Con una facilidad sorprendente
Existen personas que hacen todo para no encontrar trabajo y durante la entrevista de empleo, terminan por conseguirlo. Carlos Bortoni en Tangenciales Neotrábicas

Existen personas que hacen todo para no encontrar trabajo y durante la entrevista de empleo, terminan por conseguirlo. Carlos Bortoni en Tangenciales Neotrábicas

Carlos Bortoni
Ciudad de México, 11 de agosto de 2025 (Neotraba)
¿Qué haces cabrón? ¿Rascándote los güevos? –me pregunta en cuanto contesto. –Exactamente –respondo. Se ríe. Te acabo de recomendar con un amigo. Está contratando. Te van a buscar –dice. Gracias –respondo. Colgamos. Tres horas después recibo un mensaje de texto de un número que no tenía guardado. Luego de presentarse y saludar, escribe; estoy en la ciudad, ¿tienes tiempo para que nos reunamos hoy? Cuatro o cinco mensajes más tarde, acordamos vernos a las ocho treinta de la noche en el vestíbulo de su hotel. Llego y pocos minutos después reconozco al sujeto gracias a la foto de perfil del número desde el que me mandó el mensaje. Nos saludamos y me invita al restaurante para poder platicar. Lo siguiente fue una entrevista disfrazada de conversación amistosa. Él decía cosas sobre su empresa, sobre lo que querían hacer, y yo comentaba cualquier cosa, intentando aparentar que sabía de lo que estábamos hablando. Poco después apareció su socia. La dinámica no cambió mucho, la entrevista disfrazada continuó, ellos hacían preguntas disfrazadas de afirmaciones y comentarios, y yo daba respuestas disfrazadas de preguntas y anécdotas. La velada se prolongó durante más tiempo del que yo hubiera querido. La entrevista iba bien, parecía que había conseguido el objetivo de aparentar que sabía de lo que estábamos hablando. ¿Cuál es tu debilidad? –pregunta ella de la nada. –Llevo todo este tiempo escuchándote y no encuentro ninguna. –¡Carajo! –pienso, me dejé ir como gorda en tobogán con la dinámica de la conversación y elevé al absurdo las expectativas. Me sentí arrinconado, atrapado, desenmascarado. Llevaba más de hora y media sentado ahí y todo el montaje se iba a ir al carajo por una hiperbólica presentación de mí mismo. –Miento con una facilidad sorprendente– respondí derrotado. Una semana después, estaba firmando contrato con ellos.
