Ni una nota ha sonado y ya sientes como todo en tu interior se fractura. La Barranca recorre cada una de tus grietas, tienes que contarlo, sin miedo. Una crónica de Clars
Miro al techo de concreto, como si pudiera mirar una noche de estrellas, y agradezco por la oportunidad de estar viva, gozar de mis cinco sentidos, y documentar otra noche de abismo.