Mis ángeles

La imagen era furiosa, niños desfigurados, arrancándose la piel unos a los otros, chocando con las esculturas e intentando desmembrarlas con las mandíbulas. Un cuento de Ricardo Palacios Galicia.

Fotografía de v2osk a través de Unsplash

Un fin de partida escénica musicalizada por Steven Brown

David V. Estrada reseña Fin de partida, un clásico del teatro del absurdo de Samuel Beckett, quien, con un toque de comedia y su agridulce desazón por la vida, dejó un raro testamento que provoca risas incómodas, espanto y delirio.

Fin de partida. Fotografía de David V. Estrada

Para Clara

Un día mi niña se despertó y fue como si no fuera ella misma, se veía como ella y tenía su voz, pero no era ella, sé que algo debió llevarse a mi Ana… un cuento de terror por Andrea N. Trejo.

Fotografía de Michal Gadek a través de Unsplash

Días de olvido

Abraham García presenta un cuento en donde el protagonista entra a jugar futbol al llano después de despertar de la cruda y no saber ni dónde se encuentra.

Fotografía de Joshua Hoehne a través de Unsplash

Altar de sueños líquidos

Desde la barra de un bar una pareja se encuentra y desencuentra mientras son observados por Mica, una bartender. Un texto de Adolfo Calderón Sabido.

Sueños Líquidos

Nadie duerme en el mundo de Alejandro Paniagua Anguiano

Una reseña de Óscar Alarcón: una novela sobre la enfermedad y sobre lo que le ocurre a la gente que está alrededor: cómo lidiar con las enfermedades mentales, con los tumores que poco a poco se apoderan de nuestros órganos hasta hacernos parecer que somos los invitados en nuestro propio cuerpo.

Nadie duerme en el mundo de Alejandro Paniagua Anguiano

El polluelo

Un dios despierta y le da la posibilidad a una mujer de sobrevivir ante la destrucción del planeta. ¿Se ha salvado o es un suplicio? Un cuento de Ronnie Camacho Barrón

Fotografía de Lucas Fields a través de Unsplash

El amor y otros pecados

Una reseña de Carlos Sánchez: el lector acude a historias disímiles, que desenvuelven el pensamiento, la confrontación, el disentir y la fantasía.

De izquierda a derecha Carlos Sánchez, Luis Fernando Álvarez y Heriberto Duarte. Fotografía por cortesía de Carlos Sánchez