Pink Flamingos: El rosa ya no es tan dulce

Pink Flamingos. Imagen cortesía de Marina Gavito.

Pink Flamingos. Imagen cortesía de Marina Gavito.

Por Marina Gavito.

El buen gusto, lo correcto, la moral, son esquemas que siempre se plantean cuando vives en una sociedad pero, ¿para qué existen los esquemas? Para romperlos o eso es lo que pretende John Waters en este film, legendario, grosero, chocante, encantador y revelador.

Pink flamingos es una película legendaria, anclada en la categoría de “culto”, pero además de ellos se le clasifica como perteneciente al genero de “trash” que  se encarga de reflejar a las personas o seres que habitan en la periferia de la sociedad, es un film que viene de los lejanos años 70’s  a seguir quebrando y mareando mentes.

Una historia rodeada por personajes extraños, groseros, obscenos y diferentes, viviendo en los márgenes de la ciudad y de las convenciones. Divine (Babs Johnson) es una mujer que pelea junto con una pareja  por tener el título de: “La persona más inmunda del mundo”, que en ese momento pertenece a Divine.

Esta bella mujer de cabello rubio, amplia frente, cejas delgadas y arqueadas, con ojos coloreados de un azul brillante y siempre portando atuendos vistosos, sacados de los sueños más retorcidos de los diseñadores. vive en un remolque en el cual a la entrada hay un par de flamingos rosas, acompañada por su madre, su hijo y su amante. Cada uno sumergido en su mundo, la madre obesa y sudorosa, siempre clamando por huevos y viviendo en una esquina tras los barrotes de una vieja cuna. Crackers su hijo es un muchacho flacucho, pervertido, sediento de cuerpos y gallinas para sus encuentro sexuales. Cotton la amante de Divine es una muchacha hasta cierto punto convencional, pero no dudará ni un segundo en hacer lo que su pareja le plazca.

Connie y Raymond Marble una colorida e inmunda pareja que se dedica a secuestrar jovencitas, para violarlas y obligarlas a tener hijos, y así poder venderlos a padres sedientos de alimentar, cuidar y mimar niños, sin importar el precio de este pequeño deseo.

Los Marble en su afán de conseguir el título, introducen a una espía que seduce a Crakers, pero ese juego de seducción le será volteado ante los inusuales deseos aviares del chico. El matrimonio decide irrumpir en el hogar de su enemiga lo cual llevará a una venganza por parte de ella. Después la pareja se las arreglará para sabotear la feliz y desquiciante fiesta por el cumpleaños de Divine.

Hasta aquí todo parece ser un tranquilo, pero poco a poco la perversión, los fluidos la indecencia irán apareciendo y devorando nuestra tranquilidad frente a la pantalla hasta hacernos girar la cabeza en varias ocasiones por la repulsión que siente. Cuando  se proyecto por primera vez la película fue un shock total para los espectadores,  ofensiva e irónica se burlaba de una sociedad cuadrada conformista-

En la actualidad esta película nos sirve para reflexionar cuantos prejuicios se han tirado, cuantas perversiones estamos dispuestos a tolerar y a dejar que se incluyan en nuestra perspectiva, además de ello nos deja ver que en realidad aún seguimos prefiriendo ocultarnos tras la cortina de lo bueno y lo correcto justo cuando vemos a Divine disfrutar de una deliciosa pieza de excremento.

Buena, mala, son adjetivos que no la alcanzan, si dices que es mala eres una persona cerrada y le das la razón, si es buena le das la razón al final parece ser que siempre gana, se puede tomar como perspectiva interesante y atrevida del mundo, que a diferencia de muchas obras lucha por mantenerse en vigencia.

Esta es una película para valientes, para mentes realmente abiertas y para los que desean ver otras perspectivas del mundo y salir de lo convencional, pero de una manera real y atrevida.

Posted on by Átomo Durán. Posted in Fotografia, Palabras para el Ocio

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