Fotografía de Minku Kang a través de Unsplash

Increíble

Increíble, cuento de Verónica González en "Doña Clito": Soy una hoja de menta, pequeña y frágil que cae en un pozo de agua hirviendo; soy la que se diluye, la que potencializa sus olores y sabores mientras se hunde al fondo rendida al calor y suavidad del agua. Es tanta la intensidad de la temperatura que me rindo y hiervo, sin remedio, hiervo

Fotografía de Mila Okta a través de Unsplash

Triste San Valentín

Triste San Valentín es un cuento de Verónica González dentro de la sección "Doña Clito": Tal vez ya olvidaste que fuiste mi primera experiencia sexual; yo ahora, a veces, con el vapor en la ducha, dibujo con los dedos el conejito que tú dibujabas por doquier en mi cuaderno

Fotografía de Jingda Chen a través de Unsplash

Románticos

Románticos, es un cuento de la columna de Doña Clito. Verónica González nos presenta la historia de dos personas que, a veces, cogían en la calle y otras, en un hotel: En mi romance mis fuegos artificiales son las luces parpadeantes que rodean el espejo en el techo de la habitación del hotel. Nuestros ramos de flores son las cosas que le regaló de mis clientes que sé que son de su talla: una sudadera, un suéter, una chamarra o unos calcetines limpios

Fotografía de Pablo Merchan Montes a través de Unsplash

Casto

Casto es un cuento de Verónica González en donde el protagonista presume su lista de encuentros sexuales aunque él pueda terminar en la lista de alguien más

Fotografía de Mr Wong a través de Unsplash

Oportuno

Oportuno, es un cuento de Verónica Edith González Cantú, en donde el flaco le cuenta a la gorda una de sus aventuras eróticas. Entre micheladas y puestos del tianguis nos enteramos de lo que ocurrió