Ciudad de México, 16 de julio de 2026 (Neotraba)

¿Dudar? Cuando el sol dude

de su gloria perfecta.

Emily Dickinson

Quien te conoció ciruelo
Su ciudad no es Odense ni su infancia advirtió una isla con casas cachivache. Su vida no es de jácara y en ningún tiempo su padre maquinó cacharros de postigo. Parió su fama y de ningún modo obsequió historias que soplan los adultos a los hijos. Su padre no obró remendón ni su madre artesana. Usted es un caracol afanado en su célula. Sermonea el colosal oropel de los sujetos. Yace en la orla de dos atajos. Haya inmutables silogismos en los claveles pero el júbilo engalana los itinerarios del paradero inocente. El regodeo es armería de lenguas extranjeras.
Testamento
Aclamaré al Hacedor por esta humillación y este sacrificio. Alguien gritará “Un loco” y rodearán mi cuerpo con curiosidad. Uno me hará burla y comenzará a lanzarme piedras. No me conmoverá este pavor que siento, está escrito. Aquellas mujeres de gritos insultantes pero cuya mansedumbre es admirable, gritarán a mi oído y lanzarán tomates podridos a mi ropa. Otros probarán su puntería lanzando barro hacia mi cara. Permaneceré en una serenidad inalterable hasta que Pedro Bernardone, lleno de cólera, me libere de la multitud y como una fiera me dé unos cuantos latigazos, me introduzca al sótano de su almacén y me encierre con un candado enorme, del tamaño de su desconsuelo. No habrá entre nosotros resentimiento ni miradas hostiles. Un ángel de paz aparecerá en mi auxilio.
Nudo gordiano
Todo corre a contrapelo. Toda imagen poética desclava el asfalto. Esto es un collage de sobresaltos. Una poética del nihilismo donde las palabras, evidencias criminales, pararrayos, son el obituario en los muros de las catacumbas franciscanas. Artefactos del homo faber en la autocomplacencia del exorcismo o el volado.
Habla Mamá Pica:
Perderás tu atracción hacia lo mundano. Las fiestas se suceden unas tras otras. Desearás vivir en soledad. En la ciudad de Espoleto tendrás un sueño. En medio de la fiebre una voz te interrogará: “¿a dónde te diriges?” No olvides la consigna: “a la capital, a ofrecerme al comandante como combatiente voluntario”. Comprenderás que volverás a tu ciudad y allí se te dirá lo que debes hacer. Al amanecer ensillarás tu caballo y, en camino a Asís, al pasar por la ciudad de Foligno, venderás tu penco y el uniforme militar. Volverás sin honores ni condecoraciones y por el resto de aquella noche no dormirás jamás.
Aplicarse el cuento
Ahora vuelve a su babel. Esta es la puerta de inmigrantes. Apalea una idea razonable. Agazapado espera el momento para saltar la valla de la casa extranjera. Su dueño tiene como premisa el reciclaje con estilo. Se ha purgado de la represión de las distancias entre crear de cero y el desorden natural de la rehabilitación. Un interiorismo puro ha vuelto ecléctico el gen xenófobo. La comunicación se reduce en sus objetos de anticuario y su memoria. Ahora se defiende de la decoración intrusa. Ha levantado una verja con sensores febriles e iluminación añosa. Cualquiera es una criatura extraña a ojos antiquísimos.
Dice Francisco:
Aquel día me alejé del mundo. Una lámpara de aceite ardió en mi nombre en el altar de todos los días. La iglesia de San Damián contempló mi conversión y seis años después a Clara y otras damas pobres. Aunque yo tuviera tanta sabiduría como Salomón, si me encontrara con el más humilde oficiante del mundo, lo consideraría superior a mí.
Tener manga ancha
La savia es un parque de fandangos. Caído en gracia todo ha fagocitado. Sus redentores hacen antesala. La subversión del orden, la píldora abortiva, la moralina subyacente, la clonación de entidades patológicas, arriendan la esquizofrenia. El subconsciente sin peligro desahogándose. Dilate la desazón. A usted le encaja ser cabal. Sus caretas son la saña y el tumulto.
Piensa Fray Masseo:
Este misionero no es elegante, ni de atractiva presencia. No ha estudiado en universidad alguna ni escrito libro alguno. Y sin embargo el de arriba elige al que no vale nada en el mundo, para confundir a lo que sí vale. Si yo fuera más indigno me habría escogido para hacer la labor del predicador. Bien dice Pablo que lo más despreciable del mundo confunde a lo que brilla.
Colmo de males
Todo lo que se desperdicia en la infancia es un recurso de la adultez. Usted criaba cerdos, lo recuerda. Los alimentaba con las sobras del panadero al que revelaba su café. Mendrugos de pan y salsas de tomate fue la dieta de los lechones. Extrajo la suya de otros basureros. Comprobó el despropósito del desperdicio global de la pitanza en la monotonía de sus vecinos. Plantas, zanahorias y un acetato de voz viva donde el cerdo de la piara de Epicuro ponía paño al púlpito de drogas iniciáticas. Fue la sustentabilidad más aporreada. Ahora recomienda criar cerdos en fronteras, retenes y en el jardín de autores pontificados
Habla un campesino en voz de un Juez del alto tribunal que en Florencia se hiciera fraile franciscano:
Entren marranos a la cochera, que así entran los jueces y abogados al infierno.
Chivo expiatorio
El amor es un oficio cenizo. La primera vez fue vetado. Así lo registra en su declaración patrimonial. Un día puso limón en el cabello, fue al cortijo de Fortanel, habló de ceremonias. El alter ego eximido de un gato sin linaje ni raza. Un mundo de leales compañías celó las jerarquías. No hubo exorcismos. Solo hazañas incrédulas de la fiebre adulta. El fisgoneo de sus lubricidades, a los quince años, puso al amor en el patíbulo.
Gastará palabras Uno:
Honrará al que diga las siguientes palabras: “Usted es un villano, un perezoso, un holgazán, un inútil que no sirve para nada”. Antes, habrá caído enfermo y el médico diagnosticará excesiva debilidad. Tendrá que alimentarse con caldo y carne de gallina. Durante varios días abrigará reposo. Después del día nonato será llevado por la calle, semidesnudo, con una cuerda atada al cuello y escuchará de labios de sus seguidores, que es un descarado y le llamarán “comegallinas”, porque según la verdad de aquéllos, se la pasa alimentándose como un rico.

Daniel Téllez (Ciudad de México, 1972). Poeta, narrador, ensayista e investigador del Estridentismo y de tópicos populares vinculados a la literatura. Es Doctor en Historia del Arte, Profesor de Educación Básica y Académico de la UPN. Ha publicado diez libros de poesía, diez antologías literarias. Parte de su obra poética se encuentra en numerosas antologías y anuarios de poesía, nacionales e internacionales. Ha sido colaborador de distintas revistas, tanto nacionales como en el extranjero. En 2025 publicó: No tan lejos. Muestra de poesía mexicana reciente para jóvenes (UNAM); Un decir literario: la radiografía lectora (UPN); Cuatro esquinas (Bonilla Artiga Editores) y Manía del albedrío. Antología personal (Gamar Editores, Colombia).


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