Mientras Aurelia está a un tris de cortarse las venas, el Padre Betancourt amaneció sonriente. Ambos se encuentran a punto de transgredirse y, por las enaguas de María Magdalena, quizá les guste.
Un estudiante busca explicaciones a las ecuaciones de Feland y un grupo de investigadores le pide que desista. El camino de la investigación científica también está lleno de amenazas y locura.
Una pareja se planta en un restaurante para cuestionar a un chico. El peligro está latente y quiere advertir a una persona. Los personajes de Ciudeath aparecen en este relato.