Entrevista a Carlos René Padilla.


Carlos René Padilla habló con Óscar Alarcón, sobre Amorcito Corazón (Nitro Press, 2016): Pedro Infante, detectives, una novela negra Sigue leyendo

Carlos Fuentes: el hombre de la corbata de fuego.


Este 11 de noviembre se cumplen 5 años de la muerte de Carlos Fuentes, Juan Manuel Aguilar escribe un texto en el que recuerda a este escritor Sigue leyendo

Los carniceros del norte.


Hay bandas que toman el terror como inspiración para componer sus canciones, una de ellas es Los carniceros del norte, de la que Eduardo Hernández Sigue leyendo

Historial del fuego: entrevista a Ovidio Ríos.


El ganador del Premio Estatal de Cuento Ricardo Garibay de Hidalgo, Ovidio Ríos, por su libro Historial del fuego, charló con Óscar Sigue leyendo

Muertos de hambre.


Muertos de hambre: cuento de Iván Gómez que se celebra la vida pero también recuerda a la muerte, la que siempre nos sigue, la que siempre nos Sigue leyendo

Periodismo Escrito con Sangre. Antología Periodística: textos que ninguna bala podrá callar.


Periodismo escrito con sangre es un libro póstumo del periodista asesinado en mayo de 2017, Javier Valdez Cárdenas, Juan Nicolás Becerra escribe una Sigue leyendo

El emisario o la lección de los animales: entrevista a Alejandro Vázquez Ortiz.


El emisario o la lección de los animales de Alejandro Vázquez es la aventura de un par de gemelos con el narco. Óscar Alarcón charló con él sobre su Sigue leyendo

Si se hubiera omitido ese paso…


Una de las historias del sismo del 19 de septiembre es la de las costureras que fallecieron en edificio No. 168, de Simón Bolívar, esquina con Sigue leyendo

Thelonious Monk: Underground.


El disco Underground de Thelonious Monk se compone por siete temas, es un disco representativo del maestro del jazz y Eduardo Hernández escribe sobre Sigue leyendo

Los días con Mona de Joserra Ortiz.


Los días con Mona de Joserra Ortiz es un libro de cuentos publicado por el Fondo Editorial Tierra Adentro y que Fernanda Barrientos reseña Sigue leyendo

La Matrak

We all been playing those mind games forever

Posted on by Átomo Durán. Posted in La Matrak | Leave a comment
Portada de "Mind Games" de John Lennon. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Portada de “Mind Games” de John Lennon. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Por Edgar Hoover.

“Mind games” siempre me ha perecido el disco más nocturno de John Lennon, por ello, uno de los más íntimos, sólo después de “Milk and honey”, álbum póstumo que se publicara en 1984, cuatro años luego de su asesinato. Algo en él –“Mind games” me resulta íntimo como para no escucharlo en el día, pues resulta como una especie de preludio a todas las consecuencias que la noche trae consigo.

En todo el disco no se encuentran notas altas o estridentes como las que acostumbró en las primeras grabaciones como solista y aunque el material se dio a conocer en 1973, los experimentos con secuencias las dejó de lado para sonar calmado a ratos con esa persuasión que le identificó hasta ese momento y que fue retomando hasta 1980 con “Double fantasy” y ese toque de hogar con el cual regresó después de cinco años de no ofrecer nada nuevo.

“Mind games”, abre con su homónima, una pieza intensa en la cual el propio Lennon, inquisitivo como siempre, cuestiona a la mente como el motor de todo juicio –político, moral, sentimental- y lo que es capaz de lograr el ser humano con una postura crítica, pero deja en claro que ésta, tomada como un juego, también es propensa a ilusiones e imágenes equívocas donde su complemento termina siendo el amor.

Sigue leyendo

It’s the next best thing to be

Posted on by Átomo Durán. Posted in La Matrak | Leave a comment
Imagen tomada de wbzh.net.

Imagen tomada de wbzh.net.

Por Edgar Hoover.

Comencé a escucharlo en 1995, no pasaba de los once años y todo lo que aprendía de él era algo cercano a la novedad. Algunos meses antes me prestaron dos discos de esos que cambian, si no las ideas, sí la manera de pasar los sábados por la tarde: “A hard day’s night” y “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. Recuerdo a Alex Mora con la voz de chamaco, sin nervios y como si platicara una que otra entraña de The Beatles.

Me parecía fuera de lo común que alguien hablara de ese grupo con la soltura con la que acostumbraba. El suyo era un programa que de 18:00 a 19:00 horas, cada sábado que lo oí siempre dejaba con esa forma de querer saber más. Si no mal recuerdo, eran los años en que los teléfonos en cabina eran los ya extintos 31-05-22 y 31-05-23; así fue como a la hora me reventaba “Golden Beatles”, por el 49.9 de FM, Radio Oro.

 Fue curioso que lo grabara en un casete de forro negro que la última vez que lo hice gritar se lamentó en “Free as a bird”, canción con la que semanas más tarde se despedía de esos micrófonos para dar paso a Luis Limón y Francisco Méndez, actuales titulares de “Beatles ahora”, programa que, para quienes tuvimos el chance de no perder la racha de Alex Mora, no se parece en nada al de esos años.

Sigue leyendo

Jesus loves you more than you will know

Posted on by Átomo Durán. Posted in La Matrak | Leave a comment
The graduate. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

The graduate. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Por Edgar Hoover.

“The graduate” no sería la película que reconocemos si faltara uno de tres elementos en ella presente: El argumento, el elenco y la banda sonora. Si bien, hoy es considerada un film de culto y no espanta a nadie que una mujer cuarentona seduzca a un chamaco recién iniciado en los frustrantes veinte, en su momento, ruborizó a moralistas empeñados en hacer de las buenas costumbres el pan suyo de cada día, mientras reflejó la libertad sexual a la cual se accedía cuando el amor era lo más cercano a una charola de viandas.

El argumento fue adaptado del libro homónimo, escrito por Charles Webb, y tuvo como actor principal a Dustin Huffman, un fulano de treinta años, quien apenas realizaba su segunda película sólo después de haber filmado, ese mismo 1967, “The tiger makes out”. Si la cara y complexión de posuniversitario encajaron con la personalidad de Hoffman, la mano del director —Mike Nichols— se dejó ver durante los momentos más sensuales del personaje, así como la desesperación ante la boda de Elaine Robinson (Katharine Ross), hija de la eterna “señora Robinson.

Sigue leyendo

When you see me laughing, I’m laughing just to keep from crying

Posted on by Átomo Durán. Posted in La Matrak | Leave a comment
Hugh Laurie. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Hugh Laurie. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Por Edgar Hoover.

Bien se podría decir que bastan ciertas notas para enamorarse de cualquier sátira que levante los pies, cante de forma aguerrida y luzca traje a la “old school”. De otra forma, no se puede entender que Hugh Laurie, actor, escritor, director, tres cuartas partes de guionista, fan de The Who e inglés, porque si no rompería el esquema de toda obra improvisada, deje casi todo por lo que es conocido y se haya aventurado a cantar blues de buenas maderas.

 Laurie, me recuerda a Otis Redding, no por los estilos, sino porque basta escucharlos para que cualquier humor cambie; de inmediato algo en ellos se consuma en el ambiente y dejan un sabor de boca, así, rápido y al grano. Es un sabor íntegro que exige un “shot”, un “Hidalgo” a la buena del Santo Batallón de San Patricio con las manos hastiadas de ron. No es para menos, el blues sureño y el soul tienen mucho de “cachondeo”, por tradición.

 Sin embargo, Hugh Laurie, ha entendido lo que es convertirse en personaje de su propia banda sonora y explotó el epílogo de ciertos finales en gran parte de los capítulos de “House MD”, ya fuera con algún piano, guitarra o a dueto, pues siempre mantuvo el porte con el que ahora se presenta en público. Ahí está su rostro, la espalda arqueada y los dedos firmes.

Sigue leyendo

Gentle people with flowers in their hair

Posted on by Átomo Durán. Posted in La Matrak | Leave a comment
Scott Mckenzie. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Scott Mckenzie. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Por Edgar Hoover.

Sonó el teléfono, como siempre a esas horas; dos timbrazos y su voz. La voz de una mujer pedía escucharla. Dijo que de niña, en casa, sus padres a menudo la ponían en disco, pero no recordaba más que un rostro: Una mirada quieta, el cabello suavemente esponjado pero con algunos rizos. Se detuvo… “se llama ‘Flores en tu pelo’. Siempre me gustó, por favor, pónganla antes que me vaya, tengo que salir, pero no antes de oírla”.

Esa tarde, un sábado, casi a las tres de la tarde, fue la última vez que se programó a Scott McKenzie, antes que muriera. Esa mujer no volvió a llamar a la estación de radio para pedir una canción más, era la que quiso y así fue.

Ella me hizo pensar en una consola estática, de cuatro patas, que se abría levantando firmemente su cubierta y que, al hacerlo, dejaba ver el plato donde se ponen los discos; la aguja, los cambios de velocidades y el interior que escondió por años todos los secretos que un niño de primaria guarda para un día que se encuentre solo.

Sigue leyendo

Hello darkness, my old friend

Posted on by Átomo Durán. Posted in La Matrak | Leave a comment
Simon And Garfunkel Sounds of Silence. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Simon And Garfunkel Sounds of Silence. Imagen cortesía de Edgar Hoover.

Por  Edgar Hoover

Lo tuve en casete, fue mi primer álbum comprado en un botadero de Aurrerá, cuando hacerse de un Compact Disc original era más caro de lo que pago por el cigarro que ahora me consume. Sin embargo, los treinta pesos gastados bien valían la pena si tenemos en cuenta que hace más de diez años, como ahora, Simon & Garfunkel, no son de primera línea y lo que se vende de ellos, por fortuna, aún sigue en ese mismo botadero.

No fue lo único que escuché de ellos, pero sí lo que me persuadió: Sus letras, su espiral melancólica, indecisa; las rimas, en absoluto forzadas, y el estilo que se veía detrás de Paul Simon: Cercano a Dylan pero con la paciencia de Baez. “Sounds of silence”, fue una buena excusa para darme cuenta que la niñez se pierde en once trakcs, a la velocidad que a un par de carretes le da la gana.

Sigue leyendo