La leyenda del santo bebedor: Joseph Roth

Portada de La Leyenda del Santo Bebedor de Joseph Roth, cortesía de Marina Gavito

Portada de La Leyenda del Santo Bebedor de Joseph Roth, cortesía de Marina Gavito

Por Marina Gavito

¿Qué podemos esperar de un país como Ucrania? Durante mucho tiempo fue parte de la desaparecida Unión Soviética, ¿qué tipo de literatura debemos esperar de un lugar así?

Y aunque a principios del siglo XX, Ucrania no era un país, Joseph Roth, desterrado en París, produjo una narrativa que ha sido redescubierta y le ha dado un lugar como uno de los más extraordinarios narradores a nivel mundial.

La leyenda del santo bebedor es su última novela, publicada poco después de su muerte en 1939, una novela breve, que poco le falta para ser considerada un cuento. Ideal para adentrarnos en la literatura si es que se está en las primeras expediciones.

París es el lugar en donde se desarrolla la historia, visto con los ojos de un hombrecito patético que intenta cumplir una promesa; el alcohol es el enemigo de Andreas, un vagabundo que se ataja en los puentes de esa ciudad mientras intenta sobrevivir el invierno. La promesa ha sido hecha a una mujer llamada Teresa de Lisieux, doctora de la iglesia y patrona de las misiones la cual debe ser cumplida un día domingo en la iglesia de Sainte Marie des Batignolles.

El vino es sacro debido a los milagros que Andreas obtiene en sus andanzas por las calles de París, mientras gasta el poco dinero en beber; además están los favores de la santa, una curiosa mezcla de lo pagano y lo religioso que juega con la vida de este hombre para llevarlo por diversos caminos, desde encontrar viejos amigos, pasar una cómoda noche en un buen hotel, despilfarrar el poco dinero que le queda en un mal hotel y en un bar, hasta tener un incipiente romance.

Una narrativa sencilla y atrayente es lo que hace tan trascendente e interesante este texto, en pocas páginas tenemos un mundo muy bien construido, articulado, creíble, algo propio de un buen escritor.

Esta obra fue concebida por su autor como una sátira y así lo es ya que en ella podemos encontrar como un hombre actúa de formas absurdas ante la presencia de dinero, podemos ver como se cae, se engrandece un simple mortal ante una nimia cantidad de poder.

 

Marina Gavito también habita en http://www.marina-lasnoches.blogspot.com/

Posted on by Oscar Alarcon Posted in Neotraba, Palabras para el Ocio

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