¿Te gustó? ¡Comparte!

Ciudad de México, 8 de marzo de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 7 minutos

Insensatos lectores: hoy es jueves y ahora que tengo un poco de tiempo libre he decidido comenzar a escribir esta columna dominical.

No sé ustedes, pero a mí me parece que este mundo loco cada día está más loco y ya no tiene salvación. Me explico:

El 2 de enero tembló en la CDMX. Al día siguiente, 3 de enero, tropas estadounidenses invaden Venezuela y capturan a Nicolás Maduro.

Regresando a México: el 22 de febrero en un operativo de las fuerzas militares mexicanas, “El Mencho”, quien era el enemigo público número, fue abatido, lo que generó una ola de violencia en Jalisco y en otros cuantos estados.

Durante dos días el comercio en Guadalajara cerró sus puertas y en la poderosa CDMX las calles lucieron vacías, pues la gente no quería salir de sus casas.

Actualmente, estamos viendo cómo EUA e Israel le rompen la madre a Irán. Mientras Irán se defiende cierra el Estrecho de Ormuz y lanza ataques al aeropuerto de Dubái y a algunas otras bases militares estadounidenses en Medio Oriente.

Al parecer Trump no va a tener suficiente con nada, pero el problema no es ese.

El verdadero problema consiste en ver cómo nos afecta este desmadrito a los que estamos del otro lado del mundo y no tenemos ni medio aguacate para embarrar en esas tortas, es decir, que nos debería valer harta madre, pero, no es así.

De entrada, el dólar está subiendo y lo que es mucho peor: la gasolina y el diésel están fluctuando sus precios al alza. Lo que significa que en breve todo, absolutamente todo, subirá de precio, menos los salarios.

Yo, de verdad, que no entiendo cómo es que en pleno año 2026 la humanidad aún se encuentre en guerra. Comprendo que vender armamento y usarlo es un gran negocio, pero, me pregunto si no habrá una mejor manera de hacer dinero.

¿Cuándo irá a parar esto?

Lo peor es que al parecer Trump tiene una larga lista de deseos navideños y al paso que va, me parece que desea cumplir con todos.

Sólo basta que pase un día para enterarnos de otro de sus tantos caprichos: hoy por hoy España es el peor enemigo de EUA, pues el país ibérico no permitió que sus bases militares fueran utilizadas con fines bélicos.

Ahora el presidente anaranjado amenaza a España con dejar de ser socio comercial de EUA.

No puede ser, este sujeto hace más berrinches que una quinceañera despechada. Me pregunto en qué irá a terminar este asunto y los que aún tiene pendientes.

¿Será que Trump pueda reelegirse? Hasta donde entiendo no es posible, pues la constitución de EUA no lo permite.

Sin embargo, la bestia naranja ha expresado en repetidas ocasiones que desea volver a ser presidente.

Lo peor es que hay una base de personas en su país que votó por él y que seguramente lo volverían a elegir.

Me pregunto quién estará más demente: ¿el electorado o el presidente que escogieron?

En fin… veamos qué sucede, habrá que estar alertas.

Y por si tenían alguna duda sobre el costo de la guerra les dejo acá unos cuantos datos:

EUA destina casi 900 millones de dólares al día en su guerra contra Irán. Un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales detalla el costo de la operación “Furia Épica”.

Se estima que las primeras 100 horas costarán 3 mil 700 millones de dólares.

¿Y no habrá alguna forma de invertir mejor todo ese dinero?

Por si no tuvieran suficiente les dejo acá la última gracia del abominable presidente Donald Trump quien acordó, con empresas manufactureras de defensa de EU, cuadruplicar la producción de armamento de “clase exquisita”.

Exquisito: ese fue el adjetivo que utilizó para referirse a las bombas de destrucción masiva que está utilizando: ¿es neta?

Uno de los grandes genios de la humanidad se llamaba John von Neumann, era un matemático estadounidense que estuvo involucrado en el Proyecto Manhattan, que consistía en inventar la bomba atómica.

Durante el proceso necesitaron hacer infinidad de cálculos matemáticos por lo que reclutaron un ejército de mujeres quienes hacían las operaciones. Aquello era como una línea de producción.

Cuando von Neumann contempló lo que estaba sucediendo inmediatamente vislumbró la computadora como la conocemos actualmente.

Hasta donde entiendo este sujeto era un genio, pero a su vez un verdadero demente. Le gustaban los tanques, las bombas y las máquinas de destrucción. Digamos que era como un niño.

Se me figura un poco al presidente de los Estados Unidos. La única diferencia es que Trump es un verdadero imbécil.

Lo que me reconforta un poco es el hecho de saber que siempre se han necesitado este tipo de personajes para que la humanidad continúe con su peregrinaje en este demencial planeta.

Siempre es necesario llegar al borde del precipicio para que nuestra especie avance hacia otras dimensiones.

Aun así, todo este embrollo me parece lamentable.

Por otra parte, y para finalizar, les diré que el viernes me lancé por unos tacos al gran Orinoco. Fui a la sucursal que está en la Roma, me sorprendió la cantidad de extranjeros que comían y caminaban sobre Álvaro Obregón.

Lo importante de este viaje radica en decirles que a unos pasos de esta taquería se encuentra el Péndulo y me lancé a comprar un libro.

Verán: me he vuelto súper quisquilloso con mis gustos literarios y anduve busque que busque y preguntando por todos lados.

Estos son los atributos que busco en una buena novela:

Extensión: entre 90 y 120 páginas.

Tipo de autor: latinoamericano.

Género: indistinto.

Después de revolver media librería me encontré un libro de Dolores Reyes que promete. Se llama Cometierra.

Chéquese usted, damita, caballero, la contraportada:

La tierra que nos vio crecer guarda nuestras huellas, pero sólo Cometierra tiene el don de tragarla y de saber dónde están los que nos faltan. Lo descubrió siendo pequeña cuando comió tierra por primera vez y, en una visón, entendió que su padre había asesinado a su madre.

Cuando en el barrio se enteran de su poder, las puertas de su casa se llenan de familias desesperadas por saber qué pasó con sus hijas, sus hermanas, sus madres.

Mientras se convierte en un canal sagrado entre los vivos y los muertos, cada visión la sume en una espiral de vidas truncadas y de dolor que nadie podría soportar.

Un don puede ser una condena, pero entre el espanto y la rabia se abren paso el amor y la lucha por la justicia, y, tal vez, en cada puñado de tierra ella aprenda también a sembrar un lugar para los vivos.

Justo lo empecé ayer y aún no puedo opinar mucho, pero se ve que la novela se va a poner de ambiente, ya les diré qué tal en la próxima entrega.

Por ahora me voy, y si sobrevivimos al loco de Trump ya les escribiré dentro de ocho días cómo va todo. Se me antojaron unas enchiladas de mole y pienso ir a un lugar denominado Las Chalupitas. Se me portan bien, no quiero quejas.

Cualquier duda o sugerencia con esta columna que está vislumbrando el fin del mundo, favor de mandarnos sus comentarios, encantadora damita, honorable caballero.


Gabriel Duarte. Ciudad de México 1972. Es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Tecnológica de México. Estudió literatura en SOGEM. Está por publicar su primera novela.


¿Te gustó? ¡Comparte!