Por Rosario Valcárcel.
A veces la vida se convierte en una sucesión de lecturas, de momentos, de recuerdos.
Se convierte en una representación de los procedimientos narrativos, del texto literario, mediante palabras como las que nos presenta Antonio Arroyo Silva en su nuevo libro “La palabra devagar” Un collage donde se entremezclan argumentos de textos, reseñas, narraciones breves o pinceladas que surgen de la lectura de otros libros, de los pequeños acontecimientos de la vida, de sus experiencias. Un libro unas veces con una prosa filosófica o metaliteraria, otras tan emotiva que consigue cautivarnos.
La palabra devagar está dividido en cuatro partes, en cuatro puntos de vista y casi me atrevo a decir de estilos. En algunos abunda la descripción lírica o filosófica donde el autor ha tomado plena consciencia de su labor y hace una especie de crítica literaria o social. La primera parte titulada “Le Canarien” hace quince referencias, pasajes de otros libros o simplemente homenajes a autores. Una forma fantástica de acercarnos a la literatura que se está haciendo en Canarias.



























