El sexo y las botas.

Brad Pitt en Thelma & Louis

Brad Pitt en Thelma & Louis

 

Por Joanna Mozo

 

Hombre de camisa a cuadros, barba prominente, unos brazos bárbaros y un par de botas gigantes que nos hace preguntarnos si todo viene en proporción. También tenemos la versión femenina, chica con shorts de mezclilla, misma camisa y un suave cabello bien trenzado.

Este gusto no está bajo las reglas de una filia, más bien es propiciado por un sinfín de comerciales, películas y demás estímulos producidos por parte de los Aparatos Ideológicos del Estado (AIE), término con gran influencia marxista con el cual Louis Althusser explica cómo es que existen distintos tipos de represión en el hombre y de los cuales no podemos escapar, están en función de múltiples instituciones como la familia, la cultura y el que nos concierne, de información (prensa, radio, tv, etc.) Así que todos y cada uno de nosotros tenemos ciertas ideas bien implementadas, una podría ser la idea del vaquero sensual.

 

Primero está Jessica Simpson en su cover de Nancy Sinatra These boots are made for walking, donde usa unas botas rojas, el diminuto short y la solicitada ombliguera, pero eso no es lo peor, lo infame viene cuando en un granero empieza a lavar un carro usando nada más que un diminuto bikini naranja/rosa, o algún color de esos chillones que a las chicas les encanta usar.

 

 

Jessica Simpson

Jessica Simpson

 

 

También tenemos el vídeo de Madonna Don’t tell me, donde ella baila con una blusa de latex bastante entallada y unos chaps escopeta de cuero, acompañada como siempre de sus bailarines vestidos de vaqueros, quienes durante todo el video se la pasan montando toros y haciendo cosas de bailarines disfrazados de vaqueros.

 

O el mejor cowboy de todos los tiempos, al menos de 1991: Brad Pitt en Thelma and Louise, con ese abdomen perfectamente esculpido, el acento sureño, su desfachatez y ese momento de diversión con Louise que todas y cada una de nosotras desearíamos (excepto del robo).

 

 

Brad Pitt en Thelma & Louis

Brad Pitt en Thelma & Louis

 

 

Pero lo que absolutamente nadie puede olvidar (especialmente nuestras mamás) es al Marlboro man, todos lo hemos visto, todas lo llegamos a desear. William Thourlby fue el primer Marlboro man (1954); la campaña tuvo como motivo expandir su mercado hacia los hombres, ya que la famosa empresa estaba enfocaba a un mercado femenino. En cuestión de meses, después de una excelente operación publicitaria la audiencia empezó a ver los cigarrillos con filtro como algo de hombres.

 

 

 

Marlboro man

Marlboro man

 

 

En fin, hay una cantidad ilimitada de representantes en botas y sombrero, pero ¿realmente estaríamos con ellos? Digo, cuando hablo de que “todas lo deseamos” no me refiero a que quiera andar con él, o lo que es peor, casarme con él, sólo digo que no estaría mal entretenernos una, dos o cinco horas fumado cigarrillos post cotorreo. Así que según mis encuestas, casi todos estaríamos dispuestos a bailar en la cama con botas llenas de tierra. Lo que sí recomiendo ampliamente es no tratar de entablar una plática con ellos, menos una ligeramente elocuente, ya que a pesar de que sean italianos: ranchero es ranchero. Claro que como todo en la vida hay sus excepciones (esa es mi forma de ser amable).

 

 

Ranchero es ranchero

Ranchero es ranchero

Posted on by Oscar Alarcon Posted in Hasta los Lactantes Ríen

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