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Por Óscar Alarcón (@metaoscar)

Puebla, México, 11 de agosto de 2020 [00:04 GMT-5] (Neotraba)

En la alquimia salvaje de tus labios oro rubí

Gustavo Cerati grabó 5 discos como solista y eso le sirvió para construir una poética personal en el rock latinoamericano. A veces reflexivo, a veces con guiños hacia lo místico, siempre jugando con el lenguaje. Hoy cumpliría 61 años y su música aún trepida en los oídos de quienes se dejaron envolver por sus acordes, y le gusta a generaciones que no pudieron verlo en vivo pero que la reproducen todos los días.

El líder de Soda Stereo falleció el 4 de septiembre de 2014 y, después de eso, el Río Babel que son sus letras continúa desbordándose para entregarnos imágenes y símbolos, que se mantienen frescos como en los años en que se escribieron.

Si nada mío habla por mi boca, entonces no hagas caso

Para hablar de su trayectoria es indispensable hablar de las décadas de los ‘80 y ‘90, cuando Soda Stereo se coloca como una de las primeras bandas argentinas conocidas a nivel continental, y que ayudó a construir el concepto de “rock en español”, desde la Patagonia hasta Tijuana.

Portada de Satélite Cerati
Portada de Satélite Cerati

A punto de entrar al nuevo milenio, la banda se desintegra y esto le da la posibilidad a Cerati de consolidarse como un músico refinado, de acordes y notas sutiles, de interpretación vocal que atrapaba y seducía. Estas características ya se notaban de producciones atrás, pero resultará emblemática, por ejemplo, En la ciudad de la furia, con Andrea Echeverri, vocalista de Aterciopelados y se extenderá a piezas como Puente del disco Bocanada, y Otra piel del disco Ahí vamos, en donde podemos escuchar: “si el lenguaje es otra piel/toquémonos más/con mensajes de deseo”.

Desordené átomos tuyos para hacerte aparecer

Las luces del escenario y las notas que salían de las bocinas anunciaron Lago en el cielo, la gente comenzó a corearla y, aunque la gira promocionaba el disco Fuerza natural, el track número 7 del disco Ahí vamos, fue la canción elegida para cerrar el concierto en el campo de futbol de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, Venezuela.

Lago en el cielo, no es una de las canciones emblemáticas de Cerati, no tiene la fuerza de Raíz, Cosas imposibles o Déjà vu, pero fue la canción que marca el cierre de la carrera de Cerati.

Vestido con un conjunto de chamarra, pantalón y playera blanca, Gustavo se despide con un beso para el público, luego alza el brazo derecho, lo empuña como diciendo “Fuerza” y lleva la mano al corazón. Se acerca al micrófono e intempestivamente dice “Hasta la próxima, chao”. Quizá los venezolanos esperaban una despedida con su clásico “Gracias totales”, pero ésta fue la última vez que se le vio sobre un escenario.

Portada de Reversiones Siempre es hoy
Portada de Reversiones Siempre es hoy
Bonus Track

El 2 de junio de 2015 se lanzó el disco Cerati infinito. Incluye piezas de todos sus discos, desde Amor amarillo hasta Fuerza natural. Destacan Rapto y Adiós, tracks a dueto con su hijo Benito Cerati.

El 10 de agosto de 2018 se publicó el disco Satélite Cerati,donde aparecen 14 colaboraciones con diversos músicos. Se trata de canciones que pudieron entrar en cualquiera de los discos solistas de Cerati, pues su interpretación tiene tal calidad que nos permite ver la potencia de la voz de Gustavo y el genio en la guitarra del bonaerense.

En este disco aparecen 19 con Emmanuel Horvilleur; Zona de promesas con Mercedes Sosa; Eiti Leda con Charly García y la impresionante Té para tres con Luis Alberto Spinetta, la cual se tocó en el concierto Spinetta y las Bandas Eternas y cuya versión del disco Comfort y música para volar, contiene un solo de Cementerio Club. Se cerraba así un enorme homenaje que Cerati siempre le rindió a Spinetta.

Al finalizar la intervención de Cerati con Spinetta —también interpretan juntos Bajan— Gustavo dice al micrófono: “Si hay un sueño cumplido, es éste. Disfrutalo, Luis” y se funden en un abrazo.


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