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Desde el exilio en Ankh-Morpork, 22 de enero de 2026 (Neotraba)

Tiempo de lectura: 5 minutos

“No importa cuántas veces la policía mienta, los medios de comunicación nacionales seguirán comunicando sus alegatos como verdaderos, y tocará a los manifestantes proporcionar evidencia de lo contrario.”

David Graeber

La táctica de acción directa conocida como Bloque Negro o Black Bloc es una de las tácticas más estigmatizada que existe cuando se organiza una manifestación. Esto no es nuevo, viene ocurriendo desde inicios de la década de los ochenta cuando se popularizó en Alemania y se ha venido incrementando con el paso de los años.

El Bloque Negro, no solo ha sido satanizado por los medios de comunicación, sino que muchos movimientos de izquierda, principalmente aquella que tiene nexos con partidos políticos, ONG’s y algunos sindicatos, mantienen un discurso, en su mayoría similar al de los medios, es decir primero que desconocen –o dicen desconocer– esta táctica o estrategia y lo segundo que en muchas ocasiones intentan manejarlo como una acción de infiltrados para quitarle legitimidad a la manifestación.

Todo este señalamiento, esta estigmatización, ha contribuido a que se comentan muchos errores de apreciación, desconocimiento y muchas información de lo que significa esta acción, la cual para muchos se piensa como una organización o colectivo internacional que viaja –o viajaba– de cumbre en reunión de gobiernos para actuar con violencia, perjudicando con esto las demandas válidas de las ONG’s, sindicatos u otras organizaciones, que al parecer son las únicas que tienen legitimidad por parte de los gobiernos, obviando que el Bloque Negro no existe como organización, sino que son tácticas, estrategias, acciones que llevan a cabo grupos de afinidad en determinados momentos. Tácticas que pasan por un consenso previo de parte de quienes se organizan para llevarlas a cabo.

Recuerdo haber platicado con Brad Will, activista asesinado en Oaxaca el 27 de octubre del 2006. La charla se llevó a cabo unos meses después de la Batalla de Seattle y mencionaba que aunque nunca participaría en un Bloque Negro, siempre se sentía seguro de saber que ellos estaban cuidando las movilizaciones y/o manifestaciones. Una de las actividades que se llevan a cabo dentro de estas tácticas.

Francis Dupuis-Deri se dio a la tarea de documentar la historia del nacimiento de esta estrategia/táctica desde sus inicios por allá a finales de los ochenta hasta más o menos la década pasada, para escribir su libro: Bloque Negro: anarquista en acción alrededor del mundo, editado en español por la editorial Tiempos en el 2023 y desde donde hace todo un análisis de lo que significa el Bloque Negro, la importancia de este y todos los mitos alrededor de él. Una mención aparte es el estupendo trabajo de imágenes y fotos al respecto de las acciones de distintos Bloques Negros alrededor del mundo, misma que le da un extra al libro.

El primer mito que tumba es el nacimiento de esta táctica, al menos en su investigación se maneja que este surge a finales de los ochenta en Alemania en algunas movilizaciones locales, tomando fuerza por toda Europa en esa década y la siguiente.

Si bien, los medios ya hablaban de estas acciones llevadas a cabo por personas encapuchadas y vestidas de negro, especialmente en los años noventa cuando el altermundismo tomo fuerza, fue en la Batalla de Seattle de 1999, cuando los medios voltearon a verlos y a prejuzgar y manejar un sinfín de teorías erróneas al respecto. Para Dupuis-Deri, el Bloque Negro es difícil de definir pues es “una realidad cambiante y efímera. Los Black Blocs están compuestos por individuos o grupos de afinidad que tienen una duración de una marcha o movilización en específico”. Desde aquí es difícil para los medios poder definir o etiquetar esta acción desde su lógica periodística tradicional.

Otro mito que busca desechar el libro es que todos los Bloques Negros están compuestos por anarquistas o punks, si bien los primeros son quienes más participan en estas acciones, el Punk poco o nada tiene que ver, al menos no como cultura. Muchos de los participantes pueden escuchar esa música y todos sus subgéneros, pero no es característica de los bloques.

Un libro recomendable, especialmente para aquellos que solo conocen del Bloque Negro lo que dicen los medios o la izquierda cercana a democracia electoral. Es un documento histórico a la vez que un tratado –digamos que– sociológico de lo que significa un Bloque Negro y como tenemos que verlo, poniendo énfasis en los grupos de afinidad, la raíz de estas tácticas.

Mención aparte merece el recorrido que hace sobre las otras tácticas de este tipo que se fueron organizando a partir de los Black Blocs, como lo es el Bloque Blanco –o monos blancos– el Bloque Rojo, el Bloque Rosa, este último en particular usando la táctica del “Clown” como estrategia de acción directa.

Con una serie de entrevistas a participantes de distintos Bloques Negros, a investigadores y una revisión hemerográfica Dupuis-Deri va pintando no solo la historia de los Bloques Negros sino lo que significan al momento de pensar en las acciones directas por parte de numerosos activistas que ven en esa práctica una forma inmediata de mostrar el descontento contra el sistema y su modelo. Se puede estar de acuerdo o no, pero –como bien lo deja claro el autor– hay que tener la información mínima de que significa esta acción/estrategia.


Jorge Tadeo. Imagen tomada sin permiso de su cuenta de FB

Jorge Tadeo. Profesor, traductor, escritor, anarquista, ex-Activista, pero sobre todo panadero casero y padre de Ximena. Hay días que viajo a Mundo Disco.

Construyo mi caja de herramientas para la supervivencia.


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