Clars estuvo en el concierto de despedida y nos presenta una crónica: la piel que se eriza al primer acorde de una canción entrañable, y lo más difícil de describir: la sensación sin nombre de estar aquí.
Una crónica que incluye lo que ocurrió en Pal Norte, el festival de rock pero también un guiño a una amistad que se solidifica entre la música y la fotografía.