Por José Luis Dávila.
Se han preguntado cómo transcurre el tiempo. No vayan muy lejos, pregúntense eso solamente sobre su tiempo. Pregúntense si la vida que tienen ahora es la vida que planearon. Si las decisiones tomadas resultaron en lo que esperaban o cambiaron por cualquier razón, pese a que se esforzaron en que todo se cumpliera como lo imaginaron.
¿Hay algún cambio en ustedes que jamás pensaron que ocurriría? ¿Alguna nueva actitud que tengan ahora y que no hubieran tenido si las circunstancias en las que se encuentran fueran distintas? Cuando algo así pasa, todo se mueve. No se sabe más que lo que se tiene enfrente, lo inmediato. Del pasado y el futuro se está inseguro; pero no importa, porque se está bien con ello, sobre todo cuando se está consciente de que no siempre la seguridad de las cosas lleva a la un buen fin. Incluso a veces es mejor no estar seguro de a dónde se quiere llegar.



























