La feria del libro y la rosa (segundo intento)
Se celebró la feria del libro y la rosa y Gabriel Duarte escribe una columna en donde invita a leer a Pedro Mairal y a echarse tres quesadillas de chicharrón con queso frito

Se celebró la feria del libro y la rosa y Gabriel Duarte escribe una columna en donde invita a leer a Pedro Mairal y a echarse tres quesadillas de chicharrón con queso frito

Por Gabriel Duarte
Ciudad de México, 26 de abril de 2026 (Neotraba)
Tiempo de lectura:
Insensatos lectores: hoy es martes, son las 7 de la noche. Debo confesar que empecé a escribir esta madre hoy por la mañana.
Mi editor me mandó un mensaje el sábado a las 8 pm. Me pidió que le mandara esta columna a más tardar el próximo jueves.
Pero, como bien sabrán, nunca falta el moco en el atole y se me despedorró el texto que ya tenía.
Resulta que mi computadora se manda sola. Por sus ovarios decidió resetear el sistema. Y como le vale harta madre mi tiempo borró todo lo que llevaba escrito.
Por lo tanto, tendré que empezar de nuevo.
Así pues, les diré dos cosas:
A) En la mañana tenía pensado rifarme unos chilaquiles con chamorro en un lugar bastante agradable y coqueto que conozco, pero me cancelaron la cita y ni modo. Aún tengo el antojo. Por lo tanto, me quedé en casa y me puse a escribir esta columna y ya entrada la tarde se me pinches borró.
B) Mi editor me comentó que el fin de semana estaría por la poderosa CDMX y que no tendría forma de revisar el artículo del domingo, así que requería el texto antes de tiempo.
Supongo que tendrá pensado ir a la UNAM. Más concretamente a La Feria del Libro y la Rosa.
Casi estoy seguro que lo invitaron a presentar alguna novela y terminando el evento se dedicará a tirar rostro y a firmar autógrafos.
Yo tengo pensado ir, pero por otros motivos: resulta que el gran Pedro Mairal estará en México.
Mairal es uno de mis escritores favoritos. Escribió una novela denominada La uruguaya. Está dentro de mis 10 mejores lecturas de todos los tiempos. El texto es brutal y pienso ir a conocer al autor.
Hasta donde entiendo vendrá desde Argentina a presentar su novela más reciente denominada Los nuevos.
Les confieso que compré el libro hace unos meses, comencé a leerlo, pero no más no jaló. Seguramente soy yo, por más que lo intenté no logré conectar con la novela.
A veces sucede y hay que darles tiempo a ciertas lecturas.
Aun así, creo que no está mal que le den un vistazo a la contraportada del libro:
“Thiago, Pilar y Bruno cruzan el borde inestable que va de la adolescencia a la adultez entre un verano que quema y un invierno que aísla.
Con Buenos Aires de fondo como un laberinto que empiezan a descifrar. ¿Como crecer cuando los adultos parecen enemigos? ¿Qué hacer frente a la exigencia de ser algo que no se eligió? ¿Cuántas formas puede tener el amor y el deseo?
Marcado por la pérdida de su madre, Thiago busca hacerle frente a un mundo del que se siente expulsado. Desde una universidad en Estados Unidos, Bruno intenta encontrar un lenguaje que lo identifique en medio de una geografía y un idioma ajenos.
Pilar, que siempre actúo como centro de gravedad del grupo, es la encargada de sostener lo que queda de esa familia sustituida mientras la suya se desmorona.
Pedro Mairal construye una novela conmovedora, auténtica y poderosa sobre el desamparo y el abismo que se abre al dejar atrás la infancia y sus certezas.
Los nuevos es a la vez un retrato tierno y feroz de tres amigos que se ensayan un camino propio en un escenario volátil, donde lo único que se mantiene firme es el lazo que los une”.
Ahora que releo la contraportada, y viendo que viene Mairal, se me antoja darle una segunda oportunidad a la historia. Ya les diré qué tal.
Por otro lado, para cuando este artículo vea la luz será domingo 26 de abril y las presentaciones de Los nuevos en la UNAM habrán concluido, pero, si quisieran conocer al autor tendrá una presentación más en el FCE. Concretamente en la librería Rosario Castellanos.
La cita es el martes 28 de abril a las 7 pm de la noche. Tamaulipas 202, colonia Hipódromo Condesa. Si tienen chance dense una vueltita. Yo pienso ir con la poderosa Carla con “C”, hace mucho no la veo y también le gusta mucho Mairal.
Ahora bien, volviendo al asunto de la feria:
Resulta que el tema de regalar una rosa y un libro el 23 de abril no es una cuestión nueva y tampoco es una casualidad.
La feria es un evento organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México.
El 23 de abril es del día mundial del Libro y del Derecho de Autor.
La fecha conmemora la muerte de escritores como Miguel de Cervantes y William Shakespeare.
Y seguro que ahora se preguntarán por la rosa:
Aquí entra la parte coqueta de este desmadrito: la feria retoma la tradición de Sant Jordi, en Cataluña, donde ese mismo día se acostumbra regalar un libro y/o una rosa.
Originalmente el hombre regalaba una rosa y la mujer un libro.
Hoy es más libre, pero la idea sigue siendo mezclar el amor y la lectura.
Así pues, espléndidas damitas, quedo a la espera de un ramo de flores o ya de jodido de un libro vaquero.
El caso es que la UNAM retoma esta tradición y la adapta a México (tampoco se piensen que regalan chiles rellenos en vez de rosas).
La feria nació en el 2009. Se instalan varias carpas y se vuelve un espacio abierto al público.
Lo que la hace especial es la presentación de autores, las mesas de discusión y las lecturas en voz alta. Aparte de esto hay cine, teatro, música y encuentros entre lectores y escritores.
Si no tiene nada qué hacer, damita, caballero, diríjase al sur y dese una vuelta por la feria. Seguro que algo se le pega por allá.
En otros asuntos, les diré que me ocurrió algo curioso: estaba buscando un libro un tanto oscuro y escabroso de una autora denominada Mónica Ojeda, la novela se llama Mandíbula.
Vi que la tenían en un lugar de Coyoacán llamado “U-Tópicas”, llamé por teléfono, me contestó una chica que respondía al nombre de Silvia. Fue tan atenta y cordial que decidí ir a la librería.
No tenían Mandíbula, pero le compré otros dos títulos. Uno llamado La tiranía de las moscas de Elaine Vilar Madruga y otro de la Ojeda denominado Nefando.
Con esto concluyo lo importante que es amar tu trabajo y lo que haces. Silvia es poeta y tiene un gran amor por la literatura y los libros, por lo tanto, la elegí como mi librera de cabecera en estos asuntos literarios un tanto escabrosos y soterrados.
Comencé con Nefando, me recuerda mucho a Faulkner, ya les comentaré qué tal va la cosa.
Para finalizar, les diré que hoy pondré a prueba mi adiposo cuerpo. Verán: llevo un tiempo pensando que ya es momento de ponerme a hacer ejercicio.
He estado buscando algún lugar agradable para empezar. No me gustan los gimnasios y ese asunto de las rutinas. Además, esa etapa de ser el más mamado de la cuadra para mí pasó hace mucho.
Estoy buscando un sitio dos-tres coqueto con gente bonita y sobre todo un lugar donde no quieran arrancarme el riñón como pago de la primera mensualidad (qué caros están los gimnasios).
Al parecer acaban de reabrir un sitio denominado Impo Studio. Está en la Roma. Pienso ir a una clase de prueba a la noche. Ya les diré si sobrevivo y si mi memoria muscular no tiene Alzheimer.
Me parece que por ahora por fin llegó el fin, la verdad es que se me antojó cenar algo ligero y creo que con un pozole y tres quesadillas de chicharrón con queso bien fritis, fritis, fritis el asunto queda resuelto.
Se me portan bien, no quiero quejas.
Cualquier duda o sugerencia con esta columna que regala flores y libros, favor de mandarnos sus comentarios, lectora damita, detallista caballero.

Gabriel Duarte. Ciudad de México 1972. Es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Tecnológica de México. Estudió literatura en SOGEM. Está por publicar su primera novela.
