con tu pasamiento, amor, principia mi abonanza comprehensible.

López Ponce

Deseo vehementemente convertirme en el bibelot proficuo de tu cuello, una presión contina que se intensifica hasta restringir tu hálito. Observo con fascinación el momento en que el aire te falta y tu tez adquiere ese matiz gélido y violáceo propio de la asfixia. Existe una fermosura desasosegante en tu sufocación; el tono azulenco de tu piel ante el ahoguío resulta excelsamente ornamental bajo mi mirada. Me deleita someterte a esa tensión extrema, disfrutando la transformación física que sufres mientras sucumbes lentamente a mi estiramiento nocible, encontrando un encanto inicuo en tu agonía y en tu semblante al borde de la anihilación.

Non plus ultra

Non es por quia nullam invenio causam; al contrario, la razón de este desenlace es tu propia subsistencia, aunque mi lengua evite pronunciar tal identidad. Tu óbito es una realidad perenne; te otorgué el cesamiento que solicitabas. Mantén tu serenidad, pues únicamente en el ensueño me atrevo a ejecutar este delicto simbólico. Toda mi privanza emocional te fue entregada; no obstante, mi intelecto ahora solo engendra perversidades y reflexiones lúgubres. La carencia de fundamentos no existe, pues el origen de mi conducta es tu figura, transformando mi dadivosidad en una amalgama de mezquindad. Cumplí tu petición de inexistencia; ahora mi conciencia naufraga entre la oblación y la actual malevolencia de mis deliberaciones internas.

de facto

No memoro tener membranzas contigo en ningún rincón de mi mente ni en los días que conforman mi pasado; por esta razón tan simple, no existe en mi interior absolutamente nada que indultar respecto a tus acciones o a tu persona. No guardo rencores, ni sostengo deudas morales que necesiten una resolución, por lo cual no necesitas bajo ningún concepto solicitar perdonamiento por lo ocurrido ni tampoco requerir ayudamiento para aliviar una carga de conciencia que yo no reconozco. La absencia de vivencias compartidas me impide procesar cualquier sentimiento de redención. Te sitúas en un espacio de total ajenidad. Eres, con total sinceridad, una desconocida para mí.

ad libitum

Tu pecho puede volverse una tumba de aire estancado si esperas el nascimiento de mi incumbencia. Detén el sístole, priva a tu sangre del oxígeno vital y permite que el sofoco sea tu sudario, pues mi voz jamás articulará la indulgencia que anhelas. La vida se te escapará en un suspiro agónico antes de que mi voluntad ceda un solo centímetro. Mi negativa es un vórtice que devora tu esperanza; el vacío en tus pulmones será el único resultado de tu espera. Fui el edificador de tu completitud y el sediente de tus menesteres. No hay rastro de agravio en mis pasos, pero tú respondiste hundiendo la daga en mi costado, buscando el fin de mi aliento. El metal horadó la carne sin alcanzar el alma, dejando un cicatrizamiento que ahora dicta mi laudo. El tiempo de la paciencia ha muerto. Apresura tu partida o el plomo escribirá mi respuesta final, acribillando tu cuerpo hasta que el silencio sea tajante.

motu proprio

Me genera una profunda repulsa observar cómo dilapidas tus horas en actos insignificantes. He aprometido con tirria no volver a sacrificar ni un milisegundo de mi vida en tu despreocupación. Tienes la osadía de recriminarme una supuesta falta de provecho, cuando la realidad es que mi existencia solo conoció el verdadero desperdicio mientras estuve encadenado a tu presencia mediocre. Deseo con saña que encuentres pronto a otra víctima; tu unión con alguien más terminará de inficionar el oxígeno de este espacio, transformándolo en un fluido virulento y hedentino. Eres el único ser que conoce las fibras exactas que debe tensar para despojarme de mi compostura y obligarme a verter lágrimas. Ese conocimiento es una herramienta de tortura que guardarás bajo llave hasta que tu cuerpo se pudra bajo tierra. Te llevarás ese método a la tumba, donde tu malignidad dejará finalmente de infeccionar mi realidad y mis decisiones.

nolens volens

Manifiesto una desintegración persistente ante la ruptura del vínculo, lo que deriva en una fijación obsesiva que impide la asimilación de tu alteridad. Mi estructura síquica opera bajo una negación de la substantividad, rechazando el duelo y manteniendo un delirio de control sobre tu autonomía. Esta rigidez cognitiva anula cualquier posibilidad de adaptación a la pérdida, sustituyendo la empatía por un narcisismo primario que exige la fusión forzada de nuestras identidades.

Mi psicopatología se caracteriza por un trastorno antisocial y una posesividad patológica. Te percibo un objeto transicional bajo mi dominio exclusivo. La labilidad emocional que provoco en ti mediante el gaslighting y la triangulación sirve para alimentar mi megalomanía. Disfruto la desestabilización de tu psiquis porque refuerza mi superioridad y mi omnipotencia dentro de la relación. Ejecuto una estrategia de acometida para inducir ansiedad y reactividad constante en tu sistema. Busco la anhedonia en tu vida social para garantizar tu dependencia hacia mi aplacimiento. He establecido un cerco de aislamiento que suprime tu libre albedrío y tus vínculos afectivos externos. Mi objetivo es la anulación de tu yo mediante la coacción. Si rechazas mi hegemonía, implementaré un castigamento que impida tu socialización con terceros. Tu soberanía individual queda revocada por mi obsesión de exclusividad.

ad efesios

Has hecho del engaño tu única forma de respirar. Mientes con una diciplina asquerosa, fingiendo una sinceridad que solo una farfante puede sostener mientras traiciona. No tienes decencia; eres una vilorda que utiliza la mentira como su único recurso vital. Tu capacidad para falsear la realidad es el reflejo de tu mente podrida. Es ridículo que intentes posar como alguien peligrosa o relevante. La realidad es que eres una estólida, una bellaca que se cree astuta por haber trepado con esa cara de zopenca, que es tu rasgo más auténtico. Eres una verrionda vulgar, una ventrílocua sin clase, cuya sola presencia resulta repugnante. No inspiras respeto, solo un desprecio profundo por lo barata y básica que eres. Eres un desperdicio de piel con delirios de grandeza. Ahora muérete de asco en la ruina que tú misma buscaste. Eres una crapulosa que mordió la mano que te mantenía viva; una farfantóna que no tiene idea de lo que es la lealtad. El veredicto es que no vales un carajo. Tu obsesión te ha hundido y a nadie le importa si desapareces. Quédate en el fondo, sola, porque eres una zurumbática que solo merece el olvido; el asco de todos los que tuvieron la desgracia de conocerte. Púdrete.


¿Te gustó? ¡Comparte!