Monterrey, Nuevo León, 7 de mayo de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 16 minutos

El género humano ha sido herido por una forma grave de locura colectiva, la que por el hecho de ser común y universal no es advertida y reconocida como locura auténtica. Lo que sucede en los últimos lustros no es juzgado fruto de la fiebre o del delirio, como es en realidad de verdad, sino simplemente se le considera un desarrollo natural de la vida humana.

Giovanni Papini

Alfonso Reyes, junto con un grupo de intelectuales, afirmó en el Propósito de la Colección de Clásicos Grolier que “Nada aprende mejor el hombre[1] que lo que aprende por sí mismo, lo que le exige un esfuerzo personal de búsqueda y de asimilaciones; y si los maestros sirven de guías y orientadores, las fuentes perennes del conocimiento están en los libros”. Hoy más que ayer, este pensamiento resuena en la conciencia de los seres humanos del siglo XXI que, confiados en lo que parecía el triunfo irreversible de la educación sobre el oscurantismo del dogma, bajamos la guardia seguros de que el camino de luces que abrió la Ilustración Francesa sería transitado por siempre hacia adelante y la sociedad global nunca volvería a caer en la estulticia generalizada con la que grupos poderosos controlaron, restringieron y censuraron el fecundo y creativo razonamiento humano.

Creímos que nunca volvería la inquisición, el fanatismo, el analfabetismo[2], la injusticia ejercida por aparatos de poder intolerantes y absolutistas. Nada más engañoso. Hoy en día, a mediados de la tercera década de la actual centuria, cuando las personas conectadas a internet están a un click de distancia de cualquier idea filosófica, conocimiento científico, propuesta artística, etc., hoy el ser humano cae de nuevo en la caverna platónica de la ignorancia inducida al aceptar y rendirse ante las respuestas genéricas, frecuentemente erróneas, de la Inteligencia Artificial, nuevo oráculo délfico, herramienta del poder ideológico para difundir algunos aspectos del conocimiento (convenientes a las élites[3]) en detrimento de otros. Hoy, la generación humana que se suponía más educada que nunca, en general vuelve a poner su conciencia bajo el yugo de un poder mayor que le dicta qué hacer, qué pensar, cómo hablar, a dónde dirigirse[4], como una recua de individuos sin voz ni voto, indiferentes, irresponsables ante el panorama de vigilancia y control masivo que moldea sus conciencias.

Tristes años cuando el oscurantismo (Siglos V-XV) rampante campeaba a sus anchas en ciudades y aldeas donde la gente ágrafa debía conformarse con lo que predicaban las autoridades aristocráticas y eclesiásticas desde tronos y púlpitos que moldeaban su moral, cultura y ética, sin libertad para elegir ni debatir. En aquellos siglos las personas no podían oponerse al discurso hegemónico por falta de luz en su cabeza, falta de letras, falta de aprendizaje. Y las pocas que subrepticiamente descubrían o inventaban algo que podría cambiar la visión del mundo, y con ello mover el equilibrio de poder, eran castigadas con el destierro, el encierro o la hoguera[5]. Así era la vida en el tiempo premoderno. A la gente, debido a su ignorancia, no le quedaba más que alzar los hombros y obedecer órdenes que venían de dios o del rey. Aceptaban que los monarcas eran de sangre azul, que las familias nobles eran descendientes de tal o cual profeta, que existía un derecho divino tanto para gobernar como para vigilar y castigar[6]. Tristes tiempos se vivieron con inquisiciones e ignición de libros.

Ahora, cuando creímos que como sociedad habíamos dejado atrás todo eso, la historia, rueda infatigable, se repite sobre su eje. Imperdonables tiempos los de ahora porque la gente ya sabe leer y comunicarse con sus congéneres del otro lado del orbe… pero lo hace en su mayoría para compartir fake news, memes, reels de frutas infieles, que no son más que propaganda disfrazada de humor[7]. La vacuidad es indignante cuando la sociedad instruida delega la potencia de sus habilidades cognitivas a un Chat GPT que les dice qué hacer, toma decisiones, implanta conocimiento, postura moral e ideas.

Irritante la época porque por más bruto que sea el individuo, el cerebro humano evolucionó para pensar, calcular, crear, pero en la actualidad, por pereza, existen individuos que permiten que los sustituya una voz digital, fría y tecnológica, que no es otra que el eco disfrazado y edulcorado de la voz del poder que volvió para someter a sus súbditos, ya no ciudadanos, a una nueva época impostada e irracional[8], todo ello mientras la clase social poderosa, dueña de la herramienta, se ahorra los recursos económicos de los salarios de millones de personas que serán reemplazadas por automatización e IA.

¿De dónde vienen las respuestas de Chat GPT? Aunque las dulcifiquen con voces de caricaturas o personajes simpáticos para las multitudes, quienes están detrás de la herramienta controlan la ideología que a su vez da forma al mundo social.

Con la IA otra vez aparecen libros prohibidos, ideas estigmatizadas, funas y, por vez primera, la vigilancia extrema del Big Brother orwelliano[9]. Todo calculado y dirigido sutilmente para la opresión de las sociedades a nivel global. Los centros de estudio como las universidades cada vez se vuelven menos universales. Donde antes había cabida para todas las ideas y posturas para debatirse, ahora solo se aceptan las posturas de moda, las palabras que el poder fáctico implanta valiéndose de sus granjas de bots para viralizarlas en las redes sociales, imponer y tornar en cotidiana discusión con el fin de dividir a la población que no sabe, o no quiere por flojera o miedo a la funa, cómo rebatir. “Si todos piensan igual, nadie está pensando”. Lo que se repite hasta el cansancio es el mensaje que el poder, dueño del aparato ideológico[10], instaura. Vuelve a aparecer la confrontación contra el oscurantismo que el erudito mexicano Antonio Alatorre definió como:

La lucha entre las luces (el ansia de libertad, la apertura a todo lo que es humano, la fe en la civilización, en el progreso) y las tinieblas (el absolutismo, el rechazo de lo nuevo por el solo hecho de ser nuevo, la defensa encarnizada de los intereses creados) (Alatorre, 46)

Con la diferencia de que lo nuevo, ahora, no guarda paralelismo con ningún invento del pasado porque en el pasado jamás existió una consciencia artificial que trascendiera su oficio de herramienta y pusiera a la masa humana frente a un competidor infinitamente superior a ella en tanto que, en apenas segundos, tiene a su disposición los datos de toda la historia de la humanidad traducidos en todos los idiomas, y la perspectiva cultural que esto implica, cargados en 1 Zettabyte al servicio de quienes poseen los Big data y sus servidores de tráfico. Al respecto, el historiador Yuval Noah Harari sostiene que:

En el siglo XXI (…) los datos eclipsarán a la vez la tierra y la maquinaria como los bienes más importantes, y la política será una lucha para controlar el flujo de datos. (…) La carrera por poseer los datos ya ha empezado, encabezada por gigantes de los datos como Google, Facebook, Baidu y Tenecet. Hasta ahora, muchos de estos gigantes parecen haber adoptado el modelo de negocio de los “mercaderes de la atención”. Captan nuestra atención al proporcionarnos de forma gratuita información, servicios y diversión, y después revenden nuestra atención a los anunciantes. Pero las miras de los gigantes de los datos apuntan probablemente mucho más allá que cualquier mercader de la atención que haya existido. Su verdadero negocio no es en absoluto vender anuncios. Más bien, al captar nuestra atención consiguen acumular cantidades inmensas de datos sobre nosotros, que valen más que cualquier ingreso publicitario. No somos sus clientes: somos su producto.

A medio plazo, esta acumulación de datos abre el camino para un modelo de negocio radicalmente diferente (…) El nuevo modelo se basa en transferir la autoridad de los humanos a los algoritmos, incluida la autoridad para elegir. (Harari, 100)[11]

En su libro Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia (Taurus / INE, 2023) el filósofo surcoreano Byung-Chul Han parece dialogar con esta idea al afirmar que:

El Big data y la inteligencia artificial ponen al régimen de la información en condiciones de influir en nuestro comportamiento por debajo del umbral de la conciencia. El régimen de la información se apodera de esas capas prerreflexivas, instintivas y emotivas del comportamiento que van por delante de las acciones conscientes. Su psicopolítica basada en datos interviene en nuestro comportamiento sin que seamos conscientes de ello. (Chul Han, 29)

El uso indiscriminado de la IA es una falacia Ad Novitatem para instaurar el posthumanismo en pleno, donde solo unos pocos millonarios tendrán el privilegio de mantenerse a flote mientras la masa humana se hunde en la obsolescencia y la invalidación. Es el triunfo del capitalismo a ultranza, que ya no necesita obreros productores y prefiere despedir masivamente a su mano de obra. No obstante, su cálculo parece olvidar que necesita consumidores de sus mercancías hechas con IA y robots automatizados. ¿De dónde sacarán los millones de desempleados humanos los recursos monetarios para continuar el ciclo del consumo y el comercio?

El oscurantismo vuelve en las pantallas de aparatos llamados “inteligentes”; llega con su riesgo de pérdida masiva de empleos y probables desmanes sociales por fuerza laboral despedida[12], llega con la sistemática sustitución de la consciencia humana resumida en muchas ocasiones a espectadora y ya no más creadora ni forjadora de su destino. Pensemos en una pintora que ya no se esfuerza por depurar su estilo para crear cuadros, ahora, en el oscurantismo digital, en 20 segundos la IA hace una ilustración sin valor con ayuda de un chat bot, el resultado es un engaño acorde con el mundo actual ahogado en insensatez. Pensemos en un poeta que ya no lee libros y que escribe sus obras con un chat bot. ¿Para qué molestarse en leer tal sinvergüenza? En la era digital, posthumana, las personas paulatinamente vuelven a ser como esos devotos corderos medievales, impotentes ante la carencia de conocimiento, que siguen como un axioma las órdenes de un poder supremo que no ven ni conocen. Chat GPT, por su invisibilidad, omnipresencia y dominio, es el nuevo dios de estas tristes épocas posthumanas.

La sustitución de los talentos y experiencias personales por Inteligencias No Humanas no solo se da en el terreno de la creación o el pensamiento filosófico, también en el área de la enseñanza, la medicina, el gobierno y la justicia. El efecto del desarrollo tecnológico de la actualidad se parece en gran medida a lo que el escritor italiano Giovanni Papini describe en sus textos “Visita a Ford” y “El tribunal electrónico”, publicados en las obras Gog (1931) y El libro negro (1951). A pesar de que vieron la luz hace casi un siglo y setenta y cinco años respectivamente, tales textos parecen una ventana al futuro próximo de los humanos que habitamos el mundo en 2026:

Tal aparato gigante, con un frente de siete metros, se alza en la pared del fondo del aula mayor del tribunal. Los jueces, abogados y oficiales de justicia no ocupan sus lugares habituales, sino que se sientan como simples espectadores entre las primeras filas del público. La máquina no tiene necesidad de ellos, es más segura, precisa e infalible que sus reducidos cerebros humanos. Como único ayudante el enorme cerebro tiene a un joven mecánico… (Papini, 21)

Después de describir el juicio de varias personas que son condenadas a trabajos forzados o a la pena capital por una IA, sin abogados humanos, mostrando la hegemonía tecnológica y la supresión de la vida antropocentrista, el autor continúa:

He sido siempre favorecedor de los prodigiosos inventos humanos debidos a la ciencia moderna, pero aquella horrible aplicación de la cibernética me confundió y perturbó profundamente. Ver a aquellas criaturas humanas –quizás más infelices que culpables–, juzgadas y condenadas por una gélida máquina, era cosa que suscitaba en mí una protesta sorda, tal vez primitiva e instintiva, pero a la que no lograba acallar. Las máquinas inventadas y fabricadas por el ingenio de los hombres habían logrado quitar la libertad y la vida a sus progenitores. Un complejo conjunto mecánico, animado únicamente por la corriente eléctrica, pretendía ahora resolver, en virtud de cifras, los misteriosos problemas de las almas humanas. La máquina se convertía en juez del ser viviente; la materia sentenciaba en las cosas del espíritu… era algo demasiado espantoso incluso para un hombre entusiasta por el progreso, como yo me jacto de serlo. (Papini, 24)

Así el panorama en la actualidad. ¿Dónde quedaron los Erasmos, los Hobbes, los Voltaire, los Rousseau, los Dussel, las Arendt? Es hora de que el Humanismo, en el sentido holístico de la palabra, vuelva a escena para traer lo mejor de los seres orgánicos en busca de la libertad de expresión, obra y comprensión. Quién diría, y para sorpresa de muchos, que Fran Drescher, la Nana Fine de los años ‘90, pondría el ejemplo de ética y humanidad no solo para Hollywood, sino para el mundo entero[13].


[1] La especie humana: hombre y mujer.

[2] Esta vez digital.

[3] Según el análisis del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad, publicado en la página Tlatelolco Lab de la UNAM, la Inteligencia Artificial no es neutral pues tiene sesgos ideológicos debido al colonialismo de datos utilizado en su entrenamiento. Por ende: “puede codificar y reproducir estereotipos y asociaciones peyorativas relacionadas con el género o la etnicidad (…) Las voces disidentes y de minorías de la sociedad tienen mayor probabilidad de ser minimizadas o excluidas ya que no se expresan en las plataformas principales, no son dominantes, hegemónicas, o no son calificadas como relevantes en los motores de búsqueda.” (PUEDJS, 2023). Al respecto, la doctora Luciana Benotti, de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, sostiene que: “cuando uso la opción de autocompletar en el buscador. Lo que me sugiere, o los textos que me recomienda, es algo que está predeterminado culturalmente por quienes lo diseñaron.” (Massarare, 2023). Este centralismo ideológico facilita el colonialismo mental por el hecho de que muchas personas utilizan las IA sin reflexionar en el ejercicio de su consumo. Qué se difunde y desde dónde influye a todos y todas las usuarias de IA. Consumirla irreflexivamente significa fomentar los sesgos que beneficiarán a unos grupos y nulificarán a otros. Por ello, el gobierno francés desarrolla su propia IA para mantener “control en su futuro”.

[4] AFP (1 febrero 2025) Profesores sustituidos por inteligencia artificial en un centro educativo londinense. UDGTV. https://udgtv.com/noticias/profesores-sustituidos-por-inteligencia-artificial-en-londre/255708

[5] Como Galileo Galilei, quien fue obligado a retractarse de su descubrimiento, “eppur si muove”, o la quema masiva de mentes científicas en plazas públicas, como el caso del filósofo Giordano Bruno.

[6] Tal como se critica en la película Monty Python and the Holy Grail (1975), de los cómicos británicos Monty Python. https://youtu.be/q0OioNCkpaQ?si=s9QeHlXLeWOufHXN

[7] Muy graciosos los memes, hechos y viralizados desde granjas de bots semiorgánicas.

[8] Como en la crítica que realiza la película distópica Idiocracy (2006), del director Mike Judge.

[9] AMNISTÍA INTERNACIONAL (23 de marzo 2022) El Proyecto Pegasus: Cómo Amnesty Tech destapó el escándalo del programa espía: nuevo vídeo. Amnistía Internacional. https://www.amnesty.org/es/latest/news/2022/03/the-pegasus-project-how-amnesty-tech-uncovered-the-spyware-scandal-new-video/

[10] “La ideología pasa a ser el sistema de ideas, de representaciones, que domina el espíritu de un hombre o un grupo social.” (Althusser, 21)

[11] Y sigue: “Cuando los algoritmos lleguen a conocernos tan bien, los gobiernos autoritarios se harán con un control absoluto sobre sus ciudadanos, más incluso que en la Alemania nazi, y la resistencia a tales regímenes podría ser de todo punto imposible. El régimen no solo sabrá exactamente cómo nos sentimos: podrá hacer que sintamos lo que quiera. El dictador tal vez no sea capaz de proporcionar a los ciudadanos asistencia sanitaria o igualdad, pero podrá hacer que lo amen y que odien a sus oponentes. En su forma actual, la democracia no sobrevivirá a la fusión de la biotecnología y la infotecnología. O bien se reinventa a sí misma con éxito y de una forma radicalmente nueva, o bien los humanos acabarán viviendo en dictaduras digitales.” (Harari, 89)

[12] NORIEGA, P. (14 abril 2026) ¿El fin de la mano de obra humana? Fábricas en India graban cada movimiento de sus obreros para “enseñar” a robots. INFOBAE. https://www.infobae.com/tecno/2026/04/14/el-fin-de-la-mano-de-obra-humana-fabricas-en-india-graban-cada-movimiento-de-sus-obreros-para-ensenar-a-robots/

Shaikhutdinova, K. (17 julio 2025) Inside China´s Dark Factories Where Robots Run the Show. Wall Street Journal. https://www.wsj.com/video/series/in-depth-features/inside-chinas-dark-factories-where-robots-run-the-show/0BAB0212-DE97-4843-BE77-82DF366B53EA 

[13] BBC News Mundo. (14 julio 2023) El vehemente discurso con el que la “Nanny” Fran Drescher se convirtió en líder y portavoz de la huelga de Hollywood. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cz9q4mm1v4vo


BIBLIOGRAFÍA

AFP (1 febrero 2025) Profesores sustituidos por inteligencia artificial en un centro educativo londinense. UDGTV. https://udgtv.com/noticias/profesores-sustituidos-por-inteligencia-artificial-en-londre/255708

ALATORRE, Antonio (2001) El apogeo del castellano. México. Ed. Fondo de Cultura Económica

ALTHUSSER, Louis (1988) Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Argentina. Ed. Nueva Visión

AMNISTÍA INTERNACIONAL (23 de marzo 2022) El Proyecto Pegasus: Cómo Amnesty Tech destapó el escándalo del programa espía: nuevo vídeo. Amnistía Internacional. https://www.amnesty.org/es/latest/news/2022/03/the-pegasus-project-how-amnesty-tech-uncovered-the-spyware-scandal-new-video/

BBC News Mundo. (14 julio 2023) El vehemente discurso con el que la “Nanny” Fran Drescher se convirtió en líder y portavoz de la huelga de Hollywood. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cz9q4mm1v4vo

CHUL HAN, Byung (2023) Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia. México. Ed. Taurus / INE

GOETHE, Wolfgang von (1973) Fausto. México. Ed. Grolier

HARARI, Yuval Noah. (2018) 21 lecciones para el siglo XXI. México. Ed. Debate.

MASSARARE, B. (mayo 2023) El rol de América Latina en la era de Chat GPT. Automatización y dependencia. Le monde diplomatique. https://www.famaf.unc.edu.ar/documents/4284/Automatizaci%C3%B3n_y_dependencia_-_El_Dipl%C3%B3.pdf

NORIEGA, P. (14 abril 2026) ¿El fin de la mano de obra humana? Fábricas en India graban cada movimiento de sus obreros para “enseñar” a robots. INFOBAE. https://www.infobae.com/tecno/2026/04/14/el-fin-de-la-mano-de-obra-humana-fabricas-en-india-graban-cada-movimiento-de-sus-obreros-para-ensenar-a-robots/

PAPINI, Giovanni (s.f.) El libro negro. México. Ed. Época

PÉREZ COLOMÉ, J. (27 agosto 2024) Por qué el español necesita IAs propias: “ChatGPT tiene los valores de un hombre blanco, universitario y de la costa este de EE. UU.” El País. https://elpais.com/tecnologia/2024-08-28/por-que-el-espanol-necesita-ias-propias-chatgpt-tiene-los-valores-de-un-hombre-blanco-universitario-y-de-la-costa-oeste-de-ee-uu.html

Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (2023) Chat GPT no es neutral ni apolítico. Desentramando sus sesgos y orientación ideológica. Tlatelolco Lab. https://puedjs.unam.mx/tlatelolcolab/coyunturas/chatgpt-no-es-neutral-ni-apolitico/

Shaikhutdinova, K. (17 julio 2025) Inside China´s Dark Factories Where Robots Run the Show. Wall Street Journal. https://www.wsj.com/video/series/in-depth-features/inside-chinas-dark-factories-where-robots-run-the-show/0BAB0212-DE97-4843-BE77-82DF366B53EA 

VerHD (3 de junio 2014) Arturo y los campesinos – Monty Python / Los caballeros de la mesa cuadrada (1975). (Archivo de video) Youtube. https://youtu.be/q0OioNCkpaQ?si=7WVW0pUY5b9FTAyG


¿Te gustó? ¡Comparte!