Rojo sangre, verde esperanza

Por Rosa Borrás. 

Después de todo, ¿qué significarían, qué podrían ser la idea y el proyecto revolucionarios sin este primer desciframiento de las asimetrías, de las desigualdades, de las injusticias y las violencias que funcionan a pesar del orden de las leyes, a través y gracias al orden de las leyes?

Michel Foucault*

 

Hoy es 12 de septiembre del año 2012. Mañana tengo que entregar mi columna para publicar en la revista Neotraba el día 15. Días atrás he empezado a escribir, sin éxito, varios textos sobre algunas de mis mujeres favoritas. No he logrado concentrarme en ellos, ni en las vidas de estas admirables mujeres…

Y, es que… me conozco. Las fiestas patrias son, junto con la navidad, las fechas del año que más me perturban. La primera porque no soy católica, ni cristiana, ni creyente, pues. Me molesta la hipocresía que esta celebración (que para algunos es honestamente importante y eso sí lo respeto) hace evidente, así como el consumismo que desata (¿pueden ustedes creer que, a mediados de septiembre, ya hay adornitos navideños en los supermercados? ¡Háganme ustedes el favor!)

La segunda fecha, la celebración de la Independencia de México los días 15 y 16 de septiembre, me desata un mal humor inenarrable e incomprensible para la mayoría de la gente que me rodea. Me preguntan ¿Cómo, no eres patriota?, ¿No celebras la Independencia de tu país?, ¿No te sientes orgullosa de ser mexicana? La respuesta a estas tres FAQ es NO. No soy patriótica, ni nacionalista, ni siento orgullo por haber nacido aquí; ni lo sentiría por haber nacido en ningún otro sitio. No creo en el Estado, no creo en las fronteras y no creo en el poder. Y añado: si de por sí nunca celebro estas fechas, menos podría hacerlo este año en el que México me duele tanto.

Dicho todo ésto, les contaré que hoy mis pensamientos están centrados en los miles, los cientos de miles de personas que han perdido la vida de manera violenta en este país, “nuestro” país, esta nación compuesta de muchas identidades, de muchos colores y de muchas lenguas, con una historia larga y muy compleja, que va cargando heridas provocadas hace más de 500 años y que aun no sanan.

Rojo Sangre.

Rojo Sangre.

Hoy no puedo pensar en el esplendor de la cultura mexicana, ni en sus fiestas, ni en sus tradiciones, lo siento. Hoy necesito compartir con ustedes este sentimiento de rabia, de tristeza y de impotencia que traigo instalado desde hace tiempo entre el corazón y la cabeza.

Pero también, junto con este malestar, quiero compartirles que en los huequitos que dejan estos sentimientos de frustración me crecen, como enredaderas que resisten cualquier abuso climatológico,  sentimientos luminosos y pensamientos positivos llenos de esperanza porque entre tanto odio, tanta miseria y tanto dolor, en varias plazas públicas del planeta hay gente que siente como yo, y que se reúne para compartir la esperanza y la fe en un futuro mejor. Gente que cree en la vida, en el respeto  y en la diversidad sobre la muerte, la violencia  y el autoritarismo. Hombres y mujeres de todas las edades, creencias, posiciones sociales y profesiones, que, con hilo y aguja bordan sobre tela blanca el nombre de una de estas personas asesinadas o desaparecidas en nuestro territorio, en un homenaje para reconocer su existencia y el valor de su vida; para hacer saber al resto de la gente que todas las vidas, cada vida, son igualmente valiosas sin importar el origen, la lengua que hablaban, el color de su piel o el oficio que desempeñaban.

Hoy mis palabras van dedicadas a la gente que borda por la paz, con hilos rojos y verdes, más allá de las fronteras porque creo que son tan admirables como cualquiera de mis mujeres favoritas.

*Revista Conspiratio #12, 2011

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía de Rosa Borrás.

 

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Bordando por la Paz. Fotografía tomada por Rosa Borrás.

Contacto con Rosa Borrás.

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Mail: rosaborras@gmail.com

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Posted on by Átomo Durán. Posted in Mis Mujeres Favoritas

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