Tan fuertes... Yo no sé, es una minificción de Elías Rosario: hay cosas que pueden ocurrir dos veces, aunque la vida parezca un río que fluye y no lo encontramos dos veces
Los Fugitivos es un cuento de Ronnie Camacho, en donde los ángeles se rebelan pero su lucha toma un nuevo giro cuando los humanos se dan cuenta hacia dónde perfilan sus armas
El espeluznante caso del Hombre del Sombrero es un cuento de Gerardo Steinfeld, que nos presenta a un personaje siniestro y perturbador, quien se presenta a través de los sueños
En un plato frío es un cuento de Fernando Percino de su libro La herida que se abrió entre la neblina. La figura del padre se vuelve terrible en lo literario y en lo cotidiano. ¿Cómo acabar con esta figura?
Discordancias es un cuento de Adriana Salmerón, en donde un par de personajes les confiesan sus historias a sus mascotas: una gatita blanca y un perro café
Solsticio. 24 pies de eslora es un cuento marino de Gará Castro. Un bote y muchos pensamientos mientras se pesca: Entraría a la escuela cargando su caja de cordeles, diciendo durante el recreo que él fue el protagonista de la hazaña
El mismo día, la misma hora, el mismo lugar es un cuento de Iliana Cedillo: “¿No pensaste en las personas que te queremos, si yo te busco y me dicen que ya no estás?”, “¿pensaste en lo que yo sentiría?” “¿No pensaste en mí?”
Las que no regresan es un cuento de Andrea Valdés: La encontraron sola, con los ojos abiertos, la boca seca. Entre sus cosas, un cuaderno con nombres y fechas. Y dibujos: mujeres con trenzas, cuerpos cubiertos de raíces, ojos bajo la tierra