
2016 no fue tan glorioso
Mirna Coreliel en Muertecita apunta: Con la llegada de dos mil veintiséis apareció una erotización absurda, un pequeño delirium tremens, por quienes fuimos en dos mil dieciséis: La nostalgia es la cruz más cristiana para toda criatura con tripa, cerebro, corazón y sexualidad








