Por el mero gusto.

¿Lectores?

¿Lectores?

A Brenda Rendón,

Miriam Rodríguez,

Lorena García,

Eduardo Elizalde

Y al profe Félix.

 

Por Iván Gómez (@sanchessinz)

 

En alguna de tantas conversaciones con mis amigas Miriam y Brenda mencionábamos a Carlos Fuentes, el tema nació por lo confuso de su nacionalidad, pues nació en Panamá pero es hijo de padres mexicanos y se crió en muchos países antes de establecerse en México. Eso nos llevó a hablar del gran panorama social del que se hizo, y desde luego, mencionamos su obra: desde Aura hasta Terra Nostra.

El primero es un libro que ha traspasado la realidad y obtendrá un lugar en la historia, pero ¿será que otros de sus libros como La región más transparente o La muerte de Artemio Cruz, perduren? Es probable que entre la gente dedicada a la literatura (escritores, críticos, editores, investigadores, docentes etc.) sí, pero ¿entre el lector común? —y con esa etiqueta me refiero a los lectores que sólo leen y no se dedican a nada cercano a las letras— probablemente no tanto.

 

Y no es porque sean libros complicados o cuestiones de este estilo, porque títulos como Cien años de soledad resultan un tanto complejos y no por eso son poco leídos. Es más, el propio Murakami posee libros extensos con descripciones un tanto complejas, y aún con eso es un escritor muy leído.

 

Del por qué tal vez no perduren esos libros tiene otra respuesta.

 

La plática me recordó la lista de las mejores novelas de los últimos 30 años, elaborada en 2007 por diversos autores de renombre. El primer libro lo ocupó Noticias del imperio, de Fernando del Paso, muy valorada por recrear el segundo Imperio mexicano; pero regresamos a lo mismo, ¿es conocido por una buena parte del público o sólo por la crítica? Creo que, aunque ha tenido buenos tirajes, no ha logrado ir más allá; y, a pesar de ser un libro muy valorado, ¿perdurará? No lo sé.

 

 

Esto no es precisamente malo, al final el público lee lo que quiere y no lo que se le obliga, lo cual es bueno porque fomenta a la lectura placentera y genera variedad editorial.

 

Lo que la plática y la lista nos demuestran es que muchos libros se están leyendo sólo entre escritores y no salen de ese círculo; lo cual es malo.

 

Puede sonar contradictorio al párrafo pasado, pero existe la posibilidad de que no sean leídos por la poca difusión que tuvieron o tienen, y si es así, entonces eso sí que es un problema. Pues si de por sí el índice de lectores no es muy bueno, que haya poca difusión no ayuda.

 

 

Esa podría ser la respuesta del por qué muchos grandes libros probablemente no perduren.

 

Por eso resulta muy agradable encontrar a gente que se dedica a algo muy diferente a las letras, o a gente de mi edad, estudiantes que se inclinan por carreras muy distintas, como alguna ingeniería, medicina, física o cualquier otra cosa, y que les apasiona la literatura, y no porque crean que ese tipo de libros los hace más inteligentes o los vuelve mejores personas (porque no es así), sino por el mero gusto de leer una buena historia. Al final, es para ellos que se publican año con año muchos libros, ese es el fin de la literatura: atrapar a todo el mundo, hagan lo que hagan.

 

Y como anexo, también hay que reconocer la labor de sitios como goodreads, en donde cualquiera puede reseñar, ¿ambiguo, subjetivo?, es probable, pero también ayuda a romper fronteras.

 

A Iván también lo puedes leer en: https://vertederocultural.wordpress.com/

Posted on by Oscar Alarcon Posted in Fotografia

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