Fluyamos en el mismo loop

Vicente Gato. Foto de Julio Muñoz, tomada del FB del autor.

Vicente Gato. Foto de Julio Muñoz, tomada del FB del autor.

Por Jorge Durán.

Nuestros comentarios al escuchar el segundo disco de una banda, son cosas como: “Está muy aburrido”, “se me hace repetitivo”, “el primero era mejor”, y me hace preguntarnos: ¿Realmente los segundos discos son malos? Yo creo, que como en todo, hay excepciones y nuestras expectativas, por tener más musica de una banda que nos gusta, llega a rebasar el resultado que se le entrega a nuestros oidos. Ahí tenemos a los “fans” de The xx, decepcionados y enojados por Coexist.

Las segundas partes, no sólo son un dolor de cabeza para nuestras expectativas, sino para misma banda: ¿Le damos un cambio a nuestra música o seguimos con el sonido que ya teníamos?, me imagino que ellos mismos se han de cuestionar. Y Vicente Gayo, tomó la mejor respuesta con su segunda placa, Despierta y Vence: Usar su primer disco como base y así, poder brincar a un sonido mucho más amalgamado.

La primera entrega de ellos, era un derroche de math-rock, sintetizadores intervenidos y vocales, que explotaban cada uno por su lado, pero, su segundo disco refleja muchas cosas: el trabajo que se ha tenido desde la publicación del primero, experimentación de sonidos pero sobretodo, un nuevo momento como banda. En Despierta y Vence, notamos un Vicente Gayo encaminado hacia el sonido que quieren entregar y una clara evolución, no sólo en la parte musical, sino también en las líricas: Cada canción la consideraría como una etapa distinta en la vida de esta banda de Ciudad Satélite.

Dejando un lado el rockstarismo, que muchos grupos sufren actualmente, me atrevería a decir que son de las pocas bandas que realmente llevan el do it yourself, como un estilo de vida y no sólo como una moda: Salir a repatir stickers, que la gente conozca su sonido: llevarlo a todos lados y no esperar a que alguien, lo termine haciendo por ellos.

Despierta y Vence, tiene canciones contundentes, tanto que me sacaron de mi zona de confort; consiguieron mover fibras dentro de mí.

“Otra Página”, es la historia de una persona que se queda estancado, después de la pérdida de algo. “Circuitos Doblados”, que refleja, casi de manera perfecta, un día en cualquier ciudad del país: Buenos días, otro muerto más. Universitarios yendo a estudiar. Gente saliendo del metro, una anciana pidiendo dinero. Jóvenes buscando identidad”.

No entiendo la gente que aún piensa que no hay buena música en nuestro país: Vicente Gayo, es una clara prueba de que hay una escena de bandas entregando música de gran calidad, que con sus debidas dimensiones, no tienen nada que pedirle a grupos de otros lugares.

 

LO BUENO: Debes de continuar: Hay que comenzar y no hay vuelta atrás.

LO MALO: Visiones irreales, de personas reales y no, no siempre es así: interpretaciones sin razón.

ESCUCHARSE EN CASO DE: Querer desarmar teorías.

NOTA: ¿Quién dijo que todas las segundas partes eran malas?

Posted on by Átomo Durán. Posted in Niño Átomo

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Paradoja con patas.

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