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Ciudad de México, 1 de marzo de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 6 minutos

Insensatos lectores: resulta que ya es viernes y como se deben estar imaginando no he escrito una pura chingada.

Justo hasta hoy me di cuenta. Mientras estaba en el trabajo recibí un inesperado mensaje de mi editor. Al parecer va a estar un poco ocupado estos días y me pidió, de la manera más amable, que le mandara la columna del domingo as soon as en chinga.

Francamente no tengo un tema definido, luego entonces recurrí al periódico y me encuentro buscando alguna nota que valga la pena.

Mientras tanto, les diré que esta semana he estado viendo harta película de putazos y balazos. Una de las tantas utilidades que le he encontrado a CHAT GPT consiste en pedirle recomendaciones de cine.

He llegado a casa temprano todos los días y lo único que se me antoja es ver la tele en pijama mientras me saco las pelusas del ombligo y los quesitos de los pies.

La neta he llegado a la conclusión que CHAT GPT es como un niño genio, pero tonto. Sabe un chingo de cosas y puede hallar cualquier información en segundos, pero nada más.

He notado que algunas personas confían ciegamente en esta aplicación para tomar decisiones importantes como casarse, tener hijos o hacer alguna inversión.

Está bien que la banda quiera ahorrarse el psicoterapeuta, y no voy a negar que es bien pinches caro, pero no me chinguen. Me parece que confiar en un bot para tomar ciertas decisiones no es de lo más inteligente.

Eso sí, para recomendar películas es medianamente útil si antes se le da la información pertinente.

Les diré que durante la semana me rifé algunas películas que me entretuvieron:

The Town: buenísima, va de un pueblo donde algunos de sus habitantes se especializan en robar bancos.En ese sitio es como una profesión.

Ronin: esta es de esas “viejitas, pero bonitas”. Agentes secretos, putazos, bombazos y portafolios misteriosos.

Hell or High Water: va de dos hermanos que manejan un auto para asaltar bancos.

Por último, Den of Thieves: una banda que se dedica a atracar camiones blindados. La historia va del clásico individuo que decide vengarse y despedorra a 4000 sujetos a balazos, por supuesto que no le pasa nada.

Son películas que valen la pena si lo que quieren es deconectarse un rato y olvidarse del mundo y sus etcéteras durante hora y media.

En fin.

Pero como les decía en un principio, tomé el periódico de hoy y me encontré con la siguiente nota: Reforma viernes 27 de febrero:

Resulta que el chacal de Salinas Pliego está buscando el modo de no pagar una verdadera fortuna y no se trata de todos los impuestos que debe.

Lo anterior no lo dice el Reforma lo anterior lo digo yo.

Ahora sí, esta es la nota: Queda Azteca en insolvencia. “Tv Azteca pareciera buscar un pretexto para no pagar sus deudas.

Al anunciar que iniciará un proceso de concurso mercantil “voluntario” la empresa de Ricardo Salinas Pliego dijo que está en situación de insolvencia y requiere “protección judicial” para no pagarle a sus acreedores.

Se desconoce el monto de lo que debe, pero al cierre del 2022 la empresa contaba con una deuda de 9 mil 449 millones de pesos.

Este monto ya debe ser sustancialmente mayor después de más de tres años.

Total, que este brother debe en Nueva York 580 millones de dólares. También debe 708 millones de pesos de un crédito de Banco Azteca y… 5 mil 62 millones de pesos al SAT.

Seguro que Salinas Pliego le va a preguntar a CHAT GPT de qué manera podría esquivar este pequeño asunto de morosidad.

Ricardito, si llegaras a leer esta columna, quisiera decirte algo: no me chingues, págale al SAT. Creo que hay que ser cochinos, pero no trompudos.

Y yo que me preocupo por los 5,000 pechereques que le debo a mi tarjeta de crédito.

Seguro que este roedor de Salinas Pliego ya debe estar pasando el fin de semana en su yate mientras sus acreedores seguro que no pueden ni dormir.

En otros temas: me encuentro con que Rafa Márquez afirma que no se puede desarrollar el futbol mexicano debido a la corrupción.

Padres de jóvenes talentos son extorsionados por promotores, entrenadores y alguno que otro vivales. Qué novedad.

Y mientras me entero que Paramount Pictures comprará Warner Bros por 111 millones de dólares (el cínico de Salinas Pliego es capaz de hacer una oferta con algún dinero que misteriosamente apareció debajo de su colchón). Se me ocurrió una idea brillante.

Recientemente me encontré en mi biblioteca un libro de Ricardo Piglia denominado Formas Breves.

En él hay un relato que me dejó pensando:

Una de las aspiraciones de Macedonio Fernández era convertirse en inédito. Borrar sus huellas, ser leído como se lee a un desconocido, sin previo aviso. Varias veces insinuó que estaba escribiendo un libro del que nadie iba a conocer nunca una página.

En su testamento decidió que el libro se publicaría en secreto, hacia 1980. Nadie debía saber que ese libro era suyo. En principio había pensado que se publicara como un libro anónimo.

Después pensó que debía publicarse con el nombre de un escritor conocido. Atribuir su libro a otro: el plagio al revés. Ser leído como si uno fuera ese escritor.

Por fin decidió usar un seudónimo que nadie pudiera identificar. El libro debía publicarse en secreto. Le gustaba la idea de trabajar en un libro pensado para pasar inadvertido. Un libro perdido en el mar de los libros futuros.

La obra maestra voluntariamente desconocida. Cifrada y escondida en el porvenir, como una adivinanza lanzada a la historia.

Lo anterior me motivó a pensar en que tal vez valga la pena escribir un libro que narre esta historia, es decir, contar una novela de uno o varios sujetos que vivan obsesionados por encontrar el libro que un famoso escritor dejó inédito o publicó con otro nombre.

Sería una edición pequeña, digamos que, de unos 10 ejemplares, de esos que se hacen sólo para familiares y amigos.

El libro trataría de las peripecias que tienen que llevar a cabo algunos cuantos coleccionistas locos (que los hay) por hacerse con un ejemplar del mencionado texto.

Suena atractivo, ¿no? Si me animo, y en la semana me sorprende el insomnio, en una de esas me pongo a escribir la novela. Ya tendrán noticias.

Por ahora debo decirles que ya me voy. Pienso rifarme un elote con chingos de mayonesa y harto chile del que no pica.

Y para conciliar el sueño pienso ver una película recomendada por CHAT GPT: The Kingdom. Se supone que trata de un atentado en Medio Oriente y un equipo del FBI que investiga. Se supone que empieza como un thriller político y termina con 20 minutos de alta tensión.

Ya les diré qué tal está. Se me portan bien, no quiero quejas. No olviden usar bloqueador y lentes de sol porque el calor está de su puta madre.

Cualquier duda o sugerencia con esta columna que escribe sobre roedores, noticias y películas, favor de mandarnos sus comentarios, enjundiosa damita, avezado y ducho caballero.


Gabriel Duarte. Ciudad de México 1972. Es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Tecnológica de México. Estudió literatura en SOGEM. Está por publicar su primera novela.


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