Soneto II.

Soneto II

Por Brandon Vázquez

 

Después de ver brillar la lluvia oscura

y de besos prender la despedida

-manto de fuego, negro, sol, herida-

la noche es una envenenada pura.

 

Ojos de azúcar para la dulzura

todo me viene bien en esta huida

tu mano es, en mi mano tendida,

para las rosas reglas la censura.

 

Coco de árbol que te crece invisible

Perfume de olor a calle de coche

Bésame un poco más en esta noche.

 

Estatua de ternura indivisible

Escúpeme otra vez aquel reproche:

No dejes

                 de besarme

                                   en esta noche.

 

Posted on by Oscar Alarcon Posted in El Club del Azúcar

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