Hermosillo, Sonora, 24 de septiembre de 2026 (Neotraba)

Todas las ilustraciones aparecen por cortesía de Daniel Avechuco

El matadero es un cuento escrito por el argentino Esteban Echeverría. La fecha de escritura oscila entre 1838 y 1840. Se ha convertido en uno de los textos clásicos de la literatura argentina en donde se retrata la crueldad, el actuar político y el maniqueísmo en el régimen de Juan Manuel de Rosas.

En el año 2020, Daniel Avechuco le realizó una entrevista a Darío Mekler, ilustrador que se ha especializado en literatura infantil y juvenil, y que le dio un giro visual a lo que antes se había trabajado en El matadero: “El cuento me sugiere: desorden, suciedad, grotesco”.

Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler
Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler

¿Cómo surgió el proyecto de ilustrar El matadero?

Fue un encargo de la editorial Puerto de Palos / Mac Millan, para acompañar el texto en un manual de literatura de 5to. año de secundaria. Ilustrado en 2013 y editado en 2014.

¿Cómo decidiste qué pasajes de la obra ilustrar? ¿Te guiaste por la obra literaria o seguiste tu sensibilidad como artista plástico?

Leí y releí el cuento muchas veces y así fui eligiendo los pasajes que me resultaron más evocativos como para ilustrarlos, cuidando a la vez que pudiera contarse la historia completa en secuencia sin necesidad de tener el texto.

Como ilustrador, mi labor está en encontrar un punto medio entre respetar la obra que se ilustra y generar algo nuevo que también pueda sostenerse por sí solo, y ahí es donde entra la sensibilidad del artista.

Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler
Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler

Más allá de las ediciones ilustradas de El matadero –me comentas que conscientemente buscaste alejarte de Breccia y Alonso–, durante el proceso de gestación de las ilustraciones, ¿consultaste algo de la cultura iconográfica con temática gauchesca de tu región?; ¿de dónde sale tu concepción visual del espacio y los carniceros, que al final de cuentas son gauchos?

Cada vez que ilustro algo, aparte de leer el texto trato de hacer una pequeña investigación en cuanto al contexto y temáticas que aborda, más allá de lo estrictamente escrito.

En el caso particular de El Matadero sí leí historia del momento, investigué iconografía y pinturas contemporáneas al cuento que trataron el tema, y por supuesto miré obras del presente inmediato como las de Breccia y Alonso para ver qué se hizo sobre el mismo cuento.

Si se quiere lograr alguna profundidad en la mirada es preciso hacer ese proceso, de lo contrario uno corre el riesgo de quedarse en lo superficial y terminar no aportando nada. En cuanto a la concepción visual, supongo que quería plasmar algo de lo que el cuento me sugiere: desorden, suciedad, grotesco, y cómo traduzco eso de lo literario a lo plástico.

¿En qué medida referentes ajenos a la cultura plástica argentina nutrieron tu propuesta de El matadero, pienso en los artistas plásticos que admiras, en la pintura que gustas de contemplar, en tus historietas de cabecera, en las películas que ves, en la música que escuchas?

Soy licenciado en artes visuales así que tengo una biblioteca mental de donde sacar referentes plásticos. Uno va tomando de donde le llama la atención. A veces uno piensa a priori de donde va a tomar referencia estilística para hacer cierta imagen, pero otras veces la tarea es subconsciente y recién después se racionaliza de donde vino la influencia. En este caso pensé bastante en el expresionismo, el simbolismo, ciertas formas de pintar con acuarela bastante sueltas, o la referencia grotesca a La última cena de Leonardo.

Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler
Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler

Es curioso que, pese a la estética grotesca que domina en El matadero, abunden las ediciones ilustradas, digamos, “realistas”, sobre todo las que son anteriores a Alonso. ¿Crees que el tema gaucho, de tanta tradición de tu país, pueda contribuir a inhibir las estéticas feístas, esperpénticas, pesadillescas? ¿O se trata simplemente de una decisión artística?

Puede que haya alguna inhibición de desarmar algo que a modo de prejuicio se ve como un clásico y, por lo tanto, las imágenes que lo acompañen deban ser solemnes y conservadoras. En general, creo que es más la visión de cada ilustrador y de cómo se siente ese texto en su cabeza.

El ilustrador es un filtro, lee el texto y lo pasa a través de todo su bagaje y experiencia para luego rearmarlo en forma de imagen. Es posible que esa etiqueta de clásico histórico este influyendo en las cabezas de muchos ilustradores, impidiéndoles faltarle un poco más el respeto al texto a la hora de ilustrarlo.

Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler
Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler

¿Cuál fue tu relación con el “guion” de Esteban Echeverría: fue fácil como artista plástico imponerse a la palabra literaria de un clásico o lo abordaste con un material cualquiera?

Lo abordé como cualquier texto. Es un texto muy visual, descriptivo, con mucha acción, digamos que se deja ilustrar. Me han tocado cosas mucho más abstractas y difíciles a lo largo de los años. Igual a mí siempre me gusta complicármela y no caer en la ilustración puramente literal, eso sería ilustrar exactamente lo que el texto dice, lo que en mi opinión la vuelve un poco redundante.

Me divierte más la labor de ahondar en los temas centrales del cuento y buscar formas alternativas de contar eso con símbolos, obviando la simple descripción de las escenas.

¿Cómo influyó en la concepción de las imágenes el hecho de que estén dirigidas a adolescentes en un contexto escolar?

La edad a la que iban dirigidas es más o menos 17 años así que no me sentí demasiado cohibido, siendo que es una edad prácticamente adulta. Además es un cuento que requiere sí o sí abordar temas complejos: religión, violencia, política, historia. Pide ilustraciones fuertes para acompañar. Yo le pase mis ideas a la editorial y no me presentaron problema alguno. En mi caso siempre respetaron mis visiones.

He tenido la experiencia de trabajar en otras editoriales para textos de niveles primarios, por ejemplo, y ahí si ya me aconsejaban hacer cambios en algunas imágenes.

¿Como artista plástico crees que la imagen puede comunicar algo o transmitir sensaciones que le son imposibles incluso a la mejor palabra literaria?

Sí claro, cada disciplina aporta algo diferente. Puedo decir lo mismo de la música o el teatro. Cada disciplina apela a entrar en la mente por un canal distinto.

Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler
Ilustración de El matadero de Esteban Echeverría. Ilustración de Darío Mekler

¿A qué crees que se deba que El matadero –más que cualquier otra obra argentina, a excepción del Martín Fierro– haya convocado a tantos artistas plásticos a lo largo de casi un siglo?

Y son esas obras que por A o por B se transforman en clásicos de la literatura del país. Es un texto estándar de la currícula de literatura en la educación secundaria, todo argentino tuvo que haberlo leído en un momento, y las editoriales siempre están buscando gente para ilustrarlo.

Como ya dije antes abunda en descripciones del lugar, acciones, y personajes lo que la hace ideal para el ilustrador que está buscando material para traducir en imagen.


Darío Mekler. Nació en las tierras del sur de la Patagonia, Argentina. Es especialista en ilustración editorial.

Su propósito es crear imágenes que atraigan al espectador tanto estética como temáticamente: estéticamente, mediante un uso potente del color; y temáticamente, al abordar las ironías de la vida moderna.

Su trabajo se puede consultar en: https://www.dariomekler.com.ar/


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