Fabiola Arellano escribe una carta para recordarnos que la cárcel es una ciudad en donde todo se intensifica y que podríamos desafiar ese guion que no permite abrazar a los cuerpos que han sido descartados
Fabiola Arellano escribe una carta para alguien que ha lastimado a otras personas: ¿Qué hará falta para que dejes de justificar tu presente con las historias de tu infancia? ¿Has notado que te vas convirtiendo en tu padre?