Puebla, México, 11 de abril de 2026 (Neotraba)

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Es el año 3,000, el Dr. Charles Flaks, un científico muy reconocido por la sociedad por sus grandes inventos que han evolucionado el mundo, por ejemplo, edificios con nanotecnología que se construyen gracias a una banda mental, robots ayudantes de brigadas de rescate para salvar a personas de construcciones caídas, en general gracias a sus ideas sobre cómo mejorar el mundo, todos estos inventos fueron creados gracias a su gran ingenio e inteligencia.

Un día, Charles se preparó su cena, un sándwich de jamón con queso derretido –cena digna de un científico– se le ocurrió una idea de un nuevo proyecto. Su mente empezó a trabajar diciendo a sí mismo:

“Humanos con poderes de otro mundo”. ¿Con qué poderes empezaré? ¡Telequinesis! ¡Teletransportación! ¡Súper fuerza! ¡Súper velocidad!

Este nuevo proyecto sería el inicio de una nueva era, tan solo el imaginar personas con superpoderes era considerado pura fantasía, pero, qué tal sino era una fantasía, sino una realidad, personas con alas capaces de volar, telequinesis, teletransportarte con solo pensarlo, súper fuerza o súper velocidad, esto ayudaría a la sociedad enormemente. Al principio, claro que sería un reto pero si lo puedes pensar se puede lograr. La mente del Doctor empezó a divagar. Tan concentrado estaba que empezó a decir sus ideas al aire:

Para que esto se pueda lograr debe de ser modificado desde el ADN, ¿cómo le haré?, piensa, piensa, piensa.

Al día siguiente en su laboratorio empezó a hacer algunas reacciones químicas para hacer los poderes, inició concentrando en tener alas, tomó el ADN de un pájaro, con mucha investigación vio como haría para que las alas emplumadas se pasaran al gen humano. Después de varios meses de mucha investigación, al fin logró tener el gen, pero cómo le iba a hacer para pasarlo a un humano, tendría que empezar desde el cerebro y luego la columna, cómo la insertaría para que fuera algo indoloro, bueno, para esto construyó mini robots, casi invisibles para que pudieran entrar desde los oídos o desde las fosas nasales y así poder pasarse al cerebro. Esto le costó mucho trabajo ya que la mayoría de los robots no resultaban útiles, pero después de otros meses después al fin lo logró, ya tenía la investigación, el ADN y los robots, pero faltaba algo esencial, el sujeto de prueba. De dónde podría sacar a una persona que tal vez iba a morir para convertirla en un “ángel”.

Hizo demasiada propaganda, mostró lo general del proyecto y los objetivos, aunque todos estaban emocionados, nadie aceptaba, hasta que un día en el Zócalo de Puebla el científico salió nuevamente a promocionar su proyecto.

–¡Nuevo proyecto! ¡Necesito su ayuda, necesito gente! ¡¿Quieres volar?! Tengo tu solución.

–Mira mami, es el científico Charles, hay que ayudarle, por favorcito mami.

–No, no, nada de eso, es muy arriesgado.

Justo cuando el científico estaba perdiendo cualquier esperanza, un joven se le acercó, su nombre era Zayen, era muy relajado e intrépido y muy valiente.

–Buenas tardes, Doctor Charles, soy Zayen y estoy interesado en su propuesta.

–¡Uy! Por fin, llegaste en el mejor momento, tengo un muy buen presentimiento a futuro de ti, si es que logro que sobrevivas –dijo entre susurros.

–¿Disculpe?

–Nada querido, ven acompáñame, entre antes empecemos mejor.

–Tengo que ir con mi familia primero, pero mañana a primera hora en su laboratorio nos veremos.

¡Uh Hu Huy! Perfecto, perfecto. Me iré preparando y tú también jovencito. ¡Qué emoción! ¡Qué emoción de verdad!

Ambos se despidieron y acordaron las 8:00 am para empezar. El científico –gracias a los gases y a ciertos elementos como el plomo, el mercurio y el cadmio– se empezó a volver algo desquiciado, si antes quería el bien para el mundo, ahora solo quería alas y poderes para hacer lo que él quisiera. Ya era de mañana, las 8:00 am en punto, el científico algo desesperado por que Zayen aun no llegaba, ansioso meciéndose en su silla cuando se escuchó el timbre, el científico Charles abrió con entusiasmo la puerta.

–¿Qué tal jovencito? ¡¿Li, listo para el GRAN PROYECTO?!

–Sí doctor, ¿Se encuentra bien?

–Cla, claro que sí, po, po, por supuesto que sí, vamos pasa por aquí.

El Doctor Charles invitó a Zayen a recostarse en una cama de estudio, Zayen muy nervioso pasó y preguntó qué iba a hacerle, pero el científico solo contestó: te hare un ángel querido, un hermoso ángel a mi servicio y sin más palabras lo sedó de inmediato. Zayen ya no pudo mencionar palabra alguna.

Todo marchaba a la perfección, el ADN ya estaba listo y en el cuerpo de Zayen. Claro está que las alas no le brotarán de una hora a otra por lo que decidió ponerlo en observación para investigar su funcionamiento y si había algún otro cambio en su cuerpo. Zayen despertó, algo mareado y con dolor de cabeza, busco al doctor, pero este no estaba en el laboratorio. Zayen se sentó en la orilla de la cama y observó una pequeña nota en una mesa a lado de su cama, decía:

“Salí a comer, pero todo salió a la perfección, nos vemos en un rato, hay comida en el microondas”.

Cuando el científico regresó de su comida, encontró el laboratorio destruido, se espantó demasiado, escuchó unos ruidos al fondo, y cuando se acercó más, vio una criatura horrorosa. Era un monstruo, tenía alas negras de 1 metro 30 centímetros, ojos totalmente negros, se veían como cristal y garras tan filosas, tan grandes. El científico salió corriendo, pero el gran pájaro humano lo persiguió, lo agarró con sus garras y con un rasguño infectó al científico, con un virus mortal. El científico empezó a tener sus deformaciones anatómicas. Mientras el cuerpo del Dr. Charles comenzaba a sufrir estas mutaciones por el virus que le transmitió Zayen, en forma de criatura monstruosa, algo inesperado ocurrió: los nanorobots, que el Doctor Charles había creado para modificar el ADN, activaron un protocolo de emergencia por si llegaba a pasar esto. Aunque el doctor había olvidado este protocolo por su obsesión, la tecnología no lo olvidó.

Los nanobots comenzaron a desinfectar su organismo, reparar su ADN dañado, y reprogramaron su sistema inmunológico usando un compuesto basado en enzimas catalizadoras de origen vegetal y bioquímicos de reparación genética. En cuestión de minutos, su cuerpo dejó de mutar. El cuerpo del doctor estaba cansado y Charles cayó inconsciente.

Zayen, aun parcialmente en forma monstruosa, recuperó lentamente la conciencia. Aunque tenía alas y garras, notó que podía pensar con claridad. Los nanobots en su cuerpo también estaban trabajando… pero necesitaban una fuente externa de estabilización genética. Zayen fue consciente de que debía confiar en alguien más.

Justo en ese momento, la asistente virtual del laboratorio, ALQUimia, activó un plan de contención: usando reacciones químicas de neutralización de metales pesados y un cóctel de vitaminas genéticas, creó un suero estabilizador que permitiría conservar las alas sin los efectos monstruosos.

Zayen se inyectó el suero. En cuestión de horas, su cuerpo volvió a la normalidad. Las alas se tornaron blancas, retráctiles, y su visión volvió a la normalidad. Podía volar, levantar objetos pesados y moverse con gran agilidad, pero seguía siendo humano.

Cuando el doctor Charles despertó, ya con su mente despejada y libre de la intoxicación por metales pesados, el científico aunque algo preocupado y avergonzado por lo sucedido, se disculpó con Zayen y decidió seguir con un enfoque que usaba una combinación de química genética, tecnología nano médica, y ética científica, él y Zayen fundaron el Instituto Químico de la Evolución Humana, donde perfeccionaron las modificaciones genéticas para convertirlas en herramientas terapéuticas y no militares.

Con el tiempo, personas con enfermedades graves pudieron recibir “microhabilidades”: regeneración celular, mejor oxigenación, agilidad mejorada, incluso la capacidad de resistir ciertos virus. Los poderes se convirtieron en medicina.

Zayen, el primer “ángel humano”, se convirtió en símbolo de esperanza y representante de una nueva humanidad ética, científica y justa. Y el Dr. Charles Flaks, ahora lúcido y sabio, fue recordado como el hombre que casi se convierte en villano, pero eligió ser un héroe y creador de un mundo mejor.


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