Los Detectives Salvajes
Los Detectives Salvajes y 2666 de Roberto Bolaño, le sirven de pretexto a Gabriel Duarte para hablar de lo que ocurre en nuestro continente y para contar asuntos personales de su escritura

Los Detectives Salvajes y 2666 de Roberto Bolaño, le sirven de pretexto a Gabriel Duarte para hablar de lo que ocurre en nuestro continente y para contar asuntos personales de su escritura

Por Gabriel Duarte
Ciudad de México, 11 de enero de 2026 (Neotraba)
Tiempo de lectura: 5 minutos
Insensatos lectores: el miércoles tuve una cita con el gran Sergiño y Doña Verónica Abracadabra. Nos reunimos en el legendario café “La Habana”. Siempre que voy a este sitio recuerdo que nunca terminé de leer Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.
La verdad es que en el medio de la literatura mexicana se le tiene un cierto recelo a la obra de Bolaño. Sin embargo, según El País, 2666 está catalogado como uno de los mejores libros del siglo XXI.
La novela fue publicada en 2004, después de la muerte del autor en 2003. Ha recibido numerosos reconocimientos:
Fue considerada la mejor novela del 2005 en España y Latinoamérica.
El New York Times la incluyó en su lista de los mejores 10 libros de 2008 y posteriormente entre los 10 mejores libros del siglo XXI.
Su predecesora Los detectives salvajes, también es una obra bastante aclamada y ganó el Premio Rómulo Gallegos. Ambas novelas han asegurado la reputación de Bolaño como uno de los autores más impactantes de su tiempo.
Hasta donde recuerdo Los detectives salvajes narra la búsqueda de la misteriosa poeta mexicana Cesárea Tinajero por parte de los jóvenes poetas Arturo Belano y Ulises Lima, un viaje iniciático que se convierte en una odisea literaria a través de décadas y continentes, explorando la vida bohemia, la vanguardia poética y la desilusión generacional.
Como les comenté no la he acabado de leer, pero recuerdo que algunos personajes se reunían con frecuencia justamente en el café “La Habana” que está en la calle de Bucareli.
Por otra parte, estuve investigando y me encontré con que el libro se estructura en varias partes, incluyendo el diario de un adolescente y numerosos testimonios de múltiples voces que reconstruyen la trayectoria errante de los protagonistas, reflejando la búsqueda de identidad, pertenencia y utopía en un mundo cambiante.
Está dividida en 3 partes:
1 “Mexicanos perdidos en México.”
2 “Los Detectives Salvajes.”
3 “En el Desierto.”
En resumen: Los detectives salvajes es una novela ambiciosa que mezcla géneros como la novela de detectives, la crónica y la bitácora, para explorar la vida, la literatura, el amor, la muerte y la eterna búsqueda de la belleza y la libertad a través de las peripecias de un grupo de poetas rebeldes.
Por otro lado, y hasta donde recuerdo, 2666 es una novela inconclusa. Se trata de un proyecto monumental que está dividido en cinco partes, centrada en la misteriosa desaparición de un escritor alemán, Benno von Archimboldi, y la espeluznante ola de asesinatos de mujeres en la ficticia ciudad mexicana de Santa Teresa (inspirada en Ciudad Juárez).
La trama sigue a varios críticos literarios que buscan a Archimboldi, conectando sus historias personales con los crímenes impunes en Santa Teresa, un epicentro de horror y violencia que se revela como un agujero negro de la condición humana.
El número 2666 funciona como una fecha apocalíptica, un símbolo de la decadencia y el olvido de la civilización. La novela explora el papel de la literatura y la crítica frente a la realidad brutal y cómo los personajes intentan encontrar sentido o salvación en ella. El libro es un retrato devastador de la violencia contra las mujeres y el mal arraigado en la sociedad.
En resumen: 2666es una novela totalizadora que entrelaza diversas historias y voces para explorar el horror, la impunidad y la condición humana.
¿Quieren saber qué es lo peor de todo este embrollo? La verdad es que no pensaba hablar de Roberto Bolaño el día de hoy. En primera instancia, no conozco su obra y, en segundo lugar, no sé si me anime a leer alguna de las dos novelas. Los dos libros parecen la Sección Amarilla, son unos tabicones y tan sólo de verlos se me cansa la vista.
Aunque creo que habrá que darles una oportunidad. Aparte de esas cosas que escribí hoy, he escuchado muy buenos comentarios sobre Bolaño.
Pero para ser muy franco, lo que en realidad quería decirles eran otras dos cosas muy distintas:
A) Creo que no publicaré la primera novela que escribí, al menos no por ahora, platicando con Sergiño y Verónica hallamos ciertas inconsistencias y creo que la novela (como toda primera novela) está bastante alambicada y no es lo suficientemente concreta en muchos sentidos.
Por otra parte, recordé la novela que empecé a escribir el año pasado. Intenta ser un libro policiaco. La verdad releí el primer boceto y lo encontré medianamente bien. Me quedé en el capítulo 7. Me parece que sería un gran proyecto y una muy buena idea seguir escribiendo esa novela hasta concluirla.
B) Me tienen sorprendido cómo arrancó el año. En primer lugar, un sismo el 2 de enero. Al día siguiente los Estados Unidos de Norte América atacan Venezuela.
Este último es un tema muy delicado. Yo sólo me pregunto: ¿será factible que Trump irrumpa en tierras mexicanas?
La pregunta se queda en el aire.
Por ahora me paso a retirar, hace mucho frío y se me antojó un atole de arroz con su respectivo tamal de rajas. Se me portan bien, no quiero quejas.
Cualquier duda o sugerencia con esta columna que accidentalmente habla sobre Roberto Bolaño, favor de mandarnos sus comentarios, damita, caballero.

Gabriel Duarte. Ciudad de México 1972. Es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Tecnológica de México. Estudió literatura en SOGEM. Está por publicar su primera novela.
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Quiero leer tu novela. Punto 🙂